i literally have no idea what im gonna do if i dont end up rich
Not today Justin
Keni
Lint Roller? I Barely Know Her

Discoholic 🪩
Stranger Things

JBB: An Artblog!

❣ Chile in a Photography ❣
AnasAbdin

Origami Around
noise dept.

PR's Tumblrdome
art blog(derogatory)
hello vonnie

Janaina Medeiros


JVL
DEAR READER

祝日 / Permanent Vacation

@theartofmadeline

if i look back, i am lost

seen from United States

seen from Belgium

seen from France

seen from Italy

seen from Malaysia
seen from Oman
seen from United Kingdom

seen from Australia
seen from United States

seen from Malaysia

seen from Türkiye

seen from United States
seen from Bulgaria

seen from United States

seen from United States
seen from United Kingdom
seen from Netherlands
seen from United States
seen from Switzerland
seen from United States
@mendvcious
i literally have no idea what im gonna do if i dont end up rich

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
nochesalvaje:
La sonrisa en sus labios creció al sentir aquel beso, mejorando su humor con cada segundo que pasaba en su presencia. Incluso con esos románticos picos iluminando su despertar, no podía evitar ser codicioso, uno de sus brazos rodeando su cintura para obligarla a acercarse más a él. Sus ojos se adaptaron a la luz lentamente, si el rostro ajeno era lo primero que veía por el resto de sus despertares sería el hombre más feliz de la tierra. Asistió a su pregunta, mano deslizándose por debajo de aquella blusa para acariciar el bajo de su espalda con la yema de sus dedos. No era de muchas palabras apenas se despertaba, contento de observarla por largos minutos en silencio cual sueño fuera. Sus ojos enamorados no abandonaban los suyos, procurando grabarlos a fuego en su corazón. “Te amo.” Pronunció con confianza, esas eran las primeras palabras que se le venían a la mente cada vez que la veía. Nunca había imaginado que amar a alguien de la manera en la que él lo hacía podía ser posible, pero allí estaba, completamente hipnotizado por aquella muchacha. Se sentó en la cama lentamente, acercándose lo más posible a ella para dejar un casto beso en su mejilla y frotar su nariz afectuosamente contra su piel cual cachorro.
Insospechada corriente eléctrica atravesó su médula cuando soñolientos dedos buscaron deslizarse bajo el único recorte de tela que acarreaba encima, rozándola sin circunspecciones. Pero distinto a como supo comportarse en un principio, temerosa de caer enamorada a tan temprana edad, entonces respondió sonriente, alborozada enseñando el blanco tinte de sus piezas dentales. Sabía que su padre no se decía demasiado complacido con ella involucrando su corazón antes de los veinte pues él mismo había cometido el error de concebir herederos durante la adolescencia. Sin embargo, ahí recostada junto a quien coloreaba sus días con los tornasoles del arcoíris, reconoció que no le importaba cometer unos cuantos si eso le prometía seguir haciéndole dulce compañía. Escuchó la confesión, percibió el íntimo contacto de aquellos labios, y pintar su semblante con matices menos resplandecientes no pudo. “Nunca más que yo” rebatió inmediatamente, y cuasi maternales, sus dígitos se apresuraron por esparcir caricias contra el pómulo ajeno. “¿Preparo la merienda, amor?” rezando que ni su progenitor ni sus hermanos hubieran acabado con los embutidos, preguntó obsequiosa, y acto consecutivo hizo el vano intento de despedirlo con un tímido apretón sobre el muslo.
sxpernerd:
Negó suavemente con la cabeza. *Te espero, no me moveré de aquí* mientras esperaba revisó su móvil por si tenía algún mensaje que contestar y para distraer su mente. Los latidos apresurados de su corazón delataban como se sentía. *¿Cómo estuvo la práctica* preguntó curiosa después de que las palabras de la contraria confirmaron lo que había pensado al verla. *Si no quieres ir a comer así, puedo acompañarte a que te cambies* ofreció.
Grácil, mientras un suspiro constreñido se obsequiaba cual respuesta, terminó de echarse el bolso al hombro. “Complicada. Anoche me quedé entrenando hasta tarde, pero hoy… No lo sé, parecía que estaba aprendiendo la rutina desde cero” declaró, y un pelín sobresaltada, negó ante la propuesta. “Estoy bien, no se preocupe” insistió. Lejos se encontraba de querer seguir confundiendo los términos de su relación. “¿Usted? ¿Cómo estuvo su práctica?” reabrió el tema, comenzando a caminar fuera de la compañía.
late night facetime calls with minjae + @nochesalvaje
when we gaze into each other’s eyes i want to be held in your arms.
you ever listen to your dad talk and be like “why are you like this?”

