En la sombra de tus sueños, ahí estoy,
la chica que observa, la que nunca fue,
te veo brillar en el alba dorada,
te escucho llorar en la noche callada.
Tu risa resuena como un eco lejano,
mientras mi corazón late en un ritmo insano.
Te miro sufrir, un alma herida,
y me quedo callada, con el alma rendida.
Temor en mis labios, un susurro temido,
"Lo siento, pero yo no", ese es mi destino.
Así que me quedo, en la penumbra oscura,
amando en silencio, guardando mi locura.
Eres el sol y yo la luna distante,
un amor que florece en un instante errante.
Pero siempre seré esa sombra leal,
la chica a tus espaldas, tu amor incondicional.












