OjalĂĄ regresar a esos dĂas, donde nada me importaba pero tampoco nada me dolĂa
đȘŒ
will byers stan first human second
hello vonnie

Andulka
noise dept.
Today's Document
todays bird

Discoholic đȘ©
Show & Tell

if i look back, i am lost
Claire Keane

JVL

â
trying on a metaphor
PUT YOUR BEARD IN MY MOUTH
h
Monterey Bay Aquarium
AnasAbdin

JBB: An Artblog!
seen from United States
seen from Croatia

seen from Palestinian Territories
seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from United States
seen from United States

seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from United States

seen from United States

seen from Singapore

seen from Germany
seen from China
@desol4da
OjalĂĄ regresar a esos dĂas, donde nada me importaba pero tampoco nada me dolĂa

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch âą No registration required âą HD streaming
no sé realmente en qué momento dejé de extrañarlos a ellos y empecé a extrañar todo lo que dejaron.
los planes que nunca se cancelaban, las conversaciones que llenaban horas sin sentirse pesadas, las risas que parecĂan suficientes para sostenerme entera.
no sé cuåndo
los recuerdos empezaron a doler mĂĄs que su ausencia.
porque a ellos
ya no los reconozco.
y tal vez
eso es lo que mĂĄs duele.
que no solo se fueron,
sino que se convirtieron
en algo completamente ajeno.
y es extraño
porque cuando pienso en todo eso
no los veo a ellos,
veo momentos que siguen intactos
en un lugar al que ya no puedo volver.
tampoco recuerdo cuĂĄndo
entendà que no los extrañaba.
que lo que hacĂa falta
no eran sus voces, ni sus nombres, ni su presencia,
sino la forma en la que mi vida se sentĂa con ellos dentro.
porque habĂa una versiĂłn de mĂ
que muriĂł en silencio
el dĂa que se fueron.
una que no sabĂa lo que era quedarse sola cuando mĂĄs necesitaba compañĂa.
y es que darse cuenta
de que puedes sobrevivir sin alguien
no significa que salgas ilesa.
porque hay ausencias
que no se llenan,
solo se expanden.
ocupando poco a poco todo lo que antes se sentĂa completo.
y entonces queda esto:
extrañar sin querer volver,
recordar sabiendo que ya no existe nada ahĂ,
guardar cada momento
como si perteneciera a alguien que ya no soy.
porque aunque regresaran
no volverĂan a ser quienes fueron.
y yo
ya no soy la que se quedaba.
|Tempestad
hay dĂas en los que decir mi nombre dentro de mi cabeza se siente extraño
como si no me perteneciera del todo como si fuera el de alguien mĂĄs que sigo intentando reconocer(me)
no hablo en voz alta
porque incluso eso se siente demasiado
solo pienso a medias en fragmentos
en cosas que no termino de decir(me) porque ponerlas completas harĂa todo demasiado real
porque hay algo dentro de mĂ que no descansa
no es tristeza todo el tiempo
es constante silencioso difĂcil de nombrar
como un peso que nunca desaparece solo cambia de lugar dentro del pecho (doliendo)
y cansa
cansa existir asĂ
cansa tener que sostener(me) cada dĂa como si fuera algo frĂĄgil
que en cualquier momento se va a romper en mis manos
y lo peor
es que nadie lo ve
porque por fuera todo sigue funcionando
respondo camino hablo estoy (finjo)
pero dentro
hay partes de mĂ que dejaron de sentirse vivas hace tiempo
partes que ya no reaccionan que ya no se emocionan que solo estĂĄn ahĂ ocupando espacio
y a veces me da miedo eso
no el dolor
sino la ausencia de él
ese vacĂo que no grita que no pide ayuda que solo se queda (consumiendo)
y entonces
cuando todo se queda en silencio
cuando ya no hay nada que me distraiga
me quedo conmigo
con esta versión que no sé en qué momento empezó a sentirse ajena
y pienso
que tal vez lo mĂĄs triste de todo
no es estar mal
es no saber desde cuĂĄndo
dejé de estar bien perdiéndome
|Tempestad
hubo un tiempo
en el que creĂ que solo era cuestiĂłn de esperar un poco mĂĄs.
que en algĂșn momento iban a darse cuenta de que yo faltaba,
de que mi silla seguĂa ahĂ, vacĂa,
guardando un lugar que alguna vez fue mĂo.
y me quedé en mi peor momento,
sosteniĂ©ndome como podĂa,
con los dĂas pesando distinto,
mirando hacia la puerta como si en cualquier segundo alguien fuera a volver a decir mi nombre.
pero no pasĂł.
y el vacĂo no era solo su ausencia,
era todo lo que dejaron atrĂĄs:
los planes que dejaron de existir,
los mensajes que nunca llegaron,
las risas que se quedaron suspendidas en recuerdos,
una vida que se rompiĂł justo cuando yo mĂĄs la necesitaba intacta.
casi me ahogo en eso,
en esperar, en justificar, en intentar entender cĂłmo alguien puede irse justo cuando mĂĄs lo necesitas,
cĂłmo pueden verte caer y aĂșn asĂ seguir caminando como si nada.
pero el tiempo pasĂł,
no fue bonito, ni rĂĄpido, ni justo,
pero floté,
con el pecho lleno y las manos vacĂas,
con la ausencia pegada a todo lo que hacĂa,
pero seguĂ aquĂ.
y cuando finalmente volvieron a buscarme,
yo ya no era la misma que se quedĂł esperando,
hablĂ©, sonreĂ, intentĂ© acomodarme otra vez en su mesa como si el lugar nunca se hubiera movido,
pero sĂ lo habĂa hecho.
porque alguien que ya aprendiĂł a sobrevivir solo
ya no cabe igual en lugares donde su ausencia no hizo ruido,
y entonces volvieron a dejarme de lado,
como si yo fuera algo que se toma cuando hace falta y se guarda cuando estorba.
y ahĂ entendĂ que no era mi mesa,
que nunca lo fue del todo,
pero aĂșn asĂ hay algo en mĂ que no se ha rendido,
una esperanza pequeña, casi frågil, pero constante,
la de encontrar un lugar donde no tenga que esperar,
donde no tenga que dudar,
donde mi silla no sea opcional,
una mesa donde mi nombre no se olvide,
donde mi presencia no sea reemplazable,
donde quedarme no dependa de si alguien mĂĄs decide irse.
porque aunque doliĂł,
aunque me rompà mås de lo que pensé posible,
aprendĂ algo que no se deshace:
merecer un lugar
donde nunca tenga que preguntarme
si voy a volver a ser dejada atrĂĄs.
|Tempestad
Me extrañó tanto

