🌾 ❛❛💀🎩🗡️👑Lastet sonrió mirando a Claude con ternura estirando su mano para acariciar sus cabellos y luego su mejilla, como una madre haría cuando su hijo pregunta algo tierno.—No lo comprenderías, Claude. Es más complicado de lo que es—Replicó. No quería darle más información de la que debería a Claude, era sumamente inteligente, empezaría a sacar conclusiones y luego, eso lo llevaría a más y terminaría averiguando de donde venía y eso lo acercaría aún más al peligro de Amara y sus ideas radicales. Así estaban bien, así era mejor. Además de que no quería que pensara que era débil. Le gustó la atención que le presto a su relato, era la misma que le ponía a Louise cuando le leía y se sintió por ese instante, querida por su hijo Claude. —Tenía que hacerlo. Estaba demasiado herido. Los lobos lo habían destrozado las patas, sus alaridos de dolor me devastaron—Lastet suspiro pensando en ello como si hubiera sido ayer, pero de eso ya más de un siglo. —Por eso cuida muy bien al tuyo. No te preocupes, no tendrás que enfrentarte a ningún animal salvaje—Animó.—¿Tú que crees? ¿Una mujer haciendo eso sería creíble?—Se encogió de hombros.—No importa realmente. Lo que puedo decirte es que realmente me sentía poderosa, que podía lograr lo que yo quisiera y que nada en realidad me podía detener.—Compartió. —Somos fuertes Claude, somo Dioses, no hay nada que no puedas hacer y no vas a estar solo. Siempre nos tendrás a Louise y a mi—Le dijo mirándolo con cariño. No quería que Claude se sintiera como ella cuando había tenido su edad, hubiera deseado que alguien le hubiera dicho al menos eso, que nunca la dejarían. —No creo. Solo no te metas en The Bayou—Lastet no se preocupaba por Claude, con su fuerza y destreza seguro acaba con cualquier amenaza. De todos modos lo cuidaría. —Anda ¿Qué quieres comprarle a Louise? Debe ser algo realmente sorprendente para compensar el miedo que le hiciste pasar.
💀🐦⬛🧸✨. Claude se permitió el cariño de Lastet. Hasta le parecía sincero, pero frunció el ceño cuando se negó a contarle sobre ello. ¿De nuevo lo trataba como un niño? Ya no lo era. Decidió callarse pese a que hirvió su sangre. —No había más que hacer —aceptó y dejó de pensar en el animal. No tenía caso seguir con ello—. Al mío no le pasará —respondió confiado. No lo permitiría. Claude miró a Lastet, intentando imaginarla peleando con aquellos lobos. Realmente no le fue difícil—. Siendo tú, sí, es creíble —asintió con la cabeza. Podía negarle muchas aptitudes a Lastet, menos la valentía y la imprudencia. (De algún modo entendía que las había heredado.)—. ¿Y eso te motivo a hacer algo aún más arriesgado? —Cuestionó. Quería seguir indagando en la vida de su creadora. En encontrar una mínima parte su historia para saber de dónde venía, lo que sentía e incluso hacia donde podía ir—. ¿Entonces por qué nos recluyes en esta ciudad, eh? —Salió de sus labios sin poder evitarlo. Por un lado, Lastet decía que eran Dioses y nada podía hacerles daño; y luego se negaba a contarles de su vida y a darles aventuras. ¿Podía ser más contradictoria? —Si hay lobos, debería averiguarlo, así podría regresar con una cabeza y Louise y tú se sentirían orgullosas de mí —replicó, intentando que fuese un comentario casual; pero de su boca, sonó gélido—. Está bien, elegiré algo para ella —aceptó. Louise era fácil de contentar. Lo haría incluso sin llevar algo a casa; sin embargo, lo haría. Señaló una tienda y se dirigió a esta.















