Plan B
Sé que existen varios caminos a lo largo de la vida.
Pero este es mi plan B y no quiero imaginar un plan C.
No podrÃa,
tal vez me romperÃa un poco más.
No lo sé.
Mi miedo tiende a imaginar diferentes rutas porque necesita saber cuál será el siguiente paso,
aun si después no lo sigua al pie de la letra.
Cuando mi plan A tambaleó, mi miedo imaginó diferentes escenarios de lo que harÃa después.
Y no está saliendo como lo pensamos.
Siento que corro a contrarreloj.
Ese tic-tac me susurra al oÃdo, y si este plan B fracasa seré devorada por el reloj.
Pero solo tengo 23 años, es ilógico.
Pero mi miedo también imagina los peores escenarios, asà que si fracaso ahora siento que no llegaré a ser quien tanto he imaginado.
Pero tengo 23 años y, aun cuando sé que no tengo que tener todo resuelto ni un camino ya pavimentado,
este miedo me hace sentir débil,
me hace sentir como si no tuviera futuro,
como si nunca pudiera salir del hoyo.















