Quiero hablarte sobre las cosas que hace tiempo ya no me pasan. Ya no me entusiasma el futuro, solo anhelo un seis de cerveza los sábados y poder asar un buen pedazo de carne con una salsa tatemada sin que nadie me moleste. Tampoco anhelo la plata, se sufre demasiado cuando no se tiene y más cuando se tiene. Porque quien no la tiene toda la vida la persigue y quien la tiene se olvida de su propia humanidad por la ilusión de cuidarla encima de su propia fe. Por eso decía por ahí un pasaje en de la biblia y de otras sagradas escrituras que un hombre no puede tener dos dioses, y en un mundo indiferente de su propia creación; el dinero resulta el dios más inmediato. Quiero hablarte sobre las cosas que hace tiempo dejaron de pasar. Ya no me marca nadie para saber cómo estoy. Intenté hacerlo un par de veces y nadie me contestó. Tal vez les daba hueva escucharme. Lo hice en domingo por la tarde, jueves en la noche y viernes en la mañana. No estoy enojado con nadie. Sólo te digo que a cierta edad, cuando uno pierde dinero o poder (cosas que nunca me interesaron ni tuve) deja de ser lo que la gente busca. Porque la gente, en su debido derecho: se busca a sí misma. Todo está bien. Quiero hablarte de cosas que ya no me pasan. Sólo firmo libros cuando alguien me los pide, un tiempo atrás tenía largas filas de lectores. Me daba abrazos con todos. Me invitaban cervezas. Ya no. A veces me pregunto ¿Debí ser mamón como otros colegas y darmelas de un ser inalcanzable para alimentar la fantasía de no merecer un poco de mi calor? ¿para qué hubiese servido? al final el público inventa lo que quiere creer de uno siempre todo el tiempo pero la fama es pasajera no vivas de ella haz dinero aprende una habilidad compra gallinas compra un bar regala tus propiedades y mejor sigue a Dios yo lo haría… si tuviera.
La forma en la que chupas las bolas no se olvida tan fácil .
Quetzal Noah




















