geena prakash. treinta años. nacida y criada en londres, inglaterra. enfermera. hija de *.

JVL
One Nice Bug Per Day

oozey mess

titsay
Monterey Bay Aquarium

izzy's playlists!

Product Placement
Today's Document
PUT YOUR BEARD IN MY MOUTH
taylor price

❣ Chile in a Photography ❣
wallacepolsom
dirt enthusiast
AnasAbdin
Acquired Stardust
YOU ARE THE REASON
Keni
Not today Justin
art blog(derogatory)

seen from Germany
seen from Austria
seen from Indonesia
seen from United States

seen from United States
seen from Germany
seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from Lithuania
seen from China

seen from China
seen from United States

seen from Netherlands

seen from United States
seen from Brazil

seen from Australia
seen from United States
seen from Colombia
@geekash
geena prakash. treinta años. nacida y criada en londres, inglaterra. enfermera. hija de *.

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
"¡para nada!" a pesar de que la seguridad parece fuerte, geena camina con extrema precaución. es cuidadosa de no acercarse demasiado a la reunión de monstruos hambrientos que espera en las afueras del refugio. tenerlos tan cerca no le hace bien, siente que saldrá corriendo en cualquier instante, sin importar cuánto intenta mantener la compostura. "prefiero estar de este lado, mis ganas de ser bocadillo de monstruo son nulas." añade, apretando los labios con fuerza cuando cruza mirada con una de las endemoniadas criaturas. "¿la idea de leonardo es torturarnos en este paseo o es una exhibición de los peligros que están en el exterior?" de otra manera, no se le ocurre motivo por el que sería bueno estar parados allí por tanto rato.
nota alta de sentencia ajena toma su atención, encontrando rostro, que como todos los demás, le eran desconocidos. aunque distracción sirvio para tallar sus brazos un poco más, relajandose u obligandose a hacerlo. sonrisita se amaga, dejando perfil ajeno para volver al umbral que apenas tiembla en cada embravecido impacto. ¿se cansaría?. ' seríamos como snacks en la merienda de media tarde. ' añade, meneando cabeza en desaprobación. aunque, se imagina si entra allí, todos los semidioses cumplirian ser un banquete completo. sonrisa ahora termina por mostrar los dientes, idea siendo bastante clara la verdad, frunciendo nariz al verla nuevamente. ' ah, puede que esté funcionando. ¿alguien vendrá a llevarselos?, solo espero que no lleguen más... uhm, soy ruby. ¿eres de por aquí? '
"exacto, estoy segura de que nos vemos deliciosos." ríe con la imagen mental bien clara dando vueltas en su cabeza. se toma libertades creativas para convertirla en una versión caricaturesca de un peligro bastante real, de lo contrario, actitud sería distinta. "dudo que se los lleven, si fuera el caso, hace rato los hubieran quitado." eliminar la presencia de las criaturas haría maravillas con sus nervios, pero siente que la protección es la máxima ayuda que les darán respecto al tema, ¿para qué ensuciarse las manos si no son capaces de entrar? "es un gusto, ruby." da suave asentimiento de cabeza, portando pequeña sonrisa en los labios. "yo me llamo geena y no, soy de londres." le cuenta, echándose un poquito para atrás cuando su mirada vuelve a posarse en una de las criaturas. sabe que no van a pasar, pero inquietud se mantiene. "¿tú eres de por acá?"
"suena aterrador, mario llegó en el momento justo." asiente con suavidad, escuchando la historia de la otra semidiosa. aún se le hace demencial que varios allí pasaran de poseer una vida normal a correr por culpa de los monstruos, incluyéndola. "en el camino a este sitio mi sátiro me contó un montón de cosas, pero sospecho que la mayoría fueron inventos suyos." como si quisiera saciar su curiosidad con un placebo para hacer del viaje una tarea más sencilla. también culpa a la aparente inhabilidad del sátiro para quedarse callado. "el mío estaba… tomando café en mi sofá cuando lo conocí." recuerda, agarrando otro pedazo de galleta. "acababa de llegar del hospital y ahí estaba, viendo netflix con un café en la mano, ni siquiera sé cómo entró." y en ese momento, la explicación tampoco importa. quién sabe cuándo podrá regresar a casa, si es que lo hace en absoluto. "confiar en un hombre de buenas a primeras nunca ha sido tan difícil." intenta bromear, comiéndose el trozo de galleta. "hice una excepción cuando supe que era mitad cabra… o lo que sea."
Trata de hacerse una imagen donde sea ella la que regrsa a su casa con Mario, ampante como si el mundo que Rosetta conocía no estuviese por cambiar irreparablemente. Pero la verdad es que no puede. Mario no era tan confiazudo, y es probable que terminara llamando la policía— o el departamento de biología para el que trabajaba.
"Supongo que no hay una manera sencilla de abordar todo esto," menea la cabeza. Y no quiere ponérselas fácil, mucho menos darles la razón, pero hay cosas que sin importar el margen de anticipación, no se terminan de digerir hasta que se ven. Se viven en carne y hueso. "Al menos mantienes el humor, vas mucho mejor que yo." Murmura cuando baja la vista y encuentra que una de sus mordidas ha alcanzado el corazón de la manzana. Aunque hace rodar la fruta entre sus dedos, no se anima a seguir comiéndola. "¿Entonces? ¿Sólo nos queda la resignación?"
La última pregunta va dirigida a sí misma. Está consciente de que nadie la puede responder.
"¿Resistirnos cree que consiga algo?"
"no la hay, si no estuviéramos aquí, nunca en la vida se me hubiese ocurrido todo el asunto de la sangre divina." ni en esta vida, ni en la próxima. hasta este año, la mitología griega sólo era contenido de la escuela. historias sin sentido que los humanos de la época inventaron para encontrar consuelo en las experiencias del día a día. enterarse que los mitos son reales y que el supuesto linaje divino corre por sus venas, suena tan demente que le provocaría una carcajada de no ser por la prueba contundente: los monstruos sedientos de semidiós. "vi la oportunidad y la tomé." sonríe, sacudiéndose las manos con delicadeza para eliminar cualquier rastro de migajas.
