Hay personas que no comprenden lo que para algunos nos puede significar un perro, no, no es solo una mascota ni es solo un ser vivo, es uno mĂĄs de la familia, es un ser maravilloso que una vez que llega a tu vida la llena por completo y te entrega momentos hermosos e inolvidables y no espero que todos lo entiendan algĂşn dĂa, pero para mi ella significaba todo, el tenerla junto a mi y escucharla respirar mientras dormĂa, el verla correr por el patio saltando feliz, el escucharla gruĂąir cada vez que aflora a su mal genio, me regalĂł 12 aĂąos de su vida, pea algunos serĂĄ bastante tiempo pero jamĂĄs pensĂŠ que para mĂ serĂa tan poco, porque para mĂ fue un pestaĂąeo, no dejo de pensar en el dĂa que llegĂł a casa, el dĂa en que llegĂł a cambiar mi vida, pero en esos momentos no se te viene a la cabeza que el dar la bienvenida a un nuevo integrante en la familia significa tambiĂŠn que en cierto momento deberĂĄs despedirte y que nadie te prepara nunca para eso. JamĂĄs he perdido un familiar cercano, jamĂĄs he experimentado el perder a alguien tan importante en tu dĂa a dĂa que sientas que tu vida no volverĂĄ a ser la misma, hasta que ella se fue. Era mi hija, era una parte fundamental de mi vida y se fue, la vi irse en mis brazos y llorĂŠ, llorĂŠ y llorĂŠ como jamas lo habĂa hecho, sentĂa como mi pecho se quemaba por no poder creer lo que estaba pasando, mi compaĂąera de vida ya no estaba, ya no la verĂa feliz y dichosa cada vez que le tocaba baĂąo, ya no la verĂa enojada cada vez que debĂa darle sus medicamentos, ya no la abrazarĂa, ya no sentirĂa lo esponjoso de su pelo al acariciarla pero lo mas doloroso, ya no verĂa mas esos ojos cafĂŠs que me mostraban el mundo y que me hacĂan sentir amada. Han pasado 4 meses desde que se fue y aĂşn duele como el primer dĂa. QuizĂĄs puedo seguir con mi vida y hacer que parezca normal, pero en el fondo sĂŠ que no estĂĄ, sĂŠ que hay una cama vacĂa, se que hay un ladrido y 4 patitas menos y eso me destruye cada dĂa que pasa. JamĂĄs la olvidarĂŠ, jamĂĄs olvido a los que se van, pero el tiempo que me regalĂł jamĂĄs habrĂĄ sido el suficiente, pero asĂ es con ellos, no podemos pedirle el tiempo que nosotros viviremos, porque a diferencia de nosotros, ellos nacen sabiendo amar.














