Empapado de pies a cabeza después de haber cruzado media isla corriendo bajo la lluvia, Cassian irrumpió en el bar entre carcajadas, sacudiéndose apenas el agua del cabello antes de que el improvisado karaoke del dueño captara toda su atención. No necesitó más invitación. Minutos después ya sostenía el micrófono con absoluta seguridad, interpretando "Set Fire to the Rain" de Adele a todo pulmón, gesticulando como si estuviera frente a un estadio lleno. En uno de sus dramáticos pasos hacia atrás, el piso mojado le jugó una mala pasada y resbaló por un segundo, logrando recuperar el equilibrio casi de milagro. "¡Eso también era parte del show!" exclamó entre risas, sin dejar de cantar ni una sola palabra hasta terminar la canción con una reverencia exagerada, recibiendo los aplausos (o las burlas) con exactamente el mismo orgullo. Todavía riéndose de sí mismo, regresó a la mesa donde había dejado su vaso, se sentó tomó el resto de su whisky de un solo trago. "Estuvo impresionante, ¿verdad?" preguntó con total seriedad fingida, pasándose una mano por el cabello completamente mojado. "Seguro Adele está bien preocupada de que le vaya a quitar su trabajo."
El era una persona que procuraba disimular un poco su introversión, pero en el momento en el que vio todo lo que se estaba dando del muchacho, le fue imposible, y suelta una risita algo fuerte, más cuando el otro refiere que estaba planeado, por qué sabe que realmente era poco probable. Cuando por fin pudo calmarse, respondió a la pregunta que le hizo el otro, asintiendo un poco con la cabeza.
"Realmente si,fue impresionante, debes volverte animador de fiestas"Reconoce para luego de eso negar con la cabeza. "Lo de Adele la verdad no lo sé, ¿que te hace decirlo con seguridad?"


