pregunta la obliga a permanecer callada durante un instante, maquinando lo que sucedería de abandonar ese lugar con el poco y nulo conocimiento que les han dado sobre la vida del semidiós. ningún escenario tiene final feliz. "si hablas de resistirnos y marcharnos, con la cantidad de monstruos que hay allá afuera, es probable que terminemos muertos antes de que podamos regresar a casa." no es su intención sonar pesimista, pero la realidad es casi tan cruel como las criaturas al otro lado de la entrada.
"deberían darnos algún remedio casero para repelerlas o algo similar." a sus ojos, sólo así valdría la pena resistirse. la idea es tener una oportunidad y con esas cosas siguiendo sus pasos, es una misión extremadamente complicada.
"que la mayoría de las que he visto, por no decir todas, han querido comerme." ¿qué otra prueba necesita para convencerse de que son peligrosas? geena prefiere pecar de precavida que dejarse encantar por un animal que podría ser un lobo con piel de cordero. "no tengo mayor experiencia, todos eran personajes de cuento antes de que empezara el desastre." a duras penas se ha convencido de su existencia. ninguna explicación que validara la locura era ideal para describir la situación que vive junto a un montón de extraños. "hm, no recordaba esa parte." admite, frunciendo los labios en una mueca que denota el desagrado por tantos cambios y bombardeo de información a medias. tan fugaz como una estrella, el recuerdo de su primer encuentro con un monstruo aparece en su mente, destacando el desconcierto que brillaba en la mirada de sus vecinos cuando intentó explicar el peligro que tuvo su vida pendiendo de un hilo. "habrá que aprender a pintar, sin tecnología da la impresión de que tendremos mucho tiempo libre entre manos." propone, buscando espantar la vibra negativa que amenazaba con envolverla. "sé que a mi sátiro le encantaría que lo tome de modelo."
‘ ese parece ser un factor común ’ querer ser devoradas por cualquier criatura de la mitología parecía ser parte de la nueva rutina diaria ‘ pero supongo que las que están aquí dentro no deben querer hacernos daño ’ ¿o si?, no, se supone que habían viajado a arcadia contra viento y marea para poder protegerlos, dudaba que el pegaso o cualquier otra de los maravillosas criaturas que se encontraban en aquel lugar les hicieran daño. sacude con suavidad la cabeza, buscando alejar los malos pensamientos que comenzaban a acumularse en su mente. ‘ un pequeño gran detalle ’ al parecer nadie podía visualizar lo que ellos si, lo cual de alguna forma se le hacía entendible pero realmente no ayudaba en nada ‘ ni siquiera sé como explicaré todo esto si en algún momento nos podemos comunicar ’ admite juntando sus labios en una fina línea ‘ probablemente termine diciendo una mentira blanca ’ añade.
‘ ¡eso parece! ’ su rostro se ilumina un poco ‘ ¿qué te parece si intentamos ubicar papel y lápiz? quizá podamos comenzar ’ sugiere elevando las comisuras de sus labios. ‘ ¿será que con los dibujos no pareceremos loquitas? ’ bromea arrugando un poco su nariz ‘ quiero decir, al ser arte y ser hecho a mano ¿si mostramos el dibujo la persona que lo vea si verá lo que queremos que vea? ’ se ríe por lo bajo, por la forma en la que se había expresado. ‘ ¿si? ’ alza sus cejas ‘ quizá tu sátiro es más divertido que el mío, volkan definitivamente no va a querer que lo dibuje ’ imagina a su compañero en esa situación y definitivamente duda que acceda. ‘ ¿ya exploraste el lugar? ’.
"que el riesgo sea menor, no quiere decir que no exista." quiere creer que el pegaso o el hipogrifo no serán capaces de dañarla de ninguna manera, pero su cabeza es tajante al desconfiar plenamente en las criaturas que recién reconoce como reales. la única excepción es su sátiro, de palabra fácil y sonrisa bonachona, fue imposible no eliminar la barrera para acompañarle. sin tomar en cuenta al monstruo que le perseguía, por supuesto. "siento que es preferible no explicarlo, mejor irse por lo más fácil: decir que encontraste tu vocación en un sitio remoto." si es que en algún momento tienen la oportunidad de contactar a sus seres queridos. geena dejó muchos pendientes y ni siquiera pudo despedirse de sus padres, era huir o convertirse en la cena. bajo esas circunstancias la elección es particularmente sencilla. "¿a qué te dedicas?" pregunta luego de dar sugerencia. quizá la otra chica se inclina por una carrera que no permite ofrecer una excusa tan general y estúpida. aparte del supuesto linaje divino, no hay mucho que sepa sobre las otras personas atrapadas en el refugio. "si tengo la oportunidad, pienso decir algo así. hace tiempo comenté que tenía interés de vivir en otro lado, por tiempo limitado y no bajo estas condiciones, pero sirve." no tiene de otra.
"oh, yo lo sugería como pasatiempo. usar una pintura como prueba de la existencia de criaturas mitológicas definitivamente nos dejará como dementes." y geena no desea repetir ese episodio de su vida. la respetada enfermera del edificio, se convirtió en el foco de todas las miradas y sinónimo de burla cuando sus vecinos recordaban lo alarmada que lucía al tocarles la puerta. a eso le sumamos el desastre del monstruo y las rápidas acusaciones que cayeron sobre sus hombros como presunta autora, y el recuerdo no es nada agradable. "pero me anoto para buscar papel y lápiz, distraernos hará que las horas corran más rápido." acepta al final, regalando pequeña sonrisa a la otra chica. "mi sátiro es bastante especial, el exceso de energía compensa toda la que a mí me falta." bromea, recordando todas las peculiaridades que tuvo que presenciar en el camino a arcadia. cuando no habían monstruos a la vista, la diversión no faltaba. "lo he intentado, estuve caminando con leonardo, pero aún no me acostumbro." confesión llega poco después, bastante segura de que ni siquiera era allí donde debería estar. "podemos explorar mientras buscamos el papel y el lápiz, ¿qué opinas?"
