astra había decidido no participar en aquella actividad. tenía suficiento con el niño que llevaba en su interior como para hacerse cargo de otro fuera. además, tenía verdadero pánico por dañar a alguna de esas criaturitas. sin embargo, tener que pasar por mitad del campus donde los niños jugaban en aquel momento era algo realmente necesario. necesario y peligroso. comenzó a correr, agachada, esperando que nadie le viera. pero, como no, aquello resultó ser fatal. la rubia chocó contra alguien en medio del césped, maldiciendo hacia sus adentros.
Aiden llevaba a Liana en brazos; mientras le iba contando a la tan inteligente pequeña sobre las cosas que hacían en la universidad. Le llenaba un sentimiento de familiaridad el estar hablando con la morena, le recordaba a su hermana menor. Sin embargo, estaban ambos tan ensimismados en aquella conversación, que el francés no se percató de la presencia de la rubia hasta que sintió el choque contra su cuerpo, lo cual le tomó por sorpresa. “Oh, lo sentimos mucho ¿no es cierto, Liana?” preguntó, aunque miraba a la morena en espera de una respuesta. “Sí, lo sentimos” murmuró la pequeña, con aquella voz dulce e inocente.













