Por fin llegó el momento en el cual Mara se recostó a descansar y apoyó su débil cuerpo sobre su cama, cuando iba a entrecerrar sus ojos para conciliar el sueño, notó una pequeña mancha en el techo.
Se paró rapidamente y fue en busca de los productos químicos para limpiarla, acomodó la escalera y sobre el último escalón estiró su cuerpo y egerció una fuerza hacia el blanco techo con su mano izquierda para sostenerse, mientras que con la derecha hacia movimientos circulares con un trapo para intentar eliminar la mancha roja, que ahora parecía más grande.
Tras realizar un gran esfuerzo y sin notar resultado alguno, Mara bajo tambaleando lentamente la larga escalera para buscar la pintura blanca que taparía aquella mancha, dejando por fin relucir la blancura del techo.
Al subir nuevamente, con el tacho de pintura blanca en su mano izquierda y el fino pincel en la derecha, estiró su cuerpo y puso en punta sus temblorosos pies, pero al alzar el brazo, su frágil cuerpo cayó hacia delante.
Pasaron 23 días cuando llegaron los policías a la casa, a pedido de los vecinos quienes reclamaban un olor extraño, que con el pasar de los días se hacía mas fuerte. Al entrar encontraron el cuerpo boca abajo, sobre ella una escalera de metal y alrededor de su cabeza una grande mancha de sangre.
Era indudablemente ovbio el suceso, al girar el cuerpo sin vida se podía apreciar de lo que quedaba de su impactante rostro, una mescla de terror y sufrimiento.
Luego de terminar de inspeccionar el lugar, el cual se encontraba completamente reluciente, a excepción de una mancha roja en el techo, los oficiales concluyeron en que la pobre e impecable mujer, murió en el acto de matar un insecto y querer eliminar la mancha, ya que se observaba a pesar de los días transcurridos, un orden extravagante.
Al indagar a los vecinos, que se encontraban ahora en la puerta de la casa, se enteraron de que tenía esposo, el cual estaba de viaje. Determinadas veces intentaron contactarlo para darle la triste noticia, pero tras días de insistir, fue completamente imposible, por lo cual tuvieron que abrir una investigación.
Pasaron tres años cuando hayaron el cadaver del esposo en la casa de Mara. Tardaron en encontrar cada uno de sus huesos, que se encontraban dispersos sobre la tierra.
Años atras, la policía había rastreado mensajes, su última ubicación era de españa, lejos del supuesto lugar de trabajo al cual asistía, encontraron además mensajes con su amante, a la cual le prometía que sería la última vez que mentiría, y que pronto vivirían juntos por siempre.