La humanidad ha llegado lejos, con sus igualdades, respetando sus derechos, siendo ideal. La diferencia que aÃąos atrÃĄs se marcÃŗ entre las castas parecÃa quedar cada vez mÃĄs a fondo pero, repitiendo sus errores y creyendo en una cara bonita, todo se fue al diablo.
Las elecciones trajeron consigo nuevos candidatos, aires frescos para lo que necesitaba la naciÃŗn. El alfa mÃĄs prometedor, aquÊl que endulzaba oÃdos con esperanzas e ideas que prontamente se descubrirÃan quedarÃan en la nada, ganÃŗ.
Cuando estuvo al mandato por un lapso de tiempo continuÃŗ con apariencias y cuando menos se esperÃŗ el cambio radical llegÃŗ. Leyes fueron oprimidas, sustituidas; desechadas. Todo por lo que alguna vez lucharon terminÃŗ en el fondo del armario y, con el uso de la fuerza militar, se cumplieron sus deseos a mano de hierro. Fue un trabajo progresivo, de dÃa a dÃa, costoso que no daba brazo a torcer. La democracia quedÃŗ en la nada y, aquella prÃŗspera vida que poseÃan, fue pisoteada frente sus ojos.
Los aÃąos han pasado y no pudo darse vuelta atrÃĄs a las atrocidades hechas ni al mandato de VittaneÚx; un hombre que llegÃŗ de Francia de cachorro, que se criÃŗ en el paÃs, que se nacionalizÃŗ y poco a poco mediante esfuerzo se creÃŗ su puesto. Un hombre inconforme con la actualidad, con la idea latente que antes era mejor y cuando tuvo oportunidad lo aprovechÃŗ. Un alfa de mano dura que no dudÃŗ en destrozar a cualquiera que se pusiera frente suyo, sin tregua, sin diferencia entre alfas, betas u omegas; haciÊndolo a su placer. Consumido por la codicia, por el anhelo de poder.
Muchos han levantado la cabeza y convatido contra el monstruo que se creÃŗ, pero nada llegÃŗ mÃĄs allÃĄ, salvo por los activistas y alguna que otra banda rebelde sin mucha informaciÃŗn a la luz. Los omegas ya no tienen ni voto, los Ãēnicos que poseen algo de respeto son aquellos de familias poderosas pero, sin embargo, tampoco llega a ser lo que era. Pasaron a ser, como el tiempos pasados, objetos de crianza, para usar a gusto y tirar cuando el tiempo de uso acaba. Los betas, por otro lado, se mantuvieron medianamente bien, afectados igualmente pero no a ese punto. Los que salieron victoriosos de todo aquello han sido los alfas, dominando el paÃs, imponiendo a placer. Y la escapatoria no es una opciÃŗn, apresados en su propia naciÃŗn.
ÂŋAlgÃēn dÃa se podrÃĄ volver a la normalidad? ÂŋAlgÃēn dÃa encontrarÃĄn la paz?