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
@mendvcious
i’m supposed to be marrying your sister but then whoops i met you au your friend paid me to go on a date with you but i actually kind of like you but whoops you find out about the bribe au i’m that one celebrity that you hate that you win a date with au you were on vacation and your house was empty so i decided to live there for a little while au we hate each other but had to do this dumb project together au our parents are dating and want to introduce the kids to each other but whoops aren’t you the girl i hooked up with that one time au
my kids: dad what’s for supper? me: ooh hunny i am serving looks tonight kids: we haven’t eaten in 3 days
sxpernerd:
Sus pensamientos se encontraron interrumpidos por una voz femenina conocida para ella. No había intentado ocultarse; sabía que tarde o temprano tenían que hablar sobre lo que había pasado entre ellas aunque preferiría alargar el momento un poco más; ella misma aún no terminaba de analizar la situación. *¡Hola!* le saludó con su habitual sonrisa. *Aún no, estaba en una práctica de canto* hizo una breve pausa antes de añadir *¿Quieres acompañarme?*
Ilustrando cuán complacida se encontraba, pronto un azucarado gesto colmó su semblante, y sin pensárselo, asintió resuelta. ¿Qué les esperaba? Saberlo parecía imposible. Pero sospechaba que ambas eran lo bastante maduras como para al menos obsequiarse respeto. “Por favor” respondió. “Aunque si no es molestia, antes iré a buscar mis cosas. Le prometo no sentirá mi ausencia” insistió, y apremiada por el presente trotó a recoger sus pertenencias. Como asimismo, y de paso, a limpiar la humedad aún cubriendo el largo de su nuca. “Disculpe lo desaliñada que luzco. Estuvimos practicando hasta recién” mencionó al regresar.
nochesalvaje:
El viento azotaba cruelmente su figura envuelta en cuero cuando aumentaba la velocidad, cuerpo amoldado a aquella motocicleta como si se tratara de un apéndice más. Cruzando la línea de llegada, la castaña finalizó la carrera tan pronto como la había empezado, su contrincante llegando sólo unos segundos después. La multitud festejó su triunfo, ganadores de apuestas reclamando sus pagas. Varios de sus fanáticos se le acercaron mientras ella ella bajaba el soporte del vehículo y se quitaba su casco, asfixiandola con cumplidos y felicitaciones que ignoró completamente. En cuanto se bajó de su bebé, se escabulló entre aquellas personas y se dirigió hasta donde se encontraba una figura conocida, una de las pocas que disfrutaba como acompañante. Sin pensarlo dos veces, pasó sus brazos alrededor del cuello de Tobías en un abrazo, apretándole quizás un poco más fuerte de la cuenta. “¡Toby! Pensé que no vendrías.” Dijo separándose de él con una sonrisa iluminando su rostro, aquella reservada para las pocas personas que mantenía en su círculo de amistades. “¿Me viste patearle el trasero a Fred? Bastardo, se lo merecía por hablar idioteces.” Y no era para menos, había querido convencer a los del taller mecánico que se había acostado con Lola y que la tenía comiendo de su mano, como si ella fuera a darle bolilla a un idiota como aquel. Se encontraba extasiada, pupilas dilatadas y aliento acelerado, como cada vez que se permitía apretar el acelerador, y tardaría en bajar de aquella nube en la que flotaba en ese momento. @mendvcious
Motores ronroneando inclementes, humanos contornos sepultados tras robustos atuendos de cuero. No representaba secreto, su inocente apariencia lejos se encontraba de pasar desapercibida entre el aclamador gentío. Sin embargo, incluso desencajando y brindando ocasión a maliciosos comentarios, entonces se consolaba sabiendo que no estaba ahí para impresionar mortales. En todo caso, y por primera vez desde conocido aquel mundo bien distinto al prometido en cines, se decía presente con el único propósito de obsequiar aliento a la señorita que luchó por alborotar lo ordinario de su rutina. Palmas recolectando humedad, bouquet resbalándose entre torpes dedos. No cabían dudas, su más grande anhelo era contemplarla cruzando la línea de meta, rompiendo con los patrones que la sociedad le tenía preparados por el simple hecho de pertenecer al género femenino. Lastimosamente, coloridos pimpollos se lanzaron en busca del suelo mientras una adulta se consagraba ganadora, y sólo pudo maldecirse por perder el tiempo recogiéndolos. ¿Qué tan estúpido podía ser? Dudoso, trotó con la fémina como destino, rogando felicitarla antes que ninguno. Mas previo a sus ojos localizar sinuosa figura, fornidos brazos lo atraparon en un contenedor vínculo, haciéndolo tambalearse. “D–de hecho, tuve un percance…” murmuró ya correspondido el abrazo. Técnicamente, no la había visto. “Pero sabía que patearías el trasero de ese patán. Por eso te traje esto” aún soñando con el súbito roce, le tendió ese modesto ramo de flores que hubo escogido en compañía de su propia madre. El pobre corazón latía desbocado. “Pensé en comprarte alcohol porque sospechaba que podrías darle mejor uso, aunque no me dejaron. Intenté explicarle al encargado que era un regalo y que mis padres me matarían si me vieran borracho, pero insistió con la ilegalidad y con que ningún tonto caería por mi mentira y—” resopló, a continuación decantándose por abandonar el monólogo y esbozar amplia sonrisa. “Estoy muy orgulloso de ti.”

