A veces una relación no termina por falta de amor...
A veces simplemente termina por problemas externos, por metas distintas o por prioridades diferentes.
Y solo toca llorar hasta agotarse. Hasta que el alma se canse, hasta que la última lágrima termine de recorrer la piel del rostro.
Hasta que llega el momento en que se puede vivir con ese dolor, con el bello recuerdo de lo que alguna vez fue.
Guardando ese sentimiento en un rincón del corazón, para que con el paso del tiempo ya se pueda sonreír al recordar lo que una vez se vivió.
🥀😞💔














