“Quiero llorarte océanos, quiero que todo lo que dejaste en mí ya no esté. Tu ausencia me dejó muchas preguntas, tu huida me secó las raíces y aunque ya puedo irme, lo peor es que no sé a dónde ir, porque en todo estás. Quiero aprender a mirar las mismas cosas sin tener que nombrarte, quiero arrancar la página de nuestra historia y que el viento se la lleve. Tu adiós duele más porque nunca te despediste, porque siempre esperé que fuese mentira, que en un abrir y cerrar de ojos regresarías. Quiero mirar el reloj sin lamentar que no estás, quiero desarmarme y dejar un lado lo que es tuyo y antes me mantenía tibia el alma. Tu indiferencia me enfrío, construiste un muro y quemaste mis puentes, tu exilio me dejó con la herida abierta y las manos cerradas. Quiero aprender a caminar sin ti, quiero decirte adiós cada día hasta que te vayas de una vez.”
— M. Sierra Villanueva | La de antes (via ideasviajando)