"sí y no, son seres todopoderosos o eso cuentan, pero ¿por qué se esconden? supongamos que pueden acabar con los monstruos, ¿qué dice que querrían ayudarnos? — probablemente me caerá un rayo por decir esto, pero podrían chasquear sus dedos para ahorrarnos la exhibición de feos y aún no pasa." da un paso atrás antes de señalar al montón de monstruos que buscan alguna grieta por la cual abrirse camino. como si romper la distancia que mantiene con la entrada pudiera condenarla a acabar entre la mandíbula de una de las criaturas. geena no pretende ser pesimista con todo el tema de los dioses, la confirmación de su existencia es tan reciente que no se ha formado ninguna opinión, pero no pondría las manos al fuego en que su padre o madre ausente le tomará afecto luego de tanto tiempo. "hamburguesa, pollo, puedes ser el plato que quieras, el punto es que nos vemos exquisitos y tienen pinta de no haber comido en años." ¿cada cuánto debe comer un monstruo? no tiene idea, tampoco desea averiguarlo por las malas si es que ella está en el menú. quizá la parte más compleja de esta nueva realidad, vivir sabiendo que hay criaturas como esas que esperan cualquier error para ponerles las garras encima. "oh… claro, esa parte sonó bastante radical." suaves arruguitas se forman en su entrecejo, recordando el montón de pendientes que había dejado en el hospital, las explicaciones que no alcanzaría a dar, las conversaciones que ahora eran una despedida. "hm, quizá con el pasar de los días sean más flexibles y haya alguna oportunidad." palabras son más para sí misma, un autoengaño para despejar la mente y controlar la nostalgia que, como los monstruos, busca un espacio para hacerse notar. evitar la salida de pensamientos acumulados se ha convertido en su propio deporte olímpico. "de todos modos, al ser un imán de cosas raras, la distancia no viene mal."
elevó la mirada hacia el cielo, como si de verdad esperara que una respuesta por parte de los dioses descendiera desde allí. no tardó más que un par de segundos en volver su atención hacia su compañía, interesado en continuar con la conversación que sostenían. ‘ ¿no basta con que seamos sus hijos? si este supuesto nuevo progenitor termina siendo tan malo como los anteriores, me preguntaré qué pecado tan terrible habré cometido en mi otra vida para recibir este doble castigo ’ fuera como fuera, no tenía ningún tipo de expectativas. tal vez el asunto del supuesto lazo familiar no fuese algo literal, ¿no? ¿significaba que alguno de sus padres no era realmente su padre? ¿y que su vida era una mentira? todo lo que estaba ocurriendo en las últimas horas era, simplemente, demasiada información; más de la que se creía capaz de procesar. ‘ pues, para no haber comido en años, sí que tienen energía. ¿qué tal si no son de la clase de seres que se puede morir de hambre? ’ sugirió, frunciendo levemente el entrecejo al enfocar de nuevo su atención en aquellas bestias. no parecían hartarse. ‘ ojalá estés en lo cierto ’ deseó. ‘ me conformaría con que se inventen la forma de dejarme enviar un mensaje ’ si es que no existía la chance de que un celular sobreviviera a ese lugar; a juzgar por la manera en que su teléfono se había destruido, imaginaba que no era una posibilidad. ‘ estoy de acuerdo en esa parte, pero debe haber una razón por la que de repente nos volvimos un imán para las cosas raras. y cualquiera sea esa razón, debe ser culpa de alguno de ellos ’ y ahora era él quien quizás se estaba arriesgando a que cayera un rayo, pero ningún castigo pareció descender de los cielos. ‘ sea lo que sea, espero que tenga solución ’ murmuró, y él también retrocedió, para apartarse de la entrada y, en cambio, apoyarse contra una columna cercana. ‘ y si esperan que seamos nosotros quienes lo solucionemos, espero como mínimo que el chasquido de mis dedos sirva para algo. ¿tu... guía también te habló sobre las habilidades especiales? ’ inquirió, refiriéndose a su sátiro. ‘ a mí me explicó algo, pero mi cerebro empezó a hacer ruido de estática mientras lo hacía ’ en verdad todo le estaba resultado demasiada información.
"tal vez le quitaste el bastón a una abuelita o robaste a una familia necesitada y en esta vida enfrentarás las consecuencias." sugiere con ligereza, eligiendo las opciones más simples del abanico de respuestas que aparecen en su cabeza. no busca ser pesimista, sólo cree que es mejor no formar expectativas respecto a su madre o padre divino. después de todo, esperaron treinta años para informarle parentesco sin pecar de detallistas. "es probable que no puedan morir de algo tan… poco monstruoso, o capaz están usando la última reserva de energía porque la recompensa es demasiado apetitosa para perdérselo." intenta pensar como una de las criaturas, complicado de lograr si toma en cuenta que recién abre los ojos a su existencia y todo lo que ello significa. "me pareció escuchar a alguien sugerir las cartas, no tengo idea de cuánto tarde el correo en la actualidad, pero si necesitas escribir largo y tendido es una opción a considerar." propone, aún dudosa de la efectividad de aquel medio, pero ante ausencia de tecnología no quedaba de otra más que regresar a la edad media, ¿se acostumbrará? no tiene idea. el mundo solía estar al alcance de su mano, ahora su teléfono es un costoso pisapapeles. "hasta puedes colocarle perfume para que se imaginen tu presencia, como en los tiempos de antaño. la cabaña de afrodita debería hacer aparecer alguno ¿o no?" no está hablando en serio y tono jocoso la delata. sin embargo, el tener que retroceder en los avances que hacen al mundo actual tan dinámico y sencillo, la inclina a sospechar que hay posibilidad para el regreso de ese tipo de costumbres. "es culpa de ellos, de eso no hay duda. aparecen cuando nos convertimos en la guarnición de preferencia, tiene que estar conectado de alguna manera." asiente apenas le escucha. tiene sentido, geena sólo puede hablar en base a sus propias experiencias, pero tenía una vida bastante común antes de escuchar de supuesto padre o madre divina. "no me gustaría saber que formo parte de la solución." pero por cómo van las cosas, aprender a lidiar con las criaturas es una necesidad. tal como el chico menciona, le encantaría tener una ayuda extra para enfrentarlos, si llega a ser el caso. "no mencionó mucho al respecto y habló demasiado, sospecho que la mayor parte de lo que dijo fue mentira." ciro había ganado su confianza en tiempo récord, pero algo en sus maneras le daba la impresión de que se inclinaba más por la fantasía que la verdad, no por malicia sino como una forma de facilitar el recorrido a arcadia y mantener su atención. "deberían hablarnos sobre eso pronto, ¿no? digo, si alguien empezará a lanzar rayos con los ojos, me gustaría estar preparada." o mejor dicho, alejada. bastante tiene con los riesgos de afuera, como para temer también a lo que ocurra en el refugio.

