Me sobra bigote y me faltan manos “Obsodolencias”
El significado Maniquí, bastidor con aspecto de cuerpo humano usado para presentar prendas, parece venir del holandés Manneken que a su vez es algo así como hombre en pequeño.
Sabemos que la utilización de esta tradicional técnica de mostrado fue un planteamiento del concepto de semejanza y reconocimiento del hombre en su propia imagen, la cual se acicalaba con alguna prenda para hacer sentir la necesidad de tener ese aspecto. Aún presente en escaparates y dentro de los propios comercios, como una llamada de atención sobre una prenda en particular, normalmente elegida “estética y estratégicamente”.
¡Peroooo!, ¿ de qué estamos hablando?
De esta obsodolencia no programada, porque daño al ojo humano hace un rato y muestra no sólo la dejadez y decadencia de un concepto, sino que el usuario, cliente, consumidor, persona, importa un pimiento, que el formato visual no esta revisado y que la presencia por si misma no sirve.
Así nos preguntamos, cuantas obsodolencias quedan aún dentro de las ciudades, el marketing y el papel fundamental que tienen en estos momentos el contenido y el usuario en la nueva revisión fundamental de estrategia para que las dos partes Empresa/Cliente puedan estar contentos con sus resultados de cara a la oferta y demanda de un producto.
Tengo que dejar claro que no soy experta en marketing, pero que mi experiencia y enfado tanto como usuario impactado por ciertas conductas y mi visión como profesional de la comunicación, me lleva a subrayar ciertos puntos, que a mi parecer no son del todo éticos, ni cercanos a la necesidad del usuario y ni mucho menos se encuentran adaptados a la situación actual, lo cual viene relacionado con el fracaso de venta del mismo, porque no podemos olvidar que el que decide es el consumidor.
Se pensaba y se sigue pensando que la presencia insistente de una marca en redes sociales, la invasión de ofertas que luego no son tales, la táctica de “a tu amigo le gusta” son suficientes para llegar a vender un producto, pero como refleja esta imagen el desgaste de la mera presencia produce bigote y ha perdido el “tacto”
Haciendo huir al usuario lo más lejos posible, produciendo rechazo, agresividad y mal gusto.
La sobrepresencia y el tratamiento poco sincero e irreal de la publicidad, molesta;
Por otro lado mentiríamos si decimos que no nos agrada ver una persona “guapa” y con poca ropa en un anuncio, ¿pero funciona como antes?, creo que no, ahora observamos a la persona pero el producto que se vende nos importa un carajo, identificamos el engaño, identificamos la puesta en abismo de la realidad, la realidad mal representada ya es transparente, porque el lenguaje empleado después de muchos años ya esta gastado y el usuario no necesita más papel de regalo vacío de contenido y tampoco funciona el cutre lux baratito pero vistoso, demasiado zapato mono de plástico que te destroza los pies que te aguanta dos puestas y que contamina como la madre que lo parió.
Por otro lado la sinceridad tampoco esta reñida con el diseño, la imaginación y la creatividad, todos sabemos que un refresco no da alas y que las torrijas que obsequió una conocida marca de café por Madrid en la semana santa pasada con una estrategia de Branded content ,eran para recordarnos que su café seguía ahí ,querían refrescarnos la memoria, no engañan a nadie, pero que un maquillaje te quite 10 años, que tenga 5 acciones antiedad y que el 84% de no se sabe que la prefieren, ¡vamos ya hombre!.Estas características colisionan con el momento actual de una sociedad en pleno cambio que busca más privacidad, interacción, utilidad e información real de producto.
Existe una necesidad de ser tu mismo el que encuentres verdaderamente lo que quieres y que solicites información a otros usuarios sobre su visión del producto, consejo, comparación y verdadera utilidad y es aquí donde entra el nuevo papel de la oferta cambiar su forma de hacer.Aportar valor añadido a su producto, pero eso tiene un problema, para añadir valor primero tiene que tener un valor real, pero supongamos que lo tiene y que no nos venden aire, entonces da información sobre sus ventajas reales, haz transparente tu producto y porque no estéticamente agradable y con creatividad; hazlo llegar a quien le interese generando diálogo público, porque “lo que no se ve no existe”.
Para eso crea contenido de calidad en formato adaptado al medio en el que lo expongas a la estrategia de marca y al target ; Esto requiere una activa presencia en las redes sociales, no dejando de lado el feedback que esto puede llegar a dar, porque no nos engañemos ,no funciona de un sólo lado, no se trata únicamente de que al comprador le llegue nuestro contenido sino que nosotros sepamos que es lo que va cambiando en sus gustos y hábitos y nos demos cuenta a tiempo de que algo puede dejar de funcionar y tener capacidad de reacción y mejorar o renovar nuestro producto.
Esto no se lleva a cabo solamente mediante el análisis cuantitativo de la substracción de datos como edad, sexo, cuenta de correo etc, a la que estamos acostumbrados sino a una forma mas cualitativa de obtener información no robada y mas útil, con la propia confidencia que te da el usuario cuando te hace preguntas sobre el producto y valoraciones que se pondrán de manifiesto en ese feedback del que hablamos a través del trabajo de plataformas que todos conocemos, redes sociales, espacios donde hacer esa mediación.
¡Pero, por quien sea!, no tratéis al consumidor como un 0 a la izquierda ,estamos pidiendo a gritos artículos de calidad, privacidad, información correcta en el etiquetado, diseño, pero no engañoso del artículo, feedback de la marca ante alguna duda surgida y no sólo para llenarte el correo de información inútil que no puedes manejar, transparencia porque todos sabemos a estas alturas que cada artículo vale para una cosa y tiene unas características concretas y no es el “ungüento amarillo”, y que si necesitas hacerte hueco en el mercado, primero estudia donde tiene cabida y quien es el público potencial y sino existe “por favor no contamines”.
También existen marcas que se abren camino entre la diferencia, que a grandes rasgos hacen un producto con maestría, con pasión, y que huyen de otro concepto muy arraigado, el concepto de que sus trabajadores son solo mano de obra y que no tienen nada que aportar, al contrario un trabajador involucrado es un trabajador orgulloso que desemboca en una mejora del objetivo. Por ello no puedo dejar de mencionar y valorar ,sin poner nombres, el merito que tienen aquellas empresas que están creando nuevos paradigmas, ofreciendo propuestas de valor a los clientes y saliendo de su zona de confort ,gestionando la incertidumbre que esto provoca.
-La cultura del paquete de regalo por la del contenido.
-La cultura del invado tu mail por la cultura del Feedback real.
-La cultura cuantitativa por la cualitativa+ cuantitativa. -La cultura de la inmutabilidad por la del cambio constante, crítico y activo.
-La cultura de no entiendo el mercado, pero sigo con mi antigua estrategia por el diagnostico, el bien común y la transformación.
-La cultura del reciclaje del mensaje añejo por la innovación y la creatividad.
-La cultura de la jerarquía por la colaboración.
Para ello evidentemente es necesario transformar la filosofía y la estrategia de una empresa creando las condiciones para que surja la innovación y esto no es nada fácil. Pero el cambio ya esta en marcha.
Por favor, no dejes que el usuario sufra más de Obsodolencia.