Texto escrito en la culminación del proceso de cambiar de rumbo académico universitario en enero de 2012
“la única certeza que tengo es la incertidumbre” DDrexler
Libertad. Libertad es algo muy grande, es una idea que a duras penas logramos asimilar. Es muchísimo más que poder hacer lo que quiera, o ir donde quiera, eso son falsas libertades. La Libertad con mayúscula exige comprometimiento, acarrea responsabilidades una tras otra, sin parar. La idea de Libertad es lo que me viene guiando hace algún tiempo ya, es una idea a la cual estoy profundamente ligada, como si fuera el cordón umbilical que me alimenta. A ella es a la que persigo.
Hoy recibo la noticia de que he pasado en el curso de Geografía, en la UFRGS, Universidade Federal do Rio Grande do Sul. Fruto del trabajo de los últimos meses, del proyecto de tal vez el último año y medio, del deseo de los últimos tres o cuatro años, búsqueda de la Libertad. Y esto me lleva a una decisión. He decidido seguir adelante, cursar la Geografía, hacer de ella mi carrera, dejando atrás logros y otras elecciones, no pocas, y no sin sentido. No sobrará decir que la decisión no es y no ha sido fácil, y no es cosa de un día o dos, para bien o para mal, decidir no ha sido una de mis fortalezas desde que yo soy yo. Tan íntima soy con la Libertad, que ella y yo insistimos en cruzarnos a menudo para estorbarnos un poco la vida.
Por qué geografía? Más que una pregunta para responder a los demás es algo que me debo responder a mí. Porque asi me veo, como geógrafa. Tengo muy claro que una carrera no hace a una persona, y por eso no me gusta hablar de sueños de toda la vida. No, mi sueño no es ser ni geógrafa ni nada, mi sueño es ser Isabel, de la forma más auténtica y plena posible. Pero si quiero ser geógrafa, porque me interesa el mundo, me interesa la relación del hombre con el planeta, las interrelaciones del hombre con él mismo y con lo que lo rodea, que es de lo que trata básicamente la geografía. Y me acompaña la frase de Arrupe: “Enamórate, y permanece enamorado y eso lo decidirá todo, lo que te haga levantar en las mañanas lo que hagas en tus atardeceres, a quien conozcas…” puntos más puntos menos. A mí me enamora la humanidad, la humanidad y su relación con el mundo, el mundo y sus paisajes, el mundo y sus riquezas, el mundo y sus pobrezas, el mundo y sus gerencias.
Claro que entran en juego las habilidades de las que disponemos, porque estudiar algo que es una piedra en el zapato debe ser una experiencia bastante aburridora, no la he tenido, confieso, y si he dejado lo que he dejado ha sido por otras razones, que no las habilidades para hacerlo. En concreto, sé que tengo habilidades para el raciocinio lógico, del cual a veces me cuesta incluso separarme, y todo lo que se derive de él lo asimilo sin mayores contratiempos. Pero hago un ejercicio para convencerme a mí misma: una persona con raciocinio lógico mediano que se dedique a una ingeniería porque le gusta es tenido en muy buen concepto, ya que supera una dificultad para hacer lo que quiere, y oye uno de orientadores vocacionales la típica frase de que para ser ingeniero no hay que ser el mejor en matemática. Nada más cierto, le tiene que gustar el cuento, y eso es lo que lo va a llevar a hacer esa superación. Pero al contrario? Si el individuo que se destaca por el buen raciocinio lógico decide tomar una vía donde esa habilidad no era fundamental? Por experiencia propia les cuento que es tenido como un desperdicio, una lástima. Y sin remordimientos, eso ocurre porque la habilidad del raciocinio lógico es más escasa, por N motivos, y las profesiones que de él dependen son muy necesarias para el desarrollo.
