Thicknesse
Arrastraría los pies a cuestas por la túnica que claramente, no le quedaba. Era perfecta para él, podría vagar por los pasillos fingiendo ser uno de los fantasmas del castillo mismo cuando quisiese molestar a los niños más chicos del Colegio. Su vista desviaría al moreno que gritaba tan desesperado como cuando Eve se había perdido siendo más chico en el callejón, ocasionando que se acercara con sus labios esbozando una sonrisa. —No pensé que tus magníficos uniformes fuesen obra completa de tu madre, Weasley.— Ladeo el rostro para verle y encogió los hombros. —En cualquier entrenamiento o clase de encantamiento levantarás el brazo y se romperá, tendrás que usar algo más grande.—
“¿Dudas de los talentos de mi madre, Thicknesse?” suelta en un suspiro, negando un par de veces ante tal exclamación y entonces y sin más, vuelve a entrar al vestidor para deshacerse de aquella camisa tan justa “¿Te imaginas eso?” pregunta detrás de la cortina “Sería gracioso, creo yo” rodó los ojos, batallando un poco con las mangas-- no quería romper nada antes de pagarlo “Odio comprar ropa, todo es muy complicado” mejor sería para él el estar en boxers y sandalias todo el día, sin problemas, sin ajustes “¿Qué haces aquí? Pensé que todos los serpientes compraban su ropa con diseñadores ridículamente caros”















