Resumen de mi vida de Hotwife
Este es el tercer blog que abro en Tumblr. Los dos anteriores @florsumisa y @ florcasada me los han cerrado los mojigatos de tumblr. En este tercer blog espero recuperar a muchos de mis seguidores en los otros blog, algunos de ellos ya amigos pero para los que me encontréis por primera vez aquÃ, quiero haceros un resumen de todas mis vivencias que he venido contando durante varios años en los anteriores blogs.
Soy una mujer casi mediada la treintena, casada desde hace 14 años y madre de cinco niños de 8, 6, dos mellizas de 2 años y un bebe de. Soy economista y trabajo en una asesoria financiera. Soy una profesional de exito, segura de mi misma, apasionada, vital y muy decidida. Amo a Javier, mi marido, con locura. Sigo enamorada de él y se que es el hombre de mi vida. Yo hasta hace algo más de 12 años era una mujer normal, fiel a mi marido y dirÃa que poco atrevida. Todo eso cambió cuando conocà a Julio, un hombre fascinante y cautivador que cambió totalmente mi vida y a mi misma y que después de estos once años hoy es mi Jefe, mi amante y una de las personas mas importantes de mi vida, ademas de ser el padre de mi segundo hijo. Yo nunca pensé serle infiel a mi marido, simplemente sucedió y no pude o no supe pararlo. Me deje cautivar por la personalidad arrolladora de Julio y aunque me resistà al principio con sus atenciones y sus detalles poco a poco me fui rindiendo a El. Conocà a Julio cuando yo aún trabajaba en mi anterior empleo. Yo era asesora financiera en un importante banco nacional y un dÃa mi jefe me lo presentó diciéndome que yo serÃa la responsable de su cuenta en el banco. La atracción fue instantánea entre los dos. Cuando me dio la mano todo mi cuerpo se estremeció y cuando me dijo con esa sonrisa encantadora, que serÃa un placer trabajar con una mujer tan atractiva como yo, no pude sostenerle la mirada. Creo que hasta me puse colorada y apenas puede valbucear un patético "gracias". Fue todo flechazo, algo que hasta ese momento solo me habÃa pasado con mi marido y despues me ha vuelto a pasar solo con otros 3 hombres más. Los cinco hombres de los que hasta hoy me he enamorado. Creo que desde ese primer instante, Julio decidio que serÃa suya y a partir de ese momento inició su conquista. En los meses que pasaron desde que nos conocimos hasta la tarde en que finalmente caà en sus brazos y me poseyó por primera vez, Julio fue derribando una a una todas mis barreras con su trato educado pero firme, con sus halagos, con sus pequeños detalles, su personalidad decidida y ese magnetismo que desprende y te hace desear estar a su lado. La tarde que me convertà en su amante todo pasó muy rápido, una invitación a cenar para compensarme por haberme tenido trabajando hasta tarde, una llamada a mi marido avisándole que llegarÃa tarde, un roce de sus manos sobre mis hombros al ponerme galantemente el abrigo, un suave beso en mi cuello que desató toda la pasión y libero toda la tensión sexual acumulada entre nosotros como una explosión nuclear. Antes de darme cuenta nuestras bocas se buscaban con avidez y su lengua recorrÃa mi boca explorando cada rincón de ella. Mis brazos se aferraron a su cuello mientras sus manos agarraban con fuerza mis nalgas apretandome contra El y haciéndome sentir la dureza de su miembro contra mi vientre. Me habÃa rendido finlmenre a El y solo deseaba que esa polla que presionaba mi abdomen estuviese dentro de mi llenandome el coño que ya no podÃa estar más mojado. Julio me tumbó sobre su mesa de despacho sin dejar de besarme. Abrió mis piernas y me sacó las braguitas con rapidez. La misma con la que desabrocho sus pantalones, sacó su polla y la dirigió directa a mi hambriento coñito. No fue suave ni delicado. Me la metió hasta los huevos de un solo golpe de caderas, como después ha hecho miles de veces. No me dolió, al contrario, mi coño estaba tan lubricado y yo tan ansiosa porque me penetrara que solo sentà placer, un placer inmenso al sentirme totalmente llena como nunca antes me habÃa sentido. "Follame" le grite y El lo hizo de forma magistral, variando el ritmo de sus penetraciones según las respuestas que mi cuerpo le iba dando y que El leyo a la perfección. Lo mismo me penetraba con toda su fuerza hasta hacerme gritar, que bajaba el ritmo para darme tiempo a recuperar el aliento antes de volver a penetrarme con violencia. SentÃa su polla ensanchar las paredes de mi vagina como nadie antes lo habÃa hecho. Creà que me romperÃa por dentro pero el placer que sentÃa era tan grande que no me importó.