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch âą No registration required âą HD streaming
Extrañaba leer, porque en cada pĂĄgina me encuentro: danzando entre palabras, despojĂĄndome del peso del mundo, respirando libertad y volviendo a ser yo en cada lĂnea.
tempestad
Si me necesitas, no me tomes solo cuando estoy firme. No me quieras solo cuando callo, cuando asiento, cuando encajo.
Ămame cuando tiemblo, cuando no sĂ© quĂ© hacer con mis manos, cuando digo lo que no quieres oĂr.
QuiĂ©reme con mis dudas, con mi forma torpe de pedir cariño, con los miedos que aĂșn no sĂ© nombrar.
Ămame cuando no me reconozca, cuando mis palabras raspen, cuando mis heridas no sepan esconderse.
Quiéreme cuando el miedo me cierre el pecho, cuando mi forma de amar sea torpe.
Si me vas a querer, hazlo también cuando no sepa quererme, cuando me rompa frente a ti y no sepas cómo armarme.
Hazlo cuando no sepa cĂłmo pedĂrtelo, pero mi mirada te lo grite todo.
Porque si vas a quererme, hazlo entera: con mis vacĂos, mis ausencias, mis cambios de piel y de voz.
No me dividas en lo que te gusta y lo que no. No me edites. No me acomodes.
No quiero caber en una versión que te convenga. Quiéreme cruda. Quiéreme furia. Quiéreme cansancio. Quiéreme sin reservas.
O no me quieras.
No me quieras
Musa
soy la musa desnuda en un cuadro que odio.
no me miro, me miran. ojos que se clavan, ojos que arrancan pedazos, ojos que me vuelven un cuerpo sin nombre.
me fotografĂan sin preguntar, me exhiben como trofeo, me vuelven adorno de paredes frĂas que nunca entenderĂĄn lo que cargo dentro.
y sonrĂo, aunque por dentro me retuerzo. me asfixia el papel que me dieron, me asfixia este marco que no elegĂ.
viajo por galerĂas, por charlas llenas de ruido, por miradas que recorren mi piel pero nunca mi voz.
nadie me escucha, nadie quiere. me llaman musa pero lo Ășnico que ven es carne.
soy cuadro, soy pintura, soy retrato de lo que no quiero ser.
y lo peor es que lo aceptĂ©, lo abracĂ© un tiempo, me hice creer que eso era todo, que no habĂa nada mĂĄs que ofrecer.
pero ya no.
porque me incomoda, me asfixia, me ahoga en cada gesto. soy mĂĄs que el cuerpo colgado en su pared, mĂĄs que los ojos que me desnudan sin tocarme.
soy tormenta, soy cicatriz, soy palabra. y ustedes ni siquiera intentaron mirar.
Dess
ayer pensé
que tal vez el problema
no era el cansancio,
ni las personas,
ni las discusiones
que usé tantas veces
como explicaciĂłn.
tal vez
solo estaba evitando
quedarme quieta.
porque cuando el ruido termina
âlos planes,
las conversaciones,
las distracciones pequeñasâ
queda algo incĂłmodo:
yo.
resulta extraño
descubrir
que ya no sé
qué hacer conmigo.
como si durante meses
hubiera estado interpretando
a alguien
que todos reconocen,
mientras la verdadera versiĂłn
de mĂ
se quedaba atrĂĄs
en algĂșn punto
entre compromisos
y risas automĂĄticas.
no fue una ruptura,
ni un momento dramĂĄtico.
fue algo mĂĄs silencioso:
un dĂa
darte cuenta
de que todo sigue funcionando
exactamente igual
pero por dentro
ya no sabes
quién es
la que estĂĄ viviendo
tu propia vida.
|tempestad
Entonces concluir que
todo este tiempo
no estaba enojada con nadie,
ni con los amigos
ni con los semestres que terminan
ni con la gente que se queda
demasiado cerca de mi vida,
fue entender
que el problema
era el silencio.
Porque durante meses
âquizĂĄ mĂĄs de los que recuerdoâ
llené mi cabeza
como quien llena una habitaciĂłn vacĂa
con ruido,
con agendas saturadas,
con salidas,
con historias ajenas
y dramas que no me pertenecĂan.
con series que corrĂan solas,
con libros abiertos
que nunca terminaba de leer,
con personas
que ocupaban
cada segundo
en el que podĂa quedarme sola.
Y es que descubrir
que todo eso
no era vida
sino distracciĂłn,
fue notar
que cada evento terminado,
cada tarde sin planes,
cada hora libre en mi cuarto
me dejaba frente a alguien
que ya no sabĂa reconocer.
porque cuando finalmente
me quedé conmigo
âtan sola como hace tiempo no estabaâ
aparecieron
el cansancio,
la rabia,
la tristeza que no sabĂa nombrar,
el resentimiento
que no sabĂa hacia quiĂ©n dirigir.
Y entonces mentĂ.
les dije a otros
que ellos eran el motivo,
que su ausencia
habĂa creado mi vacĂo,
que habĂa cosas pasando
en mi vida
de las que no podĂa hablar.
pero la verdad
es que ni siquiera
yo
sabĂa de quĂ© estaba hablando.
porque era mĂĄs fĂĄcil
inventar culpables
que admitir
que me estaba perdiendo.
AsĂ que volvĂ a llenar los espacios
con viajes,
con familia,
con pantallas encendidas,
con historias que pasaban
mientras yo
simplemente
existĂa.
hasta que regresar
âa esta ciudad,
a esta rutina,
a esta vidaâ
me obligĂł a notar
que toda mi energĂa
se habĂa convertido
en enojo.
enojo con personas
que solo estaban viviendo,
enojo con alguien
por respirar demasiado cerca,
enojo con todo
porque el enojo
al menos
se siente como algo.
Pero incluso después
cuando todo con mis amigos
volviĂł a acomodarse
yo seguĂa igual.
y fue entonces
cuando entenderlo
dejĂł de ser opcional.
porque descubrĂ
que llevo demasiado tiempo
interpretando versiones de mĂ
que otros reconocen.
que hablo
como esperan que hable,
que rĂo
como recuerdan que reĂa,
que existo
como si todavĂa fuera
la persona
que conocieron.
cuando en realidad
ya no sé
cĂłmo es estar conmigo.
ya no sé
qué me gusta
qué me interesa
qué me conmueve.
solo sé
que algo dentro de mĂ
se fue apagando
poco a poco,
mientras yo
llenaba el silencio
para no tener que escuchar
lo vacĂa
que estaba
quedando mi propia voz.
|tempestad

