Estar con una persona que sabemos que no nos conviene es como tener sed y beber agua del mar. El agua salada nunca saciarĂĄ nuestra sed y eventualmente nos harĂĄ daĂąo. Lo mismo ocurre cuando estamos con alguien que nos hace daĂąo, acaba matando nuestro espĂritu.
-Metamorfosis.

