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
jongkey for @herewegobebe ♡
nochesalvaje:
Se había despertado alrededor de las cinco y media de la mañana para descubrir sus brazos vacíos de aquel deseado cuerpo con el que se había ido a dormir. Por un momento pensó que Simon había ido al baño, pero cuando pasaron los minutos se dio cuenta de que no volvería. Con un suspiro, se levantó de su cómoda cama para ir a buscarlo, no sabía qué le había agarrado ahora, pero era seguro que no lo dejaría escaparse. Lo que empezó como una noche, se convirtió en semanas, durmiendo juntos aún cuando no se trataba de sexo y Zachary era un hombre de costumbres. No le gustaba un cambio en su rutina, y despertarse sin el castaño a su lado era un brusco cambio que no iba a soportar. Entró a aquella habitación a oscuras, conociendo el lugar como la palma de su mano, y se sentó a un lado de la cama, acariciando el bulto debajo de las sábanas que reconoció como Simon. “Pensé que ya habíamos pasado la etapa de salir corriendo antes del amanecer.” Dijo con voz ronca, vestigios de sueño aún en su cuerpo. No dudó en mover su trasero para correr el cuerpo ajeno, haciéndose lugar en aquella acogedora cama. @mendvcious
Caprichosas elucubraciones remachándose a un mortecino corazón, inseguridad seduciendo nonatas lágrimas. ¿Débil? Recostado sobre el propio colchón, memoró cuán bueno era representando aquel concepto. Especialmente cuando los brazos del único admitido en sus pensamientos lo rodeaban amables, con una mansedumbre que bastante poco se asemejaba al trato compartido en público. Giró otra vez — enredándose en ásperas mantas, implorando el calor de un cuerpo ausente, y mudo se dijo culpable por continuar atándolo a sus meditaciones. Pero no podía evitarlo. Justo como su arribado amante, quien lucía incapaz de aceptar un atisbo de soledad. “Estaba dando muchas vueltas, no quería despertarte” fingió, sus labios rápidos concibiendo mentiras, y acto seguido intentó saberse inmune a las caricias recibidas. “Vete” demandó de espaldas. Desgraciadamente su inconsciente acabó por traicionarlo, y en cuestión de parpadeos, su esbelta presencia cedió hacia el costado. Lo deseaba a su lado, aniquilando esa melancolía que parecía seguirlo cual amante obsesionado, mas no sabía cómo demostrarlo sin sospecharse acorralado por el pánico. ¿Cómo quererlo si no podía quererse a sí mismo? Midiendo cada desplazamiento se hizo un nudo bajo las sábanas, y como quien anhela ponerse al resguardo de una gripe, perdió cuidado de cubrirse hasta el mentón. Su aroma lo debilitaba.
sassy sungjae
give me a ‘i met you on the sugar daddy app and you paid for my new laptop for school and the rest of the semester and i slept with you because (one) for the laptop and tuition and (two) you’re really attractive, but now i’m home from college for summer break and what’s this??? you’re engaged to my mom??’ plot

