Becca estaba empezando a desesperarse, no encontraba forma ni lugar para ubicarse al menos, tomando en cuenta que su teléfono se hallaba totalmente sin batería, por lo que no podía comunicarse con nadie. Lo único que le quedaba era esperar a que por suerte del destino, se topara con alguno de sus compañeros de Laurel, aunque siendo sincera consigo misma era algo que dudaba. Casualmente para su muy buena suerte una voz bastante familiar provocó que toda su preocupación se fuera lejos de su mente, girándose de inmediato hacia dónde se encontraba su mejor amigo. Lo primero que hizo cuando éste le abrazó fue chillar de emoción, pues la sorpresa no permitía que la morena al menos hablara, además que de igual manera dejó que sus brazos rodearan el torso del contrario con fuerza, como si nunca fuera a dejarlo ir después de ese saludo. “¡Rose, Oh Rose! Has venido a rescatarme, ¿cierto?” alcanzó a decir sin pensar mucho sus palabras. “¡Simplemente aún no puedo creerlo! Sabía que iba a verte pero en unas cuántas horas… En fin, eso ya no importa… ¡Te eché tanto de menos!” chilló de igual manera, ahora observando a Joe de arriba a abajo, mientras una enorme sonrisa se mantenía en su rostro.
Alegría no terminaba de describir el sentimiento que le invadió al toparse con aquellos ojos marrones tan familiares. Ni siquiera iba a intentar negarlo, había extrañado de sobremanera a la castaña. Parecía ridículo sí se detenía a pensarlo, mas cualquier preocupación parecía desvanecerse de su cabeza ante la presencia femenina. Sí bien los mensajes de texto y las llamadas ayudaban a que la distancia entre ambos fuese más pasajera, en nada se comparaban a volver a tener a su mejor amiga en sus brazos. Sin siquiera pensarlo, y con los brazos alrededor de la cintura ajena, se las arreglo que para que los pies de su compañera abandonaran la tranquilidad del suelo, levantándola algunos centímetros para dar un par de vueltas sobre sus pies. ❝¡Campbell!❞ exclamó por última vez en emoción, antes de dejar a la contraria de vuelta en el piso. ❝¿Rescatarte?❞ cuestionó, ésta vez un tanto confundido, volviendo a dejar espacio entre ambos, más antes de que su pregunta fuera respondida, esbozó otra amplia sonrisa ante las palabras de su compañía. ❝Yo también te extrañé, Campbell.❞ confesó en un pequeño rastro de risas. ❝¿Te estiraste?❞ cuestionó curioso, observando con detenimiento la silueta de su amiga. ❝Parece que han pasado décadas desde la ultima vez que nos vimos.❞