—Joder —murmuró, llenando un vaso con agua mientras se recostaba contra la encimera. Se sentía presa de un fuerte dolor de cabeza y de imágenes borrosas, de las cuales le costaba discernir de la realidad. —Se están pasando… —murmuró, refiriéndose a aquellas personas que los tenían encerrados.
Se mordió el labio con tanta fuerza, qué llegó a sacarse un poco de sangre. Recordaba todo lo de los otros días, todas las personas a las cuales había tratado mal, y cada vez sentía más ganas de llorar. Tenía que pedirle perdón a todos. Se encanminó hacía la cocina, y se encontró con una chica. Era Charlotte, y también la había tratado mal. —¡Charlie, Charlotte! —murmuró— ¡Lo siento mucho! Yo quería tratarte cómo te traté, no sé que me pasó, y, y, no lo sé. ¡Perdona!
Por qué Tumblr es tan malo conmigo y no me deja poner etiquetas.
Hi, hi, hi, hi.















