Yo digo que ese vestido es perfecto.—Dijo segura, alzando ambos pulgares arriba junto con una sonrisa.—Fiz, de verdad te lo digo, se te ve bien. No me mires como si mintiera.
Vale, voy a confiar en tu palabra y lo compraré —Asintió regalando una sonrisa a la rubia. —Pero... ¿Qué hay de ti? No has comprado nada y de aquà no te vas hasta que compres algo.




