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch âą No registration required âą HD streaming
Ha pasado un tiempo, y su ausencia ya no me llena de tristeza.
ayer pensé
que tal vez el problema
no era el cansancio,
ni las personas,
ni las discusiones
que usé tantas veces
como explicaciĂłn.
tal vez
solo estaba evitando
quedarme quieta.
porque cuando el ruido termina
âlos planes,
las conversaciones,
las distracciones pequeñasâ
queda algo incĂłmodo:
yo.
resulta extraño
descubrir
que ya no sé
qué hacer conmigo.
como si durante meses
hubiera estado interpretando
a alguien
que todos reconocen,
mientras la verdadera versiĂłn
de mĂ
se quedaba atrĂĄs
en algĂșn punto
entre compromisos
y risas automĂĄticas.
no fue una ruptura,
ni un momento dramĂĄtico.
fue algo mĂĄs silencioso:
un dĂa
darte cuenta
de que todo sigue funcionando
exactamente igual
pero por dentro
ya no sabes
quién es
la que estĂĄ viviendo
tu propia vida.
|tempestad
Entonces concluir que
todo este tiempo
no estaba enojada con nadie,
ni con los amigos
ni con los semestres que terminan
ni con la gente que se queda
demasiado cerca de mi vida,
fue entender
que el problema
era el silencio.
Porque durante meses
âquizĂĄ mĂĄs de los que recuerdoâ
llené mi cabeza
como quien llena una habitaciĂłn vacĂa
con ruido,
con agendas saturadas,
con salidas,
con historias ajenas
y dramas que no me pertenecĂan.
con series que corrĂan solas,
con libros abiertos
que nunca terminaba de leer,
con personas
que ocupaban
cada segundo
en el que podĂa quedarme sola.
Y es que descubrir
que todo eso
no era vida
sino distracciĂłn,
fue notar
que cada evento terminado,
cada tarde sin planes,
cada hora libre en mi cuarto
me dejaba frente a alguien
que ya no sabĂa reconocer.
porque cuando finalmente
me quedé conmigo
âtan sola como hace tiempo no estabaâ
aparecieron
el cansancio,
la rabia,
la tristeza que no sabĂa nombrar,
el resentimiento
que no sabĂa hacia quiĂ©n dirigir.
Y entonces mentĂ.
les dije a otros
que ellos eran el motivo,
que su ausencia
habĂa creado mi vacĂo,
que habĂa cosas pasando
en mi vida
de las que no podĂa hablar.
pero la verdad
es que ni siquiera
yo
sabĂa de quĂ© estaba hablando.
porque era mĂĄs fĂĄcil
inventar culpables
que admitir
que me estaba perdiendo.
AsĂ que volvĂ a llenar los espacios
con viajes,
con familia,
con pantallas encendidas,
con historias que pasaban
mientras yo
simplemente
existĂa.
hasta que regresar
âa esta ciudad,
a esta rutina,
a esta vidaâ
me obligĂł a notar
que toda mi energĂa
se habĂa convertido
en enojo.
enojo con personas
que solo estaban viviendo,
enojo con alguien
por respirar demasiado cerca,
enojo con todo
porque el enojo
al menos
se siente como algo.
Pero incluso después
cuando todo con mis amigos
volviĂł a acomodarse
yo seguĂa igual.
y fue entonces
cuando entenderlo
dejĂł de ser opcional.
porque descubrĂ
que llevo demasiado tiempo
interpretando versiones de mĂ
que otros reconocen.
que hablo
como esperan que hable,
que rĂo
como recuerdan que reĂa,
que existo
como si todavĂa fuera
la persona
que conocieron.
cuando en realidad
ya no sé
cĂłmo es estar conmigo.
ya no sé
qué me gusta
qué me interesa
qué me conmueve.
solo sé
que algo dentro de mĂ
se fue apagando
poco a poco,
mientras yo
llenaba el silencio
para no tener que escuchar
lo vacĂa
que estaba
quedando mi propia voz.
|tempestad
No quiero irme, pero esta herida no deja de hablar. Quiero dormir, pero el sueño tiene miedo de mĂ. Y sin embargo, hay una parte de mĂ que aĂșn te llama, como quien lanza piedras al mar sabiendo que no volverĂĄn.
Diarios (1954â1972) | Alejandra Pizarnik
Estoy arruinando todo otra vez, alejando a las personas, siendo hostil emocionalmente y sobre todo cerrandome de nuevo.