Julio estuvo follandome más de veinte minutos durante los cuales yo encadene un orgasmo tras otro. Nadie me habÃa hecho gozar nunca de esa forma y eso fue mi perdición. Cuando por fin estaba a punto de correrse se salió de mi y se corrió sobre mà abdomen en lugar de hacerlo en mi vagina. Fue todo un detalle que me demostró que Julio era todo un caballero ya que no habÃamos usado condom y yo por entones aún no tomaba la pÃldora. A partir de ese dÃa me converti en la amante de Julio. Follabamos dos o tres veces por semana, a veces en su despacho pero casi siempre en hoteles. Cuando me llevaba a un hotel eran 3 o 4 horas de un sexo salvaje que yo nunca habÃa experimentado y que me tenÃa totalmente enganchada a El. Luego venÃan los remordimientos y la culpa por el engaño y la traición al hombre que amaba, a Javier mi marido y ese nudo en el estómago cada vez que llegaba a casa recién follada y el me preguntaba qué tal me habÃa ido el dÃa. Los primeros meses lo pasé mal, quise dejar a Julio muchas veces pero a la hora de la verdad nunca daba el paso, me gustaba demasiado el sexo que habÃa descubierto con El y aunque después de cada encuentro me decÃa a mi misma que serÃa el último, después de dos o tres dÃas sin follar con El, era yo quien lo buscaba y le pedÃa que nos viésemos. Julio fue tendiendo su red hecha de un sexo increÃble, cenas en buenos restaurantes, regalos y toda clase de atenciones que me hacÃan sentirme la mujer más deseada y sexy de la tierra e irremediablemente, yo joven y aún inexperta en la vida, quedé atrapada completamente en esa red.
A los ocho meses de ser amantes y tras las vacaciones de verano en las que estuvimos un mes separados sin vernos y sin hablarnos, Julio dio otra vuelta de tuerca. Me cito en una cafeterÃa del centro, algo que nunca habÃamos hecho antes y nada más sentarme me soltó a bocajarro que me dejaba. Yo no entendÃa nada, me puse muy nerviosa y el mundo pareció venirse encima de mi. Casi llorando le pregunté porque, asà de repente y después de un mes sin vernos, querÃa dejar lo nuestro. Me dijo que durante ese mes no habÃa hecho nada por mantener el contacto con El, y que eso denotaba falta de compromiso por mi parte con nuestra relación. Me dijo que El siempre lo daba todo en una relación y que esperaba lo mismo de la otra persona y si esa persona no estaba totalmente entregada a la relación no le interesaba. Le suplique que no me dejara, que me entregarÃa totalmente a El pero que entendiese que El era libre pero que yo era una mujer casada y que amaba a mi marido a pesar de estar siéndole infiel y no iba a dejarlo. Me dijo que no me estaba pidiendo que dejase a mi marido, que El no querÃa una esposa, querÃa una amante entregada y una puta y me preguntó hasta dónde estaba dispuesta a llegar por El. Le respondi que si no me dejaba harÃa todo lo que él me pidiese siempre que no afectase a mi marido.
-¿Serias mi sumisa, mi perra? - me pregunto de nuevo
- Seré lo que tú quieras que sea. - Le respondà sin dudarlo un segundo y sin saber entonces nada de lo que era ser sumisa.