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
nochesalvaje:
Su mejor amigo siempre había ocupado un lugar especial en su corazón, aquel que aunque se pelearan o no se vieran durante semanas, siempre le pertenecería. Su amistad era tan fuerte que ni el tiempo la pudo romper, y de eso Minjae estaba eternamente agradecido. También era aquél el motivo por el cual nunca se había animado a confesar sus verdaderos sentimientos, contento con tenerlo a su lado aunque fuera de esa manera. Pero últimamente le era cada vez más difícil disimular sus ansias de tenerlo a su lado, buscando de su atención y el contacto de su piel contra la suya de manera que un amigo no solía hacer. Mentir no era una cualidad en la que fuera bueno, mucho menos a Soojung, pero por el bien de su relación, debía mantener alejada la tentación de pedir más. Sus mejillas se colorearon con aquella pregunta. ¿Y qué recibo yo a cambio? Estaba tentado de contestarle que le daría lo que él quisiera, pero contuvo sus comentarios de doble sentido. “¿Mi eterna gratitud? ¿El placer de bailar con el hombre más apuesto de la fiesta?” Optó por bromear para mantener la conversación en un ámbito divertido y no complicar las cosas, era la boda de su hermano después de todo. Fingió una mueca de dolor ante la presión de ese dedo en su brazo, llevando su mano para masajear teatralmente la herida. “¡Ow!” Contestó con su labio inferior formando un puchero con la intención de dar lástima. “Si me maltratas no asistiré a nuestra boda y te dejaré plantado en el altar.” Pretendiendo estar ofendido, giró su rostro y saludó a los invitados que se unieron a su mesa, la mayoría de éstos damas de honor y amigos del novio. Concentró su atención en los platos que el camarero les sirvió, inspeccionando el manjar mientras la saliva se juntaba en su boca. Con todos los preparativos de la boda, no había podido comer una comida decente desde la noche anterior, sobrellevando el día con tan sólo un tostado de desayuno y algún que otro bocadillo. Sin poder evitarlo, comió un bocado de aquel apetitoso plato y dejó escapar un gemido de placer al percibir su gusto. Sonrió distraído a su compañero, aún masticando su comida. “Esto está delicioso, si lo aprendes a cocinar debes invitarme o te quitaré el título de mejor amigo.” Amenazó, aunque nadie podría tomarlo enserio con su rostro peleando contra una sonrisa y sus mejillas atiborradas de comida.
“No es por contradecirte o desestimarte, pero no estaría coincidiendo en eso del más apuesto…” principió. Hombros comprimidos, ocelos atentos a tan suculento tentempié. “¿O es que no has visto lo guapo que luzco en este esmoquin? Hasta tu madre me lo comentó” describió dueño de postizo egocentrismo, contemplándolo con una creciente ondulación sobre sus carmines. De cualquier modo, por mucho que narciso perorara, comprendía que el masculino haciéndole compañía siempre ocupaba los primeros puestos. Sin embargo, por temor a manifestar enamorados entendimientos o concebir tergiversaciones, una vez más se decantaba por abrazarse a insulsas bromas. “Entonces nuestra boda queda oficialmente cancelada. Iré a buscarme otro hombre que me acepte con maltratos incluidos” contendió aniñado, y no hubo necesidad de que meditara sus palabras para saber que enlazadas constituían una desmesurada mentira. Porque lo quería desde un primer respiro, y aunque se indicaba consciente del mediocre porvenir que les aguardaba, no se sentía listo para enamorarse de otra persona. No cuando en su diccionario el concepto del amor