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch âą No registration required âą HD streaming
Querido: Siento con certeza que voy a enloquecer de nuevo. Creo que no puedo pasar por otro de esos terribles tiempos. Esta vez no me recuperarĂ©. Empiezo a oĂr voces, no puedo concentrarme. Por eso voy a hacer lo que me parece mejor. Me has dado la mayor felicidad posible. Has sido en todos los sentidos lo que nadie podrĂa ser. No creo que dos personas pudieran haber sido mĂĄs felices hasta que llegĂł esta terrible enfermedad. No puedo luchar mĂĄs. SĂ© que estoy arruinando tu vida, que sin mĂ podrĂas trabajar. Y lo harĂĄs, lo sĂ©. Ya ves que ni siquiera puedo escribir esto con correcciĂłn. No puedo leer. Lo que quiero decirte es que te debo toda la felicidad de mi vida. Has sido completamente paciente conmigo e increĂblemente bueno. Quiero decirlo: todo el mundo lo sabe. Si alguien hubiera podido salvarme, habrĂas sido tĂș. Todo se ha ido de mĂ salvo la certeza de tu bondad. No puedo seguir arruinando tu vida mĂĄs tiempo. No creo que dos personas pudieran haber sido mĂĄs felices que nosotros.
Carta de despedida a Leonard Woolf, 1941 | Virginia Woolf
Moriré de amor, pero no de ti, moriré de amor por lo que no fue, por lo que imaginé en tus ojos, por la promesa que nunca hiciste.
En las orillas del Sar | RosalĂa de Castro