Julio sonrió victorioso, ya me tenÃa donde querÃa. Disimuladamente deslizó su mano entre mis muslos y empezó a masturbarme por encima de la braguita. Yo me puse roja de vergüenza por si alguien nos veÃa pero el me susurro al oÃdo que estuviese tranquila que nadie se darÃa cuenta de lo que me estaba haciendo y que le gustaba tener a su zorita excitada. Sin dejar de masturbarme Julio empezó a hablarme del BDSM, de lo que era y de qué llevaba años en ese mundo. También me explico lo que esperaba de mi como su sumisa. Me dijo qué le llevarÃa tiempo convertirme en la perra que El deseaba que fuese y que yo tendrÃa esforzarme mucho para serlo.
-Será un duro entrenamiento. Te queda mucho por aprender y no va a ser facil pero se que no me defraudaras. Desde que nos conocimos y bajaste la mirada cuando te mire supe que habia una sumisa en ti y cuando follamos la primera vez comprobé lo que ya sospechaba, que estás hecha para el sexo. Eres apasionada, voluptuosa, sensual, lo tienes todo para ser una gran puta aunque tu no lo supieses y yo voy a sacar a a luz esa puta que llevas dentro, vas a ser mi puta y lo vas a disfrutar.
-Si Amo seré tu puta. -respondà asumiendo por primera vez mi condición de sumisa.
Lo meses siguientes fueron meses de duro aprendizaje y muchas horas de entrenamiento con mi Amo y tambien a solas en mi casa. Julio me enseño a superar mi pudor, a estar desnuda tambien cuando no tenÃamos sexo, a mamar una polla en condiciones, como a El le gustaba, a follar en muchas posiciones diferentes, a vencer mi vergüenza para tener sexo en lugares públicos. Me enseño a disfrutar del sexo pero tambien del dolor y la humillación de ser golpeada, azotada, vejada. A los 9 meses de convertirme en su sumisa, cuando considero que ya estaba preparada para mostrarme ante sus iguales, Julio me llevó por primera vez al Club. Allà continuo mi entrenamiento como sumisa. Allà fui cedida y usada por una o varias personas a la vez. Me inicie en el sexo con mujeres y participe en fiestas donde solo era un objeto para el placer de quien me poseyera. Con mucho esfuerzo y paciencia mi Amo me convirtió en la mujer, la sumisa y la puta que soy hoy dÃa.
Durante dos años fui la sumisa y la puta de Julio sin que mi marido sospechase nada. Mi trabajo en el banco me proporcionaba las coartadas necesarias para mis encuentros con Julio o nuestras visitas al club. El sexo con Julio seguÃa siendo increÃblemente bueno y el morbo y la adrenalina lo hacÃan aún más espectacular. Follar con Julio me hacÃa sentirme viva y satisfecha y toda esa energÃa positiva la volcaba en cuidar a mi marido, complacerke y hacerle feliz. En cierto modo era mi compensación por engañarle pero también era la demostración natural de mi amor por Javier. Habia conseguido que mis dos vidas fueran paralelas, sin interferirse y eso me daba tranquilidad y me hacÃa feliz. Pero Julio no tenÃa suficiente con tenerme solo como sumisa. QuerÃa más de mi y se le metio en la cabeza que tuviese un hijo con El. Creo que pensó que serÃa una buena forma de ligar mi vida a a suya para siempre y no le faltaba razón. La petición de Julio y la presión sicologica que eso supuso sobre mà desestabilizo el equilibrio que habÃa conseguido en mi vida. Volvió a mi la culpa por lo que le estaba haciendo a Javier aunque el no fuese consciente de los cuernos que llevaba. Una cosa era tener un amante, un Amo incluso y otra muy distinta tener un hijo con un hombre que no es mi pareja, ademas mi primer hijo. No podÃa hacerle eso a Javier. Intenté que Julio entendÃera mi situación pero El seguÃa empeñado en que esa era la prueba definitiva que querÃa de mi para consolidar definitivamente nuestra relación. Estaba hecha un lÃo, de repente toda mi vida podÃa saltar por los aires y eso me angustiaba. Fue en ese momento cuando conocà el blog de Gemma, @gemaesposacaliente. Me atrevà a escribirle pidiéndole consejo y ella me ayudo a ver las coas con más tranquilidad y a iniciar mi primer blog como válvula de escape. También me aconsejo que buscará la manera de blanquear mi situación con mi marido. Me dijo que si yo tenÃa necesidades que mi marido no podrÃa cubrir que fuese sincera con el y que si Javier me amaba de verdad consentiria en ser un cornudo como lo era el marido de Gemma. En aquel momento aún no me atrevà a hablar con Javier aunque la idea se me quedo dentro.