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
"el discurso de bienvenida me dio la impresión de que se trata de estancia un poco más… permanente." responde la pregunta sin estar del todo segura de que fuera dirigida a su persona. en el fondo, geena desea ir a casa y fingir que tanto el viaje como su llegada al refugio sólo fueron parte de un extraño sueño. sin embargo, latente amenaza de los monstruos al otro lado de las protecciones y la posibilidad de protagonizar una batalla desproporcionada, explotan la burbuja de ilusión que la nostalgia forma de tanto en tanto. "¿eres famosa o algo así?" aunque lo intenta, no es capaz de esconder matiz de vergüenza en su tono. al hablar de una conferencia debía ser alguien importante, ¿cierto?
una expresión amarga toma posesión de facciones. no quería recordar las palabras del hombre, ni mucho menos reflexionar en ellas, pues piensa que una vez encontrara sentido en todo aquel desvarío terminaría por perder la cordura. o eso es lo que cree, hasta el momento. " entonces, ¿tú estás bien con todo esto? " se entromete frunciendo el ceño. " ¿no tienes problemas en quedarte aquí hasta... quién sabe cuándo? " pregunta, exhalando un suspiro de molestia. nada personal contra muchacha, es contexto general el que la pone de los nervios. luego, retoma la postura, como si eso fuese a ayudar a calmar su tensión y asiente con sutileza. " soy arinya suwannarat. ¿no te suena mi rostro? " quizá, contraparte no estaba sumergida en el mundo de la moda. " trabajo en vogue. voy a presentar un nuevo proyecto en unos días. " iba, mejor dicho, pero se muerde la lengua. " ¿cuál es tu nombre? " dado que ya se presentó, decide preguntar.
"estar bien es una cosa, aceptar que hay peligros insólitos pisándonos los talones allá afuera y, de alguna manera, acá estamos seguros, es otra." cambio fue súbito, radical, geena no tuvo tiempo de ordenar sus pendientes y mucho menos escribir despedidas, pero nueva naturaleza como imán de monstruos limita las posibilidades, ¿le gustaría regresar a casa? ¡claro que sí! ¿siente que es prudente ofrecer resistencia y salir sin respuestas? para nada. incluso con la impresión de que regreso a la normalidad es imposible y su hogar no es más que una ventana al pasado. "salir de aquí y que me coma una criatura de tres cabezas no forma parte de mis planes, siento que lo mejor es esperar que las cosas se calmen." o se le ocurra cómo lidiar con el peligro, lo que sea que suceda primero. "no, lo lamento. en mi defensa, mi trabajo no me deja con mucho tiempo libre." responde, tras un silencio que se prolonga más de lo necesario. le daba vergüenza admitir que no le reconoce, a pesar de que interrogante tuvo que dar la pista. "vogue, suena muy importante — hm, ¿eres como una miranda priestly de la vida real?" se atreve a preguntar, siendo esa referencia la primera que apareció en su cabeza. "me llamo geena. geena prakash, es un gusto."
"en los días de lavado de cabello treinta minutos pasan volando." es lo primero que dice cuando castaña nota su presencia. ante un cambio tan brusco, todas las preguntas son válidas. la misma geena se ha visto tentada a preguntar si le darían acceso a la cocina. está nerviosa y, cuando se siente abrumada, le da por cocinar lo primero que se le viene a la cabeza. no es ninguna profesional, pero le ayuda a despejarse. "una nueva rutina." repite las palabras, como si necesitara procesar lo que ella misma escuchó en el discurso. "el tipo que nos dio la bienvenida no dejó otra opción, pero si incluye monstruos y adivinanzas no la quiero." no que su opinión importe, le ha quedado claro. "¿leíste eso en el panfleto? mi sátiro también me dio uno, pero pensé que le entraba al arte abstracto." le cuenta, mostrando el papelito que trae consigo. "confesarle que no entendí su caligrafía le romperá el corazón."
' ya veo... es cierto que algunos ocupan más tiempo en eso ' a ella le basta poco tiempo y no conoce muchas más personas como para comparar experiencias. la única que se le viene a la mente es cleo, pero su hermana tampoco ocupa el baño por mucho rato; quizás ambas saben que arrastrarían a la otra a la fuerza fuera del mismo de ser necesario. aún así, en ese lugar no existe esa clase de confianza y está segura que su melliza debe estar atravesando las mismas incomodidades que ella. ' al mío tampoco se le entiende mucho, creo... creo que es algo común entre ellos ' es la única conclusión a la que puede llegar viendo que ninguno de los dos sátiros que escribieron los panfletos poseen una caligrafía envidiable. ' se le da mejor el arte, mucho mejor... quizás deberías dibujar las instrucciones, ¿hm, vasi? ' pronuncia bajito, como si su sátiro (y amigo) fuera a escucharle. ' soy... soy aylin, por cierto '
"la caligrafía no era popular en la escuela de sátiros." si es que existe en ese mundo desconocido, es gracioso como las criaturas coinciden en defecto. entrecierra los ojos mientras trata de leer el resto del itinerario, da con una l y lo que parecer ser una p, antes de rendirse con débil resoplido. está gastando más energía de la necesaria en adivinar el orden de las actividades, a estas alturas es mejor descubrirlo en el proceso. seguirá al resto de los semidioses, alguien tiene que saber a dónde va. "hay que darles la sugerencia si es que se les ocurre servirnos de guía otra vez." propone, riendo por lo bajo a las últimas palabras de, quien ahora sabe, se llama aylin. "un gusto, aylin. me llamo geena." procede a presentarse, manteniendo la sutil curvatura entre comisuras. "aprovecharé la oportunidad para preguntar, ¿sabes dónde servirán el desayuno? porque me muero de hambre." al salir de la cabaña su intención era dar con el comedor, pero regresó sobre sus pasos al fallar en par de oportunidades. sí, le vendría de maravilla una visita guiada, ¿por qué los sátiros no se encargaron de ese importante detalle?
DOCTOR WHO (2005) 1501 - The Robot Revolution
