Pagliaccio: Se ríen de mí y lo sé: “Es tu trabajo” me dicen, pero se ríen de mi corazón también. Eso no es parte del circo, sino de mi vida.
Otro payaso: ¡Patrañas! Vivimos de ello para robarnos las risas y no los corazones. Solamente fuiste una broma, querido Pagliaccio. Una broma, un chiste para el amor.
Pagliaccio: El amor no ríe, él se ríe de mí lejos del escenario -es la vida real-
El amor: ¡Ríe Pagliaccio, ríe! Tu amor no volverá. Te robaron la sonrisa y la inocencia del corazón. Ahora, tu trabajo es fingir.
Otro payaso: ¡Pagliacci! La función debe continuar…
Pagliaccio: Ya no como payaso, sino como el alma pálida de un mimo.