La presión de Julio no cesaba y acabe por decirle que valoraba seriamente tener un hijo con El pero que me diese tiempo para asimilarlo. A todo esto me surgió la oportunidad de un ascenso en el banco y esa fue la excusa perfecta para posponer mi decisión de quedarme embarazada. Para el ascenso necesitaba el apoyo de mi Jefe y tras consultarlo con Julio, no dude en follarmelo para conseguirlo. Julio me habÃa convertido en una verdadera zorra. Estuve follando meses con mi Jefe hasta que me dieron el ascenso. Meses en los que tenÃa más sexo con mis amantes que con mi marido. Al ascender tuve que hacer un curso de tres meses en Alicante. Tres meses donde estuve separada de Javier y solo nos veÃamos los fines de semana. Julio venÃa a visitarme dos o tres veces durante la semana y pasábamos la noche juntos. Eran noches increÃbles de sexo y pasión como nunca habÃa tenido con Javier pero sabÃa que al terminar el curso volveria a casa y no podrÃa seguir disfrutando de mis noches con Julio. Decidà que era el momento de sincerarme con Javier y decirle lo que sentÃa y lo que necesitaba en mi vida. Fue muy duro para mà sentarme frente a Javier y decirle que lo amaba con locura pro que lo que el me daba no era suficiente para mà sexualmente. Que habÃa conocido a un hombre y que querÃa seguir conociéndolo y explorar sexualmente con el. Javier se quedó en shock, no se lo esperaba y no supo qué decir, solo que me amaba y no querÃa perderme.
-No me perderás cariño. Yo te amo y quiero seguir a tu lado. Pero El me atrae muchÃsimo como hombre y necesito experimentar cosas que no puedo hacer contigo precisamente porque te amo.
Obviamente no le dije que llevaba dos años y medio poniéndole los cuernos con Julio porque todo se habrÃa acabado entonces. Si lo aceptaba ya habrÃa tiempo de contarle todo más adelante. Julio estaba al tanto de mis intenciones de sinceramente con Javier y me prometió que me apoyarÃa pasase lo que pasase pero no se conformo con eso. Julio siempre trata de manejar todas las situaciones y sacar un beneficio si puede y esa vez no iba a ser menos, además tratándose del futuro sentimental de "su perra". Julio manipuló las cosas para aprovechar el estado emocional de Javier tras mi conversación con el y ponerle una trampa, tentandole en forma de mujer tan espectacular e irresistible como era mi amiga Nora. Nora era una sumisa con la que junto a su amo Alberto, Julio y yo habÃamos estado muchas veces en el club. Nuestros amos nos intercambiaban para follarnos y Nora fue una de las primeras mujeres con la que tuve sexo incitada por mi Amo. Nora y yo congeniamos desde el primer momento y nos hicimos amigas tambien fuera del Club y del cerrado circulo de amos y sumisas. Nora fue el instrumento que uso Julio para que un Javier confundido en sus sentimientos por mà culpa, tuviese un desliz y eso precipitare las cosas. Tras mi dura conversación con Javier, apenas hablamos un par de veces durante la semana siguiente. Quise darle espacio para pensar y el jueves por la noche, delante de Julio, lo llamé para decirle que no irÃa a casa ese fin de semana porque el lunes siguiente tenÃa el examen final del curso y necesitaba estar tranquila para estudiar y prepararlo bien. Javier lo entendió y hasta quizá prefirió no verme para intentar también aclarar sus sentimientos. Mientras yo hablaba con Javier, Julio empezaba a maquinar su plan, al que yo fui ajena y de que solo me entere semanas despues. El viernes por la mañana Julio llamo a Nora y la invito a comer. Allà le pidió su ayuda para