escucha atentamente, aún le parece irreal que comparta una experiencia tan extraña con todos los que allí se encuentran. cada uno a su manera, pero… mágica, a fin de cuentas. arruguitas se forman en su entrecejo a mención de la pesadilla, tuvo que ser horrible. "¿dijiste bruma? suena espeluznante." ¿es que los poderes no podían despertar de forma amigable? porque cada historia que ha escuchado se asemeja a una película de terror para la que no firmó y, aun así, debe participar. "una mujer mitad pájaro rompió mi ventana y trató de comerme." comparte con tono casual que para nada refleja lo que siente al respecto. lindo, adorable, casi no le hizo cuestionar su propia cordura cuando logró escapar ¡ojalá! geena pensó que estaba de psiquiátrico y, siendo honesta, aún no decide si se siente aliviada de descubrir que se había equivocado. la vida a partir de ahora no pinta ser fácil, no con la nueva dosis de peligro que habían desbloqueado, ¿cómo podría hacer la compra si una cosa de esas le sigue? "mis vecinos no vieron nada, me transformé en la neurótica del edificio." añade, apretando los labios en una mueca. "¿será que todo mejora ahora que estamos aquí?"
“ ¿una mujer mitad pájaro? ” se podría afirmar que un cortocircuito se produce en su laberinto mental cuando intenta pintar imagen como algo real. extrañamente, en sus años de universidad había leído demasiada mitología griega, pero todo aquel conocimiento parecía haberse esfumado con las responsabilidades de la adultez, dejándola vacía de historia para este momento donde tanto necesitaba aquellos detalles. “ qué tienen los griegos con esa obsesión de querer comer almas. dicen que el padre de — los dioses se los comió a ellos. ” hubo una pequeña pausa en sus vocablos, no podía siquiera mencionar la posibilidad de que tuviese un progenitor que fuese considerado una deidad. era completamente absurdo. “ no lo sé. la verdad no lo creo. ” si su sátiro ( bodhi ) estaba en lo correcto, por lo menos se encontraban seguros físicamente, pero la simple idea de entrenar para defenderse y cumplir una misión parecía sacada de un cuento infantil. mia jamás se permitió tener una infancia, creció demasiado rápido, debía ser la cabeza de su familia ¿y ahora tenía que dejar todo eso de lado para entrar en este mundo disparatado? con razón había terminado en lo que parecía ser el hospital de aquel lugar. “ pero siguen diciendo que estamos seguros — algo es algo ¿no crees? ”
"una mujer mitad pájaro y aunque defiendo que es incorrecto opinar sobre la apariencia de los demás, al ser un monstruo no cuenta: era espantosa." aún recuerda el susto que se echó cuando estuvo cara a cara con una amenaza desconocida. está convencida de que no hay forma de acostumbrarse a lidiar con criaturas como esa, ¿cómo tendría el estómago para soportarlas por más de unos minutos? "no tengo idea, quizá la sangre divina convierte a los dioses y todos sus descendientes en un manjar imposible de resistir, mira que comerte a tus propios hijos…" es de lunáticos, el padre de los dioses debe ser un personaje tan interesante, que no cruzárselo es lo mejor que le podría pasar en la vida, ¿quien quiere un abuelo como ese? "sí, eso temía." suspira, sin más opción que saborear la amargura de esa sospecha. se siente tranquila al estar rodeada de protecciones que mantienen a los monstruos fuera, pero en el fondo de su corazón, en un espacio tan chiquitito que ni siquiera sabía que existía, algo le dice que las cosas extrañas apenas están empezando. en un universo tan rico como la mitología griega, cualquiera de las historias podría ser cierta. no las conoce de memoria, conocimiento es básico así que en su mente ni siquiera es capaz de señalar la peor de todas. "eso vale muchísimo, no quisiera encontrarme con otro monstruo, cada vez dudo más si sobreviviré para contarlo." y le encantaría estar exagerando. "¿cómo crees que sean los próximos días? siento que deben darnos más información, ¿no?" ni siquiera sabe de qué, ella sólo necesita saber más.
"¿notorias como estofado de jabalí?" arruga un poco la nariz al mencionar el platillo. en su vida se le ocurrió degustar algo similar, aun así, ahí estaba. eligiendo platillos de un menú preparado por criaturas… mágicas (o lo que sea). geena avanza un par de pasos para seguir evaluando otras opciones del menú en lo que busca decidirse, cuando unos pasteles morados llaman su atención. al menos eso es lo que parecen. "uh, ¿esos que serán? me da curiosidad, pero me preocupa que sea algo extravagante." admite, riendo por lo bajo mientras resiste la tentación de estirar la mano para agarrar uno de los pasteles. "¿serán de remolacha?" se le ocurre, pensando que algo tendría que ver con el color, además de un colorante por supuesto.
lento asentir otorga una silente confirmación a sospecha femenina. ' incluso ahora, la idea de consumir jabalí es un poco... ' ladea cabeza, permitiendo que elección de un término que considere correcto, se bañe en cierta inquietud. supone, aún así, oración inconclusa sería sencilla de interceptar gracias a pequeña mueca de rechazo que se forma sobre labios. platillos se convierten centro de atención una vez más, intentando dar con alguna elaboración que logre generar suficiente confianza en ella para aventurarse. palabas contrarias atrapan interés, deslizando mirada a bocadillos que señaliza contraparte. ' lucen prometedores. ' o al menos, mejor que otras elaboraciones con ingredientes de origen que no lograría descifrar. ' quizá. ' los observa con detenimiento, tomando uno con delicadeza. ' parecen serlo, ¿te gusta la remolacha? ' pregunta, mas tras analizarlo con detenimiento y olfatearlo, lo considera seguro para propinar una mordida. ' son sabrosos. ' opina tras degustarlo.
expresión de la chica le arranca una risita. si a ella misma la tuvo con dudas probar el estofado de jabalí, no quiere ni imaginar los sentimientos que preparación despierta en alguien con una dieta distinta. por eso elige abandonar el tema del estofado para centrarse en los pasteles recién descubiertos. mira cómo la chica agarra uno para examinarlo y geena se rinde ante la curiosidad, imitando accionar para mirarle más de cerca. "me gusta, es de mis verduras favoritas." le cuenta, animándose a dar un mordisco cuando compañera deja saber el veredicto. tal como lo sospechaba, puede sentir el sabor de la remolacha en su paladar. mastica despacio y vuelve a hablar tan pronto traga. "muy, muy ricos." asiente, dando otro mordisco. "si estos están aquí entonces todo lo que le sigue debería ser el menú vegetariano." no es más que una suposición, pero diestra se mueve para señalar los diversos platillos que se acomodan en la dirección opuesta. como si quisiera abarcar toda la sección. "¿resolvimos el misterio?"

