Y estoy acá, tratando de reprimir cada uno de estos sentimientos muertos, (que quieren revivir), tratando de ocultarlos en una cajita invisible y tragarme la llave. Tratando de no sentir más y sólo ver el presente, pero es que mi pasado no está superado, sino no te pensaría todos los días, y tampoco cerraría los ojos para volverlos a abrir imaginando que "no", que "basta", "no caigas más"; soy tan torpe que aún así sabiendo todo lo que me hiciste, y el poco valor que me diste, sigo acá intentando no caer, intentando no pensarte, intentando fingir la risa para decir que "todo está bien", cuando no es así. De tanto reprimir, mi cabeza quiso formar una nueva pesadilla, así al dormir también me torturo a mí misma con tu sonrisa. Te soñé y seguís tan hermosa como siempre, {hasta con flequillo}. En el sueño sabía que no tenía que ir hacia allá, (por suerte no tomé lucidez, o tal vez al momento de ir, sí), pero no me resistí y fui, te abracé como nunca, te sacaron de mis brazos e hice todo para rescatarte, arriba de un tiburón arriesgué mi vida para sentir tu calor por una última vez más. Y al despertar me di cuenta, que al amor de tu vida, aunque te haya destrozado mil veces, aunque tal vez otra persona sí te valora un poco más, el olvido no existe y la superación cuesta, y más cuando sos tan débil. Sólo queda el cegarme y no tener más contacto, porque aunque sean palabras, esas mismas me destrozaron para no volverme a armar, mil veces, no tengo que volver a caer, sólo queda silenciarte de mi vida, que no haya más nada de mi parte; [aún así mi cabeza y mi corazón luchan día a día, porque aunque te silencie, de mi cabeza es imposible y cuesta añares]