Hoy quiero decirte que te agradezco infinita mente por sostenerme todo este tiempo, por amarme, por comprenderme, por cuidarme.
Quizás las circunstancias no fueron las justas para que todo esto funcione, pero quiero que sepas que lo que vivimos en todos estos meses fue lo más lindo que he podido vivir con alguien hasta hoy.
Nuestra relación siempre tuvo sus altibajos, pero si tengo algo que rescatar de todo esto es que siempre me tuviste paciencia, y aprendí que en la vida las personas que más quieres te pueden fallar y viceversa. Aprendí que nada es nuestro, ni somos de nadie. Aprendí que el amor es algo que riega diario.
Si en algún momento te reproche algo que no hiciste, fue porque te idealicé como alguien que no eras, que me jodia que no fueses como yo quería que fueras. Pero aún así, te quise. Muchísimo.
No voy a negar que me dolió haber terminado, por qué dejar de hablar con alguien, con quien compartiste mucho, es difícil.
Hoy quiero decirte que siempre voy a desear lo mejor para ti y para tu futuro, aunque yo no esté ahí quiero verte feliz y cumpliendo todo lo que en algún momento de intimidad me confesaste.
Hoy quiero decirte que no te odio, sino odio las circunstancias en las que estamos viviendo que no nos dejaron ser felices.
Hoy quiero decirte que te dejo ir, sin remordimientos.
Hoy quiero decirte, Adiós.