Lo anterior, así de simple como lo describo, es lo que me ha puesto en jaque todo este tiempo que estado tratando de tomar una decisión: abdico de algo que me es fácil, por aquello que me gusta? Pregunta que no tiene respuesta, tiene elección en este caso. Veo que para algunas personas ambas cosas van de la mano, y como me gustaría ser una de ellas. Y ya en intereses estrictamente académicos, siento desde ya una cierta nostalgia de todo el mundo físico y matemático que dejaré de aprender, pero por suerte, parte del camino ya fue hecho, de lo cual no me arrepiento. La Libertad exige eso también, ir abandonado cosas por el camino y aquí traigo a Einstein cuando dijo que todos somos ignorantes, pero ignoramos cosas distintas, y lo uno a un Mario Quintana adaptado, diciendo que desde ya siento un dolor infinito de los caminos de la ciencia y academia por los que no pasaré.
Gustos, habilidades, y por ultimo rentabilidades. Sin rodeos, escoger geografía me deja de entrada con un salario más bajo que una ingeniería y tal vez caminos más tortuosos para alcanzar una vida profesional estable, esto por lo mismo que ya dije, las segundas son necesarias para el desarrollo de forma inmediata, y son escasas. Teniendo las habilidades, aun así, me arriesgo a eso. Y una vez más, no sin terribles dudas, ya que vivimos en un mundo en que aquellas falsas libertades dependen del tamaño del bolsillo, y que en el futuro pueda tener personas que dependan de mí y del oficio al que me dedique, he pensado que no vale la pena sacrificar la Libertad con mayúscula por las demás. Y confío en que sea cierto aquello de que el que hace lo que le gusta lo hace bien y es exitoso en ello y que la felicidad definitivamente tiene poco que ver con el dinero, y ella si está en la lista de prioridades, encabezándola, ella tiene que ver con el sueño de una Isabel autentica y plena.
Así, he ejercido mi Libertad, y a mis anchas. Me otorgo ahora el Comprometimiento de buscar ser la mejor en lo que voy a hacer, es decir, no ser mediocre, darlo todo, desgastar mi vida en ello. Y “la mejor” veo cada vez más que no significa la mejor en notas de uno a cinco o de uno a diez, la mejor significa hacerlo todo con pasión, mejorando a cada día, haciéndome dueña y responsable de la decisión y de la Libertad que tengo.
Por otro lado, he tenido la libertad también de dejar mi casa, mi familia, y ponerme en estas a algunos miles de km de mi hogar, en un ambiente un poco hostil tal vez. No sé si era necesario, esto lo iré viendo con el tiempo, por ahora veo que es un ejercicio intenso de autonomía, y a la vez lo que más me duele, cuando me cojo aguantando lágrimas con la imagen de que abandono mi pequeña familia y mi patria querida. Pero también siento que vale la pena, pero esto ya es algo que está más asentado en mí, es una voluntad de no desechar oportunidades que tengo. Pero a la vez es la parte más dolorosa.
Y bueno, todo esto solo cobra sentido para mí, una vez que siento que el dueño de toda esa Libertad es Dios y nadie más, y que tengo fe plena en Él. Y que en mis decisiones va actuando como un compañero de camino, que guía sin interferir, que está siempre ahí, que me llena de alegría y de entusiasmo para enfrentar lo que sigue, que me ayuda a vencer todos los miedos uno por uno, que en mi caso no son pocos. El que definitivamente acabará determinando la Isabel autentica y plena como El quiere. Y eso lo siento a través de todas las personas que están alrededor, que no se justifica nombrar, porque además no sería justo ya que seguro hay gente que hace cosas sin esperar nada a cambio y que yo no haya venido ni a enterarme, todas las personas que me dijeron algo durante todo este tiempo, y las que no dijeron nada también. Todas las personas que me acogieron y me han guiado, todas las que me han preguntado y me han escuchado, todos ustedes que han estado a mi lado.
“Tomad , Señor, y recibid, toda mi Libertad, mi memoria, mi entendimiento y toda mi voluntad..”