estaba determinado por Minjae y cada singular hábito que este poseía. Estudió el plato, de repente no sabiéndose tan apetente como en un comienzo, y jugó con los alimentos antes de recolectarlos y arrastrarlos hacia su amplia embocadura. Lamentablemente, el gemido que brotó de labios ajenos hizo que se atragantara previo a probar bocado y se reconoció un estúpido al ganar el interés de impares comensales, tosiendo hasta sosegar la presión circundando su garganta. “¿Es necesario que hagas esas cosas?” censuró en privado, y pese a sus dichos oírse risueños, se sintió supeditado a los acontecimientos — pues aún mostrándose escandalizado con meras nimiedades, no quería tomarse el derecho de pensar en cuestiones inapropiadas y alimentar su caprichosa libido. No ahí, en medio de tanto rostro desconocido. “¿Ves cómo nunca me escuchas?” condenó más calmo, solapado entretenimiento coloreando sus decires. “Planeaba cocinarlo para ti, aunque ahora que me amenazas, quizás se lo prepare a otro amigo más agradecido” añadió e inmediatamente supo que, inclusive rodeado de amistades, no se le antojaba compartir esas memorias con terceros.
nochesalvaje:
La previa en la que se encontraba estaba en pleno apogeo, música sonando a todo volumen y bebidas alcohólicas modelando sobre las mesas. Si bien había asistido por la insistencia de su mejor amigo, éste en esos momentos se encontraba desaparecido, probablemente atrapado bajo las faldas de alguna muchacha. No le molestaba, se encontraba divertido entre muchachas con las cuales intercambiaba números para alguna otra ocasión. Disfrutaba de un buen fernet, cuando Milton se decidió a aparecer, apresurando el paso como si el diablo lo persiguiera. “Bancá, wachín que estoy escabiando” Le contestó intentando terminar su bebida de dos tragos. De todas formas siguió la silueta familiar hasta la salida, saludando en el camino a gente amiga. Una vez fuera, empujó a su acompañante en el hombro, expresando su disconformidad. “Claro, como ya mojaste ahora te querés ir, sos re ortiva.” Aún así, sacó su caja de cigarrillos y tomó uno, ofreciéndole a su compañero antes de volver a guardarlos en sus pantalones. “¿Tenés fuego? Una de las pibas se quedó con el mío cuando prendimos el churro.” Preguntó, manos registrando por aquel perdido objeto con la esperanza de encontrarlo inútilmente.
Gobernado por meros instintos, tan pronto su presencia se anunció pública en la intemperie, unió ambas palmas en un dinámico restregón. Pero todo interés dedicado al desliz de sus manos perdió trascendencia cuando oportunos reclamos localizaron su hombro. “Ah, cerrá el culo. Después a la boluda le pinta el amor y me rompe la pija” ilustró razones mientras maquinal se sobaba, y discriminando cualquier sentimiento comparable a la indecisión, capturó uno de los blancos cilindros proporcionados por su asiduo acompañante. “Aparte no hinchés los huevos, que si no te chupás y te ponés denso como la mierda” agregó sin ánimos de pelea, e intranquilos dedos hurgaron en los huecos de sus pantalones. “Treinta mangos sale y vos se lo dejás… Qué noble de tu parte” reprobó bisbiseante, y acto continuo, acomodó el tabaco contra los labios apenas besados. Encendió el borde correspondiente, caló hondo, y obsequió humeante veneno al amigo. No iba a permitir que se apoderara de otro de sus encendedores. “Tomá, puto” ni bien recibido, le quitó ese que aún sostenía. “¿Salimos con los pibes o vamos a boludear porái’?” incluso habiéndose comprometido, siempre daba prioridad a los propios anhelos.