llevar a cabo su plan. Nora acepto ayudarle pensando que yo también estaba de acuerdo y que me estaba ayudando a mi a arreglar mi situación. Después Julio me llamó a mi para decirme que no me dejarÃa sola el sábado y que me llevaria a cenar al restaurante mas elegante de Alicante y que vendrian tambien Nora y Alberto para divertirnos follando luego los 4 y que me olvidase de todo. Le dije quw yo no tenia nada elegante que ponerme en el piso de Alicante. Me dijo que no me preocuoase que llamase a mi marido y le dijera que tenia una cena con amigas el sabado y que necesitaba un vestido para la cena. Que una amiga de las que asistirÃa a la cena pasaria a recogerlo y me traeria el vestido a Alicante. Julio me dijo que El se encargaba de hablar con Nora para que pasase esa noche por mi casa y recoger el vestido. Asà lo hice, llamé a Javier y le dije que vestido necesitaba y que mi amiga pasarÃa por casa a recogerlo. Javier no me pregunto porque si supuestamente tenÃa que estudiar mucho iba a salir a cenar con amigas dos dÃas antes del examen, solo me dijo divierte y disfruta de la cena y colgó. La llamada con Javier me dejó mal pero al rato me reconpuse pensando que era normal su frialdad. Que mi marido lo estaba asimilando y necesitaba tiempo. Lo que yo no sabÃa entonces eran las verdaderas intenciones de Julio al hacer que Nora fuese a mi casa y se encontrase a solas con mi marido. Nora se presentó en mi casa la noche del viernes con un vestido que no dejaba nada a la imaginación. Con su descaro habitual llego ante Javier, le dijo su nombre y le plantó un beso en la boca dejando a mi marido alucinado. Luego mientras Javier iba por mi vestido Nora se las arreglo para colarse en nuestro salón y sentarse en el sofá con las piernas bien abiertas. Cuando Javier volvió con el vestido lo primero que vio fueron los gruesos labios del coño de Nora visiblemente marcados en la exigua tela de su tanga y conociendo a Javier se que se pondrÃa muy nervioso. La intención de Nora era excitar a Javier y seducirle por lo que permaneció sentada y le dio conversación sin dejar de mostrar su encantadora sonrisa y su coño a mi marido.
La muy zorra de Nora le contó a mi marido que en realidad la cena no era de chicas sino que seria con su novio y "el chico" con el que yo estaba empezando a salir. Esto descolocó a Javier al saber que yo le habÃa mentido y creo que fue determinante en lo que sucedió después. Nora aprovecho la turbación de Javier para sentirlo a su lado y consolarlo no sólo con palabras sino con caricias que fueron excitando a Javier hasta no poder disimular su ereccion. Nora estaba consiguiendo su objetivo y tenÃa a mi marido a su merced. El paso definitivo fue acariciar su polla, sacársela y meterse la en la boca para hacerle a Javier una mamada espectacular. Me duele reconocer que la primera mamada de verdad que disfruto Javier fue la que le hizo Nora ya que aunque yo a estas alturas ya era tan buena como ella comiéndome una polla nunca le habÃa hecho a mi marido una mamada como las que le hacÃa a Julio o a mis amantes ocasionales, por miedo a que sospechase de mi doble vida. Javier ante semejante mamada no tardo en correrse y sin avisarla se vacÃo en la boca de Nora. Esta al contrario de lo que Javier esperaba no se enfado como hipocritamente hubiese hecho yo, sino que le sonrió y se la trajo toda relamiendose para luego besar a mi marido en la boca.
-No se te ocurra decir nada de esto a tu mujer. Me matarÃa. Se que ella es muy celosa contigo y no se lo reprocho, eres un bombón.
