—Uh, sí, qué bien… —murmuró, no queriendo admitir que en la mayor parte de su historia había estado perdida en sus propios pensamientos, producto del cansancio que poseía a cualquier hora prácticamente—. ¿Y qué era lo que te había escrito? —inquirió con una pequeña sonrisa esbozada en su rostro, esperando no molestar demasiado a la contraria. No era culpa de la susodicha, sino mas bien de ella, que era toda una distraída.
Frunció suavemente el ceño al oírla, mas no dijo nada, porque supuso que tenía que ver con el hecho de estar embarazada. Sonrió gentilmente, dispuesta a repetir sus palabras—. Oh, pues dijo que le gustaba mi voz y que le parecía muy talentosa. Eso bastó para desatar una tormenta de feels en mí.










