--Richard.-- Respondió el mayor a secas asintiendo a la vez que daba un fuerte apretón de manos, no era precisamente el hombre más educado del mundo. --¿De dónde vienes, muchacho?-- Inquirió cruzandose de brazos. --¿Qué hacías en la carretera a esta hora?-- Por su parte, Jonathan esperó en silencio a que los dos hombres hablaran, no se sentía con el poder de intervenir por Jake con su padre, si el chico quería un lugar donde dormir o un trabajo, sería mejor que él mismo lo solicitara. En medio de la conversación apareció una mujer rubia, de tez blanca, también de conextura gruesa y un marcado acento campirano. --¿Jon? Oh, no sabía que vendrías con un amigo-- Interrumpió secando sus manos en el delantal que llevaba puesto. --¡Pero mirá nada más cómo está de mojado! Parece que te hubieras venido nadando en el río, chico.-- Agregó acércandose al joven para tocar sus ropas empapadas como si quisiera confirmar lo que sus ojos veían. --¿Qué haces ahí paradote? ve por una toalla pa' tu amigo antes de que se enferme.-- Le ordenó a su hijo sin darle tiempo de responder cualquiera de sus comentarios, ya que hablaba deprisa debido a su conmoción por ver a Jake en ese estado. --Uh, e-está bien.-- Respondió el aludido y desapareció escaleras arriba, no sin antes de dirigirle una mirada al otro joven.
Mucho gusto. –Repitió con un asentimiento, devolviéndole el apretón de manos con la misma fuerza y tratando de mantener una expresión severa y relajada.- De Arizona. –Respondió con simpleza, relamiendo sus, ahora, resecos labios por la falta de agua.-Iba a salir a dar una vuelta a ver qué tal el lugar, y empezó a llover… Pero su hijo muy amablemente me ayudó. -Comento con una pequeña y temerosa sonrisa. Al escuchar una voz femenina proveniente de… ¿la cocina? Supuso, pues la señora llevaba un delantal y estaba algo sudada, volteó la vista hacia ella. No puedo evitar soltar una leve carcajada, alzando ambas manos cuando esta toco sus ropas empapadas, permitiéndole comprobar que estaban mojadas.- Ehm, muchas gracias, pero no creo que me enferme… -Se encogió de hombros, había pasado por cosas peores que eso.- Soy Jake, supongo que usted es la madre de Jonathan, ¿No? Encantado. –Extendió su mano a ella, mirando de soslayo al joven cuando se iba.-