Con este piropo Nora hábilmente habia sembrado la culpa en Javier y ese malestar ya no le dejarÃa hasta que dÃas después me llamó abatido para contarme lo que habia pasado con Nora y pedirme perdón. Yo le dije que no se preocupara que el fin de semana siguiente volvÃa a casa y lo hablarÃamos todo. Que sabia que el me amaba y que yo también lo amaba a él y que estaba segura de que gracias a ese amor, hablando las cosas con tranquilidad podrÃamos arreglarlo todo. Ese viernes volvà a casa esperanzada y estuvimos hablando durante horas. Hablamos de nuestros sentimientos, de nuestro amor pero también de las carencias sexuales que yo tenÃa. De mis deseos de experimentar, de probar cosas extremas en todas las facetas del sexo, de mi gusto por el sexo duro y violento y Javier estuvo de acuerdo que todo eso no lo podÃa experimentar con el, que me adoraba y me trataba como algo extremadamente delicado y valioso. El trato que le propuse es que el me daba libertad para hacer todo lo que yo querÃa experimentar sexualmente con otros hombres y a cambio yo le contarÃa todas mis aventuras para compartirlas juntos y me esforzaria al máximo por ser la mejor esposa para el y tenerle siempre satisfecho afectiva y sexualmente. Javier no lo dudo, acepto el trato porque me amaba y no entendÃa la vida sin mi.
Los meses siguientes no fueron faciles. Javier tuvo que adaptarse a mi ritmo de vida más desenfrenado aún, ahora que ya no tenÃa que esconder nada a mi marido. También tuvo que aceptar la presencia de Julio en mi vida, no solo como mi amante sino como el dueño de mi cuerpo y mi sexualidad. Javier poco a poco fue descubriendo el morbo de saber que otros hombres se follaban a su mujer y me hacÃan cosas que no hacÃa con el. Javier cada vez se excitaba más cuando yo le contaba como Julio me follaba o como me entregaba a otros hombres en el Club. Luego haciamos el amor apasionadamente y era maravilloso. Hasta que un dÃa me dijo que querÃa ver en directo como Julio me follaba y saber si podÃa aguantarlo y disfrutarlo. Hablé con Julio del deseo de Javier. No le hizo mucha gracia y tuve que negociar con El y hacerle algunas concesiones para conseguir que Javier pudiese estar presente un viernes de los que pasaba la noche en casa de Julio. Dos semanas después, Javier en lugar de dejarme en la puerta de la casa de Julio como hacÃa todos los viernes, entró conmigo y durante la velada pudo presenciar por primera vez como mi macho me follaba salvajemente hasta hacerme desfayecer de placer. Javier se éxcito, vaya sinse éxcito, muchÃsimo. No pudo dejar de menearse la polla mientras Julio me follaba por todos mis agujeros y se corrió dos veces en su mano. Después Javier se fue a casa mientras yo me quedaba a seguir follando con mi macho toda la noche. Nos despedimos con un apasionado beso en la puerta, yo totalmente desnuda y con el semen de Julio escurriendo por mis muslos pero feliz de que mi marido hubiese dado el paso definitivo para convertirse en un cornudo consentidor, en mi cornudo al que amaba aún más ahora.
Después han venido muchas cosas. Mi decisión de tener mi primer hijo con Javier. La subasta estando embarazada donde conocà a Enrique. El nacimiento de mi hija. Andrew, el tercer hombre del que me enamoré. La simulación de mi rapto y violácion. Las fiestas en Ibiza. La prueba para la pelÃcula porno donde cogi una enfermedad que luego condujo al accidente de mi segundo embarazo y al nacimiento del hijo que tengo con Julio. Conocer a Nuria y descubrir la sumisión a una mujer. Adolfo y las fatÃdicas consecuencias de enamorarme de él. La infidelidad de Javier, nuestra separación de dos meses, mi embarazo del hijo de Adolfo, el aborto que fue tan traumatico para mi, la reconciliación con Javier y volver a estabilizar mi vida con mi familia y mi amante como apoyos principales. Han pasado más de 3 años desde la crisis en mi matrimonio provocada por mi relación con Adolfo y lo tonta que fui al enamorarme y dejarme manipular por el, dejando de lado a mi familia. Afortunadamente para mi, Julio como siempre vino al rescate aún a tiempo hacerme entrar en razón y propiciar una reconciliación con Javier. El ha sido el actor principal a la hora de recomponer mi vida y mi matrimonio, atandome corto y haciendo ver que es El el único hombre que puede proporciorme al mismo tiempo protección, cariño y una increÃble vida sexual respetando a la vez mi matrimonio. Todo esto ha hecho que Julio gane una posición más sólida y estable en mi vida como mi pareja a la vez que sigue contribuyendo a afianzar mi matrimonio propiciando por ejemplo el volverme a quedar embarazada de Javier por inseminación artificial y que ha tuvo como maravilloso final el nacimiento de nuestras dos preciosas mellizas que nos ha llenado a toda la familia de una inmensa felicidad. Ahora la armonÃa en mi matrimonio es total. Javier está feliz como esposo y como cornudo. Mi marido acepta el papel de Julio como macho dominante y la importancia que tiene en mi vida. Julio es mi hombre, mi dueño, mi amante, mi pareja y Javier es mi marido, el padre de mis hijos y el amor de mi vida.
