Encuentras la carta dentro de tu casillero, entre clases, en el Instituto. La guardas en tu libro de economía y no la lees hasta la noche, cuando estas repasando los apuntes. Es un sobre rojo y el papel de su interior es sencillo. Y, si bien es impresa, la tipografía de la carta parece emular una escritura a mano, clásica.
Querida Ivannova,
¿Por que no hiciste nada? Tu sabes quien es el responsable de mi muerte y te lo has callado. Eres tan despreciable como ellos. Vas a pagar.
















