Se ha aprobado la columna vertebral de la Constitución de la CDMX
La columna vertebral de la Constitución de la Ciudad de México se ha aprobado. Es el capítulo Carta de Derechos, el eje que cruza de forma transversal a toda la carta fundadora de la capital del país.
Al inicio de esta discusión, allá por la penúltima semana de diciembre del año pasado, la presidencia de la Comisión Carta de Derechos, Marcela Lagarde, dijo que esta Constitución consagrará más de 50 derechos.
A los diputados constituyentes les tomó ocho sesiones lograr la aprobación de 11 artículos que forman parte de este capítulo. El pasado 22 de diciembre empezaron con el artículo 9, pero como se atravesaron las vacaciones de fin de año, los legisladores retomaron el debate hasta el miércoles 4 de enero.
Desde ese día la sesión no ha concluido, pues Alejandro Encinas, presidente de la Mesa Directiva, sólo ha decretado recesos cuando llega la noche, lo que ya empieza a generar preguntas sobre si esto es o no una estrategia orientada a solventar la falta de tiempo que tienen frente a sí los legisladores para aprobar esta Constitución. En el calendario legislativo, esta sesión sigue siendo la del 4 de enero, prolongada al 11 de enero.
Hoy la sesión se reanudó a las 12:34. Ha sido el día en que más tarde comenzaron los trabajos de la Constituyente.
En esta jornada, el plato fuerte del debate era el apartado B del artículo 18, relacionado con la protección de los animales.
Afuera de la antigua sede del Senado, integrantes de organizaciones dedicadas a la defensa de los animales exigían que en la Constitución quedara la prohibición de espectáculos públicos como las corridas de toros.
Adentro de la casona de Xicoténcatl diputados de todas las bancadas se preparaban para el debate, con 17 reservas que buscaban adicionar el dictamen, la mayoría de ellas enfocadas a modificar el apartado B.
Legisladores de distintos partidos trataban de construir un acuerdo en torno a una propuesta del constituyente del Movimiento Ciudadano, René Cervera, en la que se planteaba que los animales serán considerados como seres sintientes que deben recibir un trato digno, además de que todas las personas tienen el deber ético y la obligación jurídica de respetar la vida y la integridad de los animales.
En esa reserva también se propuso que en la legislación secundaria se determinarán las medidas de protección de los animales en espectáculos públicos, así como en otras actividades de acuerdo con la naturaleza, características y vínculos con la persona, lo que sea que eso signifique.
Según esa reserva, en la ley secundaria también se creará la normatividad para definir las conductas prohibidas con objeto de proteger a los animales y sanciones aplicables por los actos de maltrato y crueldad.
Jesús Sesma, legislador del PVEM, subió a tribuna para hablar de manera airada en contra de la propuesta. El pevemista traía una reserva en la que de plano prohibía todo espectáculo público en el que se exhibieran actos de maltrato y crueldad en contra de los animales.
“Aquí es donde debemos tomar una decisión, porque los reconocemos plenamente como seres sintientes o los reconocemos como seres que están hechos para nuestro entretenimiento. No podemos establecer medidas de protección para utilizarlos en espectáculos públicos simple y sencillamente porque los animales no fueron creados para eso.
Más allá de las creencias filosóficas y religiosas debemos defender que los animales se encuentran en la naturaleza y entre nosotros para crecer, reproducirse y morir con dignidad, no para entretener a otra especie que se supone ser o debemos ser superiores a ellos. Si esta otra especie es superior y con inteligencia, entonces está obligada a cuidar y respetar a los que dependen de ella para sobrevivir”, argumentó Sesma.
Les pregunto al resto de sus pares cómo explicar que un delfín pueda nadar en un estanque que en tamaño es apenas la mitad del salón de sesiones, cómo una foca fue creada para aplaudir, cómo un toro nació para ser torturado hasta morir o cómo un elefante está en el mundo para rodar en dos patas sobre un baúl.
A las preguntas de Sesma vinieron ataques, como de la diputada de Nueva Alianza, Alejandra Moreno Toscano. “Yo estoy recibiendo en mi celular una fotografía de una revista en donde se presenta a una distinguida personal vinculada con el diputado, poniendo un pie encima de un león, me pregunto: ¿Eso es dignidad?”, le cuestionó la del Panal.
Sesma aceptó que quien sale en esa fotografía es su esposa, quien por cierto estaba presente en ese momento en el Pleno, y su replica la hizo con tal vehemencia que hasta se equivocó en la filiación política a la que pertenece Moreno Toscano.
“Mi señora esposa, quien merece el respeto de todos ustedes, se tomó esa foto con un animal disecado y lo dije yo en muchas conferencias de prensa y en muchas entrevistas, antes de yo conocerla, pero tuvo el valor de cambiar y decir que íbamos a acabar con este tipo de injusticias y de trato hacia los animales y hoy es la madre de tres niños, es la madre de tres niños que les ha inculcado a sus hijos el respeto a los animales. Yo quiero pensar que usted y su bancada del PAN están a favor de los toros, porque lo único que han hecho es defenderlos. Cambie, como lo hizo mi señora esposa, todavía está a tiempo; no va cambiar, no se preocupe, a Nueva Alianza”, respondió el del PVEM.
Pero con todo y su hilarante discurso de rechazo, Jesús Sesma terminó votando a favor de la reserva que había presentado René Cervera.
Es más, la propuesta del diputado del Movimiento Ciudadano contó con el respaldo de 81 legisladores. No hubo un solo voto en contra y sólo se registró una abstención, de la diputada de Morena, Elvira Daniel Kabbaz, para quien es un exceso colocar dentro de la protección a los animales que estos serán objeto de consideraciones morales.
“Lo que no me queda claro es cómo un animal es objeto de consideración moral, si ni siquiera hemos hablado de la capacidad de establecer este concepto respecto de las personas. Es una preocupación que me nació desde el día en que leí el artículo”, dijo Damián, cuyos planteamientos no encontraron eco entre sus compañeros legisladores, pues en apartado B, numeral 1 del artículo 18 quedó establecido que los animales por su naturaleza, son sujetos de consideración moral, y su tutela es de responsabilidad común.
Cuando el debate sobre este punto concluyó, la legisladora del PRI, Fernanda Bayardo, ofreció una rueda de prensa para destacar lo aprobado. Ahí rechazó que lo incorporado en el apartado B haya quedado descafeinado o abra la puerta a que regresen espectáculos públicos como los circos.
Confió en que la legislación secundaria plasmará con claridad la defensa de los animales y rechazó que, al menos ella, hubiera recibido presiones de empresarios taurinos para impedir que en este artículo 18 se prohibieran las corridas de toros.
http://capital-cdmx.org/nota-Se-ha-aprobado-la-columna-vertebral-de-la-Constitucion-de-la-CDMX201711152