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
"oh, me encantaría, pero no es mi estilo." rechaza la oferta con suave movimiento de cabeza. geena no es la persona más enfocada en su apariencia, pero ha visto el actuar de la chica, como si tuviera manos de seda. no es conveniente aceptar el accesorio cuando el dueño puede notar pérdida de un segundo a otro. no necesita más problemas de los que ya tiene encima. "podrías regalárselo a un sátiro para hacer buenas migas." propone, sintiendo como picor en la punta de su lengua la obliga a mencionar la opción correcta, la más prudente. "o podrías regresarlo, nunca había visto a nadie con tanta agilidad para… meter la mano en los bolsillos ajenos." susurra esto último, esperando que sus palabras no suenen como una acusación. tono está empapado en confusión más que otra cosa.
red no se ofende cuando rechaza el reloj, al contrario, su interés se activa y asiente apenas, sin borrar la sonrisa que se le instala en el rostro. chica lista, piensa sin decirlo, aunque se le escapa en un gesto, un leve levantamiento de cejas divertido. opción que escucha no es mala. de hecho, la imagen se le forma tan clara en la mente que no puede evitar soltar una risa antes de responder en voz alta: ' o podría obtener algo por el reloj. ' porque se tiene fe para engañar a quien sea, un sátiro sería un desafío. ' oh, ¡espera! ya sé que sucede, te confundiste de persona. ' una vez que contraria puntualiza lo obvio, red finge demencia, lo hace tan bien que hasta parece convencida de su inocencia. ' este me pertenece. ' asiente, es así desde que lo robó, al menos y golpea el mismo contra su mano. ' yo soy red. ' cree que presentándose, cambiando de tema, todo puede ir mejor y las sospechas se alejen.
"¿minutos extra en el baño?" es lo primero que se le viene a la mente. está un noventa por ciento segura de que no es lo que la chica se refiere, pero en un sitio tan desconocido como ese, la cantidad de beneficios que lista para hacer del intercambio algo útil no es amplia. a geena le falta visión, o eso se dice. lo siguiente no hace más que aumentar la confusión que la escena le genera. ha visto a la perfección, no tiene dudas, pero le toma un segundo muy corto decidir que no desea tener problemas con otros semi-dioses con capacidad de… sabrán los dioses qué cosa. seguir la corriente es ideal, es lo que la ayudará a llevar una estancia tranquila en arcadia. "tienes razón, creo que fue alguien parecida." se inventa, señalándose por sobre el hombro con el pulgar, ¿suena creíble? no, pero confusión que la otra intenta crear tampoco lo hace. no se dará más vueltas. "yo soy geena." se presenta de igual manera, agradeciendo el cambio de rumbo. "¿vivías por aquí cerca o también te tocó uno de esos viajes peligrosos hasta la salvación?"
"¿yo?" pestañea suavemente, incrédula sobre qué podría dar idea a la ninfa de su participación. la meditación no suena mal, pero geena aún no se decide a formar parte de una actividad tan sencilla en lo físico, pero demandante en lo espiritual. su mente está hecha omelette, duda permanecer quieta el tiempo suficiente para relajarse. "cincuenta y cincuenta." suspira aliviada cuando la ninfa inicia la actividad sin insistir por acercamiento. no sabría cómo explicarle a una criatura mágica (o lo que sea) que sus ganas de entrar en contacto con su lado zen están en valores negativos. "desde mi punto de vista, es muy arriesgado intentar escapar, los reclamos surgirán en algún punto, pero eventualmente no nos quedará más opción que dar el brazo a torcer." la inglesa no destaca por ser la más valiente, mucho menos cuando de peligros desconocidos e infinitos se trata. "encontrar monstruos cara a cara me dejó claro que soy una cobarde, al menos yo no quiero morir allá afuera."
"entonces, ¿crees que lo mejor que podemos hacer en este momento es aceptar la realidad que nos están imponiendo?" inquiere despacio, tratando de seguir la línea de pensamiento ajeno. no hay ninguna nota de juicio en su pregunta, sino únicamente la curiosidad por conocer su perspectiva porque, parece, no dista mucho de la propia. ha visto a algunos de sus ¿compañeros? estar al borde del colapso, demandando regresar, y faye sería una de ellos si no fuera por las cosas que habían sucedido en días previos y para las que todavía no ha obtenido solución ni respuesta. "querer vivir no te hace una cobarde, así como lanzarte ciegamente al peligro tampoco te volvería valiente, ¿sabes?" su expresión se suaviza mientras observa a la contraria. aquel argumento le resulta más que razonable si considera un encuentro con alguna de las bestias de allá afuera. "¿a ti también te persiguió un chihuahua rabioso?"
"la vida no pide permiso para este tipo de cambios aunque parezcan un chiste." desde la perspectiva de geena, las opciones son limitadas. aceptar la realidad o vivir en negación. si algo le ha enseñado su carrera, es que la actitud al lidiar con un problema importa tanto como el problema mismo y, cuando hay nuevas amenazas pisándoles los talones, la negación se convierte en el pensamiento enemigo. permanecer allí le parece lo más sensato. "es cierto." deja salir delicada risita, encontrando en las palabras de la otra chica una dosis de confort que no sabía que necesitaba. desde que todo empezó a salir mal, geena no ha destacado por su valentía. se lo ha reclamado un millón de veces, pero lanzarse a vivir como imán de monstruos y, aún peor, intentar hacerles frente siendo ignorante, sería lo más tonto que se le podría ocurrir. no hay garantía de éxito. "¿te persiguió uno de esos? un chihuahua rabioso suena aterrador y adorable en partes iguales, empiezo a desear que fuera el caso." la palabra tiene poder, pero espera que los dioses sepan que no está hablando en serio. habla por hablar, por lo chistosa que fue la imagen en su cabeza. "en mi caso fue una mujer mitad pájaro, era fea e inoportuna. rompió mi ventana, me salió cara la reparación."
luego de dar vueltas sin sentido, al fin había llegado a la cabaña de afrodita. no puede creer que el camino se le olvide tan pronto se lo enseñan, geena nunca ha sufrido de mala retentiva, pero con tanto que procesar su mente está a punto de irse de vacaciones. "escuché a alguien mencionar cartas, bastante anticuado, pero personal en proporciones iguales." ni siquiera sabe cuánto tiempo se demora el correo en la actualidad, ¿siquiera las recibirían ese mismo año? geena toma nota mental para hacer la prueba cuando su mente no esté tan revuelta como mar enfurecido. "o quizá tengan una versión divina del celular, alguno de los sátiros debe saber, ¿viste a dónde se fueron?" más que brindar su ayuda, quisiera conocer el paradero de su propio compañero.
Fritz se abrazo de su playera cuando escucho la misma respuesta que le venía dando todos. ¿A ese punto importaba mantener su trabajo? para él si, después de todo había trabajo arduamente para poder conseguirlo " ¿esas no tardan años en llegar? " pregunta es genuina, nunca ha mandando una carta, ni siquiera en su infancia y vaya que su infancia no era tan moderna como en la gran ciudad. Terminó por doblar la playera que traía en manos y la volvió a colocar en su lugar " ¿se fueron todos los sátiros juntos? creí que sólo se había desaparecido el mío " admitió cuando sus ojos volvieron a dar con la contraria, su ceño se frunció por un momento " ojalá tengan una buena razón para desaparecerse "