Tengo que añadir aquà los acontecimientos que han sucedido en mi vida desde Junio del año pasado. El 13 de Junio de 2024 mi vida volvió a dar un giro inesperado con la aparición ante mi puerta de Abdullah. HabÃa conocido a Abdullah unos meses antes en Marbella trabajando como escort para un empresario valenciano. Este empresario estaba cerrando un contrato importante con la familia de Abdullah y a pesar de que supuestamente yo era su pareja, no le importo entregarme como regalo a Abdullah y sus colegas. Pasé dos noches con Abdullan en Marbella. Dos noches increÃbles y maravillosas donde descubri una nueva dimensión del sexo y del placer. Nadie, ni siquiera Julio, me habÃa follado con la fuerza, la intensidad y la pasión con que lo hizo Abdullah esas dos noches increÃbles. Me quedé cautivada no sólo por el amante sino por el hombre. Un hombre con una personalidad arrolladora, culto, inteligente, sofisticado pero también orgulloso, altivo y muy dominante. Esas dos noches bastaron para entregarme totalmente a El y mostrarle todo lo que Julio me habÃa estado enseñando durante años y hacerle saber que ninguna otra mujer en el mundo podÃa servirle ni darle tanto placer como yo. Luego nos despedimos con besos apasionados, nos dimos los teléfonos y quedamos en mantenernos en contacto. Al volver a casa aún estaba en una nube. No dejaba de revivir en mi cabeza las escenas tan torridas vividas junto a Abdullah. Se lo conté a mi marido. No querÃa ni podÃa ocultarle lo que estaba sintiendo, ya me sentÃa culpable por sentir lo que sentÃa y no querÃa traicionarlo de nuevo. El fue comprensivo con mis sentimientos como siempre y me apoyo cuando le dije que querÃa volver a verlo. También se lo conté a Julio. El fue más escéptico y me dijo que cualquier cosa que quisiera hacer con Abdullah tenÃa que hablarlo con el antes, que para eso era mi dueño. Las semanas pasaron y no tuve noticias de Abdullah. Pensé que se habÃa olvidado de mi y que al final yo solo habÃa sido una puta más para El, lo que me decepciono bastante, pero al cabo de unas semanas más, Abdullah me llamó. QuerÃa que asistiera con El a una fiesta y que pasáramos el fin de semana juntos en Marbella. Yo no cabÃa en mi de alegrÃa y el coño se me encharco de inmediato. Le dije que por mi encantada pero que tenÃa que hablarlo con mi dueño y que seguramente serÃa Julio quien lo llamarÃa para acordar los detalles. Julio lo llamo, hablaron largo rato y acordaron el precio por mis servicios, aunque yo hubiese ido gratis ya que me morÃa por volver a follar con Abdullah. Mi marido se lo tomó bien a pesar de ver mi excesivo entusiasmo. Ese fin de semana con Abdullah supero todas mis expectativas. El sexo fue el mejor de mi vida y una vez más Abdullah me cautivo con su personalidad y su sofisticacion. Hizo conmigo lo que quiso y yo fui un juguete en sus manos pero no pude ser más feliz de serlo. Luego siguió otra triste despedida y después de nuevo el doloroso silencio. Me dije a mi misma que no sufrirÃa por El. Mi vida era plena, tenÃa un amante excepcional como Julio y un marido y unos hijos maravillosos, no necesitaba más. Pero en el fondo sabÃa que me engañaba a mi misma. Abdullah seguÃa incrustado en mi cabeza y aunque aún no lo admitÃa también en mi corazón.
