Tan bonito, solo como vos sabés ser. Tu rareza de la cual a veces te avergonzás; ternunra que brota en mi corazón. Hombre particular, hermosamente particular, divertido, alegre, orgulloso, obstinado y enojón. Glorioso sea tu rostro, que no es parecido a ningun otro, tan extrañamente atractivo, tan extraordinariamente tuyo. Bendita se tu risa amarilla, rosa y naranja como un atardecer, benditos tus gestos, tus modismos, tu pelo, despeinado, siempre despeinado, bendito tu arte, tus bocetos rápidos, con lápiz desprolijos que con sonrisita me mostrás seguido de un, ¿te gusta?, que me enternece el alma, me perfora el corazón, la mente, la vida.