"nunca he mandando una, pero guardemos la esperanza de que no tardarán tanto como en la edad media." frágil optimismo tras punto de vista es también una forma de convencerse a sí misma que la estancia en ese lugar no es tan mala. cuando la realidad es que único beneficio del refugio es mantener a los monstruos a raya. "hasta ahora, al único que he visto es el que sirve como guía turístico." recorrido permitió que se creara una imagen mental de todo lo que puede encontrar en arcadia, nada más. no le pregunten ubicaciones exactas, estuvo más de cuarenta minutos intentando dar con la cabaña de afrodita. "tienen una buena razón o sólo no quieren que los bombardeemos con más preguntas, al estar en un lugar desconocido todos buscaremos el rostro más familiar y, por desgracia, esos son ellos." le gustaría conversar con su sátiro justo ahora, da lo mismo si continúa inventando explicaciones que disfraza como verdaderas. geena ha aprendido a identificar el tono con el que suele vender realidades, no sería un problema. "será todo un reto acostumbrarse a esto, ¿no? yo también extraño mi celular."
comentario le arranca suave risa mientras mira de reojo al grupo que lo da todo sobre el escenario. la música tan ruidosa no es su estilo y se pregunta quién habrá dado luz verde para convertirlos en los encargados de preparar el ambiente para la hora de dormir, ¿un fan, tal vez? o alguien con mucho sentido del humor. "están poniendo a prueba nuestra paciencia o ellos no tienen los treinta minutos para ducharse." arruga la nariz cuando un grito disfrazado de agudo resuena por el comedor. casi como si quisieran reírse de su explicación. "eso sí, el almuerzo de hoy estuvo muy rico aunque tenía mis dudas por la forma en que lucía." confiesa, agarrando un pedacito de pan para llevarlo a su boca. está suave y aún caliente, le encanta que sea recién sacado del horno. "dijeron que cocina un centauro ¿no? quién lo diría." la imagen de un caballo preparando los alimentos no sienta bien con ella, pero si algo ha demostrado la travesía y posterior llegada a arcadia, es que olvidarse de la normalidad que conocía en el mundo humano no es una sugerencia sino un requisito. "¿será que le molesta tener público? sigo un poco nerviosa y cuando eso pasa, me gusta cocinar, habrá mucho que aprender."
"No eres la primera que se queja de los treinta minutos de ducha" algo que ella no comprendía, a decir verdad. ¿Por qué necesitarían más de quince? ¿Nadie allí pensaba en el planeta? El chillido la sacó del tren de pensamiento y la llevó de vuelta a la conversación. Decidió que le encargaría a Kal un par de tapones de oídos, por si acaso. "Bueno, sí, podrían trabajar más en la presentación" recordó el esmero que le ponían en su cocina a cada plato servido y sintió una punzada de nostalgia y frustración. Prefirió ignorarlo, escuchando la explicación de la pelinegra. Se llevó su vaso a los labios y, tras beber un poco, apretó los labios. "¿Un centauro? No sé como sentirme al respecto" que no sabía si le agradaba mucho la idea de un hombre mitad caballo preparando su comida. Cuestión de salubridad. "A mí no me importa, necesito averiguar qué lleva esta salsa" se refería a su platillo. "No puede ser solo nuez moscada y aceite de oliva, hay algo más" y Vittoria era obsesiva: no se detendría hasta recrear la receta a la perfección y, ¿por qué no? mejorarla. Si tenía suerte, se la podría llevar con ella a Chicago una vez toda esa pesadilla terminara. "Seguro la cocina es enorme, no le costará compartir"
"oh, no me quejo, el que eligieran un look tan peculiar me dio la impresión de que deben tener acceso a menos tiempo de baño." ¿siquiera el baño será una costumbre para los sátiros? espera que sí. de lo contrario, vendrán días oscuros. "no mentiré, me dio un poco de desconfianza lo del centauro, pero me cerró la boca ni bien fue hora del desayuno." no dirá que fue grato, pero la obligó a despreocuparse de un tema que, para empezar, ni siquiera es asunto suyo. agarra un bocado de su propio plato, masticando con lentitud mientras evalúa qué tan viable sería conseguir una respuesta positiva de aquel artista culinario. tal como las ninfas, debe esconder secretos que garanticen que el sabor sea complicado de replicar entre los humanos (de los cuales geena aún se considera parte). al final, clava su tenedor en una papa y mira a la otra chica. "podríamos hacerle una visita al terminar la cena, imaginaré que se sentirá conmovido por las ganas de aprender." propone, el tenedor a mitad de camino a su boca. "o si lo prefieres y eres madrugadora, podría ser antes del desayuno." no es su caso, pero podría hacer un esfuerzo con tal de no plantarse sola frente a la desconocida criatura. tiene talento para los sabores, pero no hay pista alguna sobre su temperamento. incógnita a la que será mejor no darle tantas vueltas.
Llega al comedor, sabe que su nombre es Sala de las Cuatro Estaciones solamente por el hecho de que quiere alejarse de aquellas personas heridas, debido a que regresaban a él, las ideas de lo que había pasado con la pareja con la que había estado. Al final, acabo por sentarse, no era hora del almuerzo todavía, pero acabo por suspirar hasta que vio alguien quien se acercó a él. "¿También estás evadiendo a las personas desconocidas?"Pregunta sin más con calma, no dejando entrever aquellas cosas que lo aquejaban a él mismo.
"para ser justos, también eres una persona desconocida." geena se acomoda en la mesa con un par de galletas en la mano. se siente tentada a preguntar qué tan viable es participación en la cocina, necesita calmar sus nervios de alguna manera y preparar un omelette hace maravillas en la inglesa. lástima que le dé vergüenza (y terror) plantarse frente al centauro con inusual interrogante. "me llamo geena." se presenta, partiendo un pedacito de su galleta para llevársela a la boca. "y estoy más interesada en evadir a los monstruos, estar aquí ayuda de alguna manera así que no puedo quejarme." culmina.
"Evadir monstruos, sí, me toco pelear con un par de perros infernales, creo que así me dijo Phayu que se llamaban, es extraño, no, el hecho de que estemos en esto, metidos y existía mitología y cosas así por el estilo"Refiere para luego de ello sonreírle ante la presentación que la muchacha acaba de hacer de ella misma. "Mi nombre es Arthit, pero la mayoría en Tailandia no me dice así, sino, Art, como arte, es un gusto"
"suenan de un tierno, lo que me faltaba en la vida era saber que esas cosas existían." palabras repletas de ironía abandonan los labios de geena antes de comer otro poco de su galleta. "¿phayu es tu sátiro?" pregunta, otra vez tratando de maquinar dónde demonios se habrá metido el propio. durante el viaje a arcadia pensó que sacárselo de encima sería una tarea imposible, evidentemente estaba equivocada. "un gusto, art."
"Creo que somos dos, pero sabes, al menos en ello la situación depende de la naturaleza, creo no tenerles tanto odio, pero sin duda alguna son peligrosos"Le dice con tranquilidad para luego de ello asentir ante la pregunta. "Así es, Phayu, es mi sátiro"Responde sin más. "¿Cómo se llama el tuyo?"
a ojos de la inglesa, la mayoría de las criaturas que han aparecido en su vida luego de ese condenado despertar, cumplen con todos los requisitos para considerarse peligrosas. la mayoría ha intentado comerla o acabar con su existencia, no muy amistoso de su parte. a excepción de su sátiro, un compañero que pinta ser fiel aunque le cueste mantener la boca cerrada. "¿y es simpático?" pregunta, buscando un poco más de información de la especie. le gustaría hacerse una idea bastante general de ellos. "el mío se llama ciro, pero no tengo idea de dónde está desde que llegamos."

