a la risa contraria, responde con una sonrisa. ‘ si tu teoría es real, tal vez nunca entiende dónde está la ofensa. aunque tal vez también sólo elige pelearte por pelear ’ y aunque hablaba del supuesto sujeto musculoso que había visto −no existía uno en particular en quien estuviese pensando, en realidad−, atención se volvió hacia las bestias que habían inspirado las palabras contrarias momentos atrás. aquello que había considerado una debilidad en ellas, ahora podía verse como una fortaleza; lo era si se les veía como potenciales armas mortales. ¿a quién servían, de todos modos? ‘ así que los ves como cazadores, y nosotros sus presas... creo que me convencería esa idea, si parecieran tener ganas de comernos, pero creo que sólo quieren matarnos. más como perros o... cualquier otro animal entrenado sólo para pelear ’ reflexionó, mirándolos. ‘ aunque eso haría que existieran de esos toros domesticables, ¿no? me cuesta creer que sea el caso ’ ni siquiera conocía lo suficiente de aquel mundo como para considerar que había algo más que un amo o un instinto de supervivencia haciendo que fueran como eran; tal vez eran seres creados para eliminarles, por alguna razón. ‘ ¿estás aburrida? ’ repitió, elevando las cejas y observándola, con una leve sonrisa. ‘ no preocupada, ni molesta, ni asustada, ni frustrada, sino... aburrida ’ chistó, volviendo la mirada hacia el frente. ‘ ¿acaso tú tampoco tienes alma, o tuviste la suerte de que te sacaran de un lugar en el que ya no querías estar? ’ inquirió, curioso, y tal vez también pecando de entrometido. ‘ nada del asunto de los dioses tiene sentido, igual ’ contestó. ‘ no creo que ninguno de mis padres se hubiera hecho cargo de un hijo que no era suyo —— ¿o me lo estoy tomando muy literal? ’ tal vez ella no contara con todas las respuestas, pero por lo menos, le estaba ayudando a encontrar explicaciones lógicas a aquello que no terminaba de entender.