Pasaron los meses. Nacieron las mellizas. Tuve problemas de salud importantes. Javier se tuvo que ir a un curso de 8 semanas en Estados Unidos dejándome sola con los niños y las mellizas de meses. Julio me presionaba con profundizar nuestra relación y habiamos programado un viaje al caribe como si fuese una luna de miel mientras mi marido estaba fuera. Mi vida estaba patas arriba y entonces un dÃa, el 13 de junio de 2024, cuando menos lo esperaba, Abdullah apareció en mi puerta para darle un vuelco definitivo a mi vida. El venÃa a buscarme para hacerme suya, para llevarme con El y formar parte de su vida. Cuando escuche su propuesta me entró el vértigo de dar un paso hacia lo desconocido pero también sentà una enorme emoción ante la perspectiva de vivir una aventura única y extraordinaria junto a un hombre tan carismatico y que me tenÃa loca. Le dije que era una decisión muy difÃcil para mÃ. Que tenÃa que consultarlo con Julio y pensarlo despacio ya que mi decisión afectarÃa y mucho a mi familia. El asintió pero me dijo que tenÃa 24 horas para decidir. Si decÃa que si, negociariamos un contrato y en 48 horas serÃa cmpletamente suya durante 3 años. Luego me abrazo y me beso con tanta pasión que las piernas dejaron de sostenerme. Poco después me follo salvajemente. Mientras me la metÃa hasta los huevos una y otra vez matandome de placer supe que le dirÃa que si. Que dejarÃa todo por El. Que serÃa egoÃsta y aprovecharÃa la oportunidad de viviir una vida de cuento junto a un hombre fascinante y el mejor amante que habÃa conocido.
El contrato se firmó y dos dÃas después volaba con mi nuevo dueño a NY para darle a mi marido la noticia que cambiaria su vida y la de mi famila. Javier se quedó en stock durante un buen rato cuando le conté sobre mi decisión. Discutimos, lloramos, hablamos, hicimos el amor, fueron 24 horas muy duras para los dos, sobre todo para Javier. Al dia siguiente Abdullah vino a recogerme al apartamento de mi marido. Los presente y Abdullah le dio a Javier todas las explicaciones y garantias de que yo estaria a salvo, cuidada y feliz con El. Luego me follo alli mismo delante de mi marido. Cuando Javier vio como me entregaba a Abdullah. Mi adoración por El y lo que este me hacÃa sentir, se convencio de que yo necesitaba vivir esta aventura con mi nuevo dueño y que lo mejor era dejarme ir con El. Yo en todo momento le dije a Javier que lo amaba, que era y siempre serÃa el amor de mi vida, que necesitaba vivirà esa aventura pero que después volverÃa para envejecer con el. Javier finalmente se tranquilizó y nos abrazamos con ternura. Nos despedimos con un apasionado beso en la boca y con lágrimas en los ojos sali del apartamento junto a mà dueño rumbo a mi aventura.
A partir de ese momento mi vida junto a Abdullah ha sido una sucesión de experiencias increÃbles, viajes, fiestas, lujo, sexo. He conocido a personas fascinantes y personajes famosos. He asistido a eventos que jamás imagine pero sobre todo he compartido mi vida con un hombre extraordinario, culto, sofisticado y el mejor amante que jamás haya tenido. Pero hasta de los sueños se termina despertando y creo que ha llegado el momento de pensar en volver con mi familia. Recuperar la relación con mi marido y mis hijos y "normalizar" mi vida como madre y esposa infiel.