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
"la próxima parada es el árbol de naia, donde sea que eso quede." repite el próximo destino en el recorrido con el sátiro. en su hogar, las caminatas eran efectivas para ayudarle a relajarse, en este sitio sólo ha conseguido el efecto opuesto. sospecha que la visión de los monstruos expectantes por alguna grieta en las protecciones para acceder al bufet, tiene mucho que ver con ese hilo de inquietud al que se aferra. "hace rato estamos caminando, no debería faltar mucho." suponiendo que el refugio no cuente con exceso de atracciones, ¿qué más le van a mostrar? ¿el sitio en que los sátiros se liman las pezuñas? "¿te duele caminar? quizá leonardo sea comprensivo y de cinco minutos de descanso."
Donde sea que eso quede... ¡Oh, por todos los cielos! ¿Todavía faltaba más? ¿Cuántas horas llevan caminando? Incluso a ritmo lento y pausado, con un par de paradas breves, sus malas decisiones están provocando que comience a perder la paciencia. "Y-Ya veo..." Haciendo acopio de toda su fuerza de voluntad, procura dibujar una sonrisa tensa para la muchacha, esforzándose para que el dolor no se refleje en su expresión. "Suena bonito, ¿no? Eso del árbol". Generar distracción mediante el diálogo es su única oportunidad de ignorar el ardor en sus talones. "No, no. Estoy en perfectas condiciones, muchas gracias. Solo— un poco cansada, supongo. Espero que volvamos a tiempo para almorzar y para tomar otro baño".
"sí, suena lindo, me pregunto qué lo hará tan especial como para merecer su propia parada en el recorrido." contesta, no muy convencida de cuánto interés despierta en ella ir a ver un árbol. geena le está imaginando como los que abundan fuera de los límites de arcadia y, quizá es el primer momento desde que llegó, en el que sí le gustaría ver la magia en acción. sería la primera vez, desde que empezó este embrollo, que estaría contenta de equivocarse. "está bien, pero si necesitas algo dime, me dedicaba a atender a personas con quejas bastante feas, sabré qué hacer." le cuenta, regalando una pequeña sonrisa a la otra chica. se le ocurre que, como precaución, puede tomar de excusa la breve conversación para aligerar el ritmo de la marcha y darle un poco de descanso. "debemos llegar a tiempo para el almuerzo, en el itinerario es luego de terminar este paseo." supone que leonardo lo ha tomado en cuenta. "mi estómago empezará a rugir en cualquier momento."
se está llevando una cucharada de sopa a la boca cuando escucha la acusación del hombre. traga a duras penas, tosiendo con suavidad a consecuencia de la risa que se atora en su garganta y la sorpresa. le toma un segundo recomponerse, para mirarle con expresión que roza la incredulidad y diversión sin llegar a decantarse por alguna. "ojalá fuera actriz, no porque tenga una pasión oculta por la interpretación sino por el sueldo." si es que formara parte de la famosísima a-list. "soy enfermera y tengo pánico escénico, no soy la candidata ideal para jugarte una broma." añade, regresando atención a su almuerzo. agarra nueva cucharada de la sopa, deteniéndose a medio camino de su boca cuando se le ocurre otro punto importante para resaltar. "¡ni hablar del presupuesto que tendría la broma! ¿viste la atención al detalle de las criaturas? — ¡pf! todo es ridículo, pero al parecer muy real." por desgracia. sin mas, acaba con el contenido de la cuchara y vuelve a menear el líquido en su tazón, intentando mantener a raya nueva oleada de pensamientos. "la mujer de las adivinanzas también lucía muy real aunque no entendí a lo que se refería, ¿una actividad mental para animar el espíritu?"
yongho, mientras la ve, se cuestiona cuándo será la próxima vez que tomará una sopa con la paz y tranquilidad que ella lo hace. es un envidioso, anhela una sintonía así de poderosa con los cambios. por eso no puede ser real, ¡es una actriz! ella y esa sopa … yongho, que se ha quedado en silencio de repente, es dejado en evidencia por el estómago que le cruje y le hace caer en cuenta que no ha comido nada. ¡es que cuándo! si ha estado ocupadísimo tratando de saber qué ocurre.
‘ hay personas con mucho dinero y poder en el mundo, ¿sabes? no saben lo que significa la palabra presupuesto — el año pasado, para su cumpleaños, el director general jeong contrató a rihanna para un concierto privado … esa mujer lleva miles de años sin actuar ’ se inclina un poco en dirección femenina. ‘ con tal de tomarme el pelo es capaz de crear todos estos efectos de cine, las criaturas tienen que ser animatronix de gran calidad y … ’ se posa la palma en la sien, dramático, hasta la masajea.
‘ enfermera, ¿me puede tomar la tensión, por favor? quizá hoy sea mi último día ’ la mira con un ojo cerrado, a ver si lo dejan irse a casa de una vez por todas. ‘ esto será a lo que se refería esa mujer, selene, con el oráculo ’ dice por decir, la verdad, tampoco entendió mucho.
sin querer, deja caer la cuchara en el tazón ante la mención de rihanna. percatándose sólo por el ruido del metal contra la porcelana y el poquito líquido que atraviesa el borde, el cual se apresura a limpiar con una servilleta. definitivamente el hombre tiene razón, hay gente con mucho dinero y poder en el mundo. si no fuera porque está segurísima de lo nefastas que son sus habilidades de interpretación y lo lejos que la llevan de ser actriz, hasta ella comenzaría a dudar la existencia de esa cámara oculta. "¿dijiste rihanna? ojalá el director general jeong fuera director de este sitio, no me sentiría tan mal con un concierto privado." aún no puede creerlo. ojalá le tocará tener tantos billetes, de esos no querría escapar. "¿por qué querría tomarte el pelo de esa manera? ¿le hiciste enojar o eres su blanco favorito para bromas de mal gusto?" le llama la atención el esfuerzo y los recursos que, hipotéticamente, el director emplearía para jugar con los nervios de quien afirma ser parte de un broma. geena lo escucha mientras sigue buscando explicaciones, caminos que podrían ser lógicos en otro escenario, pero que ahora lucen cada vez más lejanos.
"no sé si aquí tengan un tensiómetro o si las ninfas también usen magia pera cubrir algo tan simple, pero puedo tomarte el pulso." propone sin mucho ánimo, principalmente porque ver a los seres mágicos en acción le ha hecho sentir como un modelo tecnológico a punto de ser descontinuado. "¿te gustaría un té? puede ayudar a que te sientas mejor." añade, haciendo a un lado el plato con sopa. sí, tiene sus dudas respecto a qué tanto servirá su carrera con seres místicos chasqueando los dedos para solucionar cualquier síntoma que les aqueje, pero si hay algo que caracteriza a geena es que siempre está dispuesta a ayudar. "es un pésimo día para morir, no que exista uno bueno para hacerlo, pero mejor evitar decir adiós ante un montón de desconocidos ¿no?"