La maldita sensación del tren
Acá estamos, haciéndonos caso. Viviendo lo que escribimos. Conectando a duras penas. Y vaya que fueron duras. Sólo hay un grillo en esta habitación, creando el sonido del silencio más que el silencio mismo, porque si escuchas atentamente un grillo sabes que no hay respuestas a lo que piensas; sólo el agudo andar del oxÃgeno, entrando en todos tus sistemas de una manera más densa que la normalidad. Carezco de vida antes y me sobra vida después, mañana, mañanas. Todo pasa tan rápido que no te da tiempo de sentir un pequeño rayo de luz iluminando una idea para abrir la boca. Aunque hablaras no te escuchas. Aunque se detenga el tiempo tiene que seguir. Pasos de sangre se escuchan dentro de los oÃdos, no fuera. Comenzó cuando me dijeron que hay trenes que pasan una vez en la vida. Esos trenes son muy raros. Siento Que Voy A Chocar. Y ni siquiera me subi... ¿O si? La adrenalina no es mi amiga hoy.Â
Cerré los ojos
Sentà como algo salÃa de ellos
Y esperé








