Nunca creí que las personas podrían ser llamadas universos. Y cierto día comprendí que el universo está en sus ojos, mismos que me observan con tanta dulzura, en sus manos, en su ternura, en cada latir de su corazón, en su voz, en sus labios, en su piel, en la paz que me transmite, en el amor que me brinda. El universo está en él; porque tengo la certeza de que en su alma es mi hogar, porque me ha demostrado que su corazón tiene la capacidad para recibir amor y más amor, porque con el puedo mostrarme tal cual soy. Tierna, alegre, sensible e intensa al momento de demostrarle cuánto lo amo. Él es el amor de toda mi vida y más que una vida, es todo lo que me hace bien, feliz y a su lado, solo a su lado me siento plenamente amada.
















