claire-fowley:
“He visto 50 tal vez 60 casos similares a este pero no he sido capaz de salvar muchos” Ella no podía evitar la sinceridad, entro al quirofano para colocarse los guantes y la protección “Solo pon la pvodona yodada en el pecho, no necesita quedar prolijo solo necesitamos poder meternos ahi sin causar una infección” Le comentó a uno de los ayudantes del quirofano mientras se acercaba a la mesa “Bueno conectenme” pidió ella refiriendose a la luz que tenia en la frente para poder ver mejor antes de tomar el bisturi.
Omitió preguntar cuántos exactamente eran muchos pues ya de por sí la situación no era esperanzadora. Justo antes de que la doctora abriera al pecho del joven sobre la mesa, regresó el enfermero y por su cara parecía que había visto un fantasma. “Los del tiroteo están aquí.” Joshua alzó las cejas *¿Qué quieres decir? ¿Acaso se te ha olvidado que llevamos unas horas atendiendo a los heridos del tiroteo?* dijo un poco confundido. “No” negó rápidamente con la cabeza. “Los malos. Hay disparos allá afuera” Joshua se quedó congelado por un instante y mido con miedo a la doctora a su lado. *¿Qué hacemos?* le preguntó tímidamente.















