fukanaohs:
Estaba lista, no más que lista estaba preparada. A veces una mujer tiene que hacer cosas desastrosas para tu compañero de habitación te acompañe a comprar tintura para cabello. A paso discreto Kanao fue despojándose de anillos, aretes y su celular para colocarlos cómodamente en su mochila. Por suerte hoy no estaba usando vestido así que al menos no terminaría con las rodillas raspadas. La pintora se arremango las mangas y a la cuenta de tres Misisipis, echó a correr hacia atrás para tomar vuelo. “ ¡Yo te lo advertí! “ logro gritar antes de andar en su dirección y como no, buscar aferrarse a su pierna cual niña rogando porque le compraran un pony. Por mala suerte el muchacho giro justo cuando buscaba aferrarse y en un mal momento porque claramente logro escuchar su alarma sonar y a una chica bastante interesada asomarse en su dirección. “ Hay no, hay no “ chillo al observar la desilusión en rostro ajeno. “ No, no “ continuo zafándose de la pierna de su compañero. “ ¡Te arruine la oportunidad de dejar de ser virgen! Espera ¡Tu! ¡Regresa, si esta soltero! Estamos en la habitación 00B “
“¡suéltame!” gritó y sacudió la pierna, o al menos eso intentó, con el peso de kanao aferrada a ella. su canasto quedó olvidado y ahora solo intentaba dar un paso más para poder librarse de ella, pero quedó congelado una vez más cuando oyó los gritos de su compañera y no pudo hacer más que llevarse las manos a la cara y respirar profundamente antes de girarse y gritar también. “¡mentira, no estoy soltero, y no duermo allí!” volvió a sacudir la pierna, pero solo terminó tropezando y cayando de cara al suelo. y mientras caía en cámara lenta, pensó que al menos se llevaba a kanao con él. “¿puedes dejar de gritar que soy virgen?” le pidió con el rostro pegado al césped, resignado y cansado.














