Cuando llegue mi momento de morir lo afrontaré con valentía, con la mirada hacia el frente y aunque repleta de lágrimas que nublan la mirada, caminaré.
Espero poder tener una epifanía, que se me revelen los secretos de universo y el propósito de nuestra existencia, espero poder revivir y hacer más cosas de las que no pude hacer, espero que los que se quedan sean muy felices, espero que todos aquellos que amo y ame me vean irme antes por qué no sé si yo soportaría verlos marchar.
Espero en verdad espero tener ese momento de lucidez y que me digan que nuestra mente es preservada y que volvemos una y otra vez, por qué prefiero mil veces eso, que desaparecer por completo.
Incluso en estos momentos no puedo evitar ser tan egocéntrica, ¿por qué yo que tengo una mente tan peculiar me tengo que marchar?, ¿por qué aquellos que se dedican a obrar mal se pueden quedar?, nunca existió la justicia, ni un ser supremo y aún así me atrevo a reclamarle a una deidad que jamás se presentó ante mí.
















