La funambulesca Libertad ¿Avanza?
El presidente Javier Milei recibió el 25 de Junio del 2024 un premio del Instituto Liberal de la República Checa, en el Palacio Žofín de Praga. Es el 6to premio que va a recibir en otra de sus largas giras en búsqueda de recolectar, cual aventura pokémon, todos los premios en el mundo. En dicho evento Milei se aventuró que, al estar “reescribiendo la teoría económica”, podría llegar a ganar el premio Nobel de Economía. Esto se debe a que podría corregir “el conflicto entre la fábrica de alfileres y la mano invisible”. Esta aseveración es completamente descriptible de todo el gobierno de Milei en estos primeros 6 meses de gobierno.
En primer lugar, el conflicto entre “la fábrica de alfileres” y la “mano invisible” es una contradicción que vio Adam Smith en 1776 en su libro "La riqueza de las naciones". La mano invisible refiere a que la naturaleza económica encuentra su crecimiento y riqueza actuando según su propio interés, sin mediación ni intervención externa. Por el otro la fábrica necesita una regulación y organización centralizada para un funcionamiento óptimo en el mercado. Estas contradicciones tuvieron más de cien años de debates y encontraron sus respuestas prácticas con el Taylorismo y el Fordismo. Mientras que el Taylorismo encontró en la profundización del esquema de “la fábrica de alfileres” para la eficiencia productiva, el Fordismo combinó la organización interna estricta y la planificación de la producción con la capacidad de satisfacer las demandas del mercado masivo. Esto muestra cómo una estructura interna bien organizada puede coexistir y complementar el funcionamiento del mercado.
Justo esta declaración se dio el mismo día, como si quisiera tapar con semejante dicho, el dato del crecimiento del desempleo al 7,3 y caída del PBI del 5,3%. Asimismo otra semana de la imposibilidad de detener el crecimiento del precio del Dólar blue, con otro día de quema reservas. Asimismo el mes de junio fue duro en el frente interno y externo en torno al dólar, ya que tanto el FMI como el campo pidieron la devaluación del dólar oficial. Todo esto se suma a que la inflación se sostiene en torno a que las tarifas de gas y luz, que impactan directamente en la vida cotidiana, y los sueldos de los trabajadores están pisadas para que no aumenten. Además de que el equilibrio fiscal se sostiene en torno a mantener el cepo cambiario y prerrogatear los pagos a empresas estatales de gas (caso Pampa Energía e YPF) y no terminar con las dos mil obras que estaban cerca de terminar de la época del gobierno anterior. Todo esto sostenido por un gobierno que se mantiene en el funambulesco equilibrio de una oposición sin liderazgos y un oficialismo que no cayó lo suficiente su imagen positiva como para perder sus aliados temporales. La nube de pedo es total para soñar con premio nobel por una contradicción que vio Adam Smith 1776.
Estas declaraciones pueden ser parte de un plan maestro de alguien que ve la política en un tablero de ajedrez en 3 dimensiones o alguien que no entiende su propia fragilidad. Al intentar sacar por primera vez la Ley Bases, con prerrogativas leoninas para empresas y legislaciones que permitían hasta ingreso de ejércitos extranjeros al territorio argentino, sin casi cambios llevó a los límites a una oposición sin liderazgos. Fueron titánicos los intentos de De Loredo y Pichetto, aliados transitorios del gobierno, para intentar sacar una ley que encontró reparos en todos los gobernadores. Esa ley en un gobierno más “pillo” hubiera salido en un mes, con sus negociaciones y matices, pero LLA buscó el todo o nada y acabó sufriendo una derrota total. Que la ley haya intentado salir 3 veces hizo que esta última versión haya quedado a menos del 20% de lo que era la primera. Con el resultado de que sus aliados ya odien a los diputados y senadores de LLA, los cuales opinan que no quieren hablar para defender sus proyectos, los creen vagos y poco preparados. Los aliados del PRO y UCR notan la debilidad argumentativa, de comprensión de las reglas parlamentarias e incapacidad de entender jugadas de los demás legisladores. Datos que no deberían saber. Los legisladores aliados solo quieren “dar las herramientas al presidente”. Frase repetida como mantra ¿Pero por qué? Porque notan que la victoria por más de 13% de diferencia en el balotaje significa que el consenso a un cambio en la política tradicional significa más que respetar la representatividad legislativa, también votada por los electores en las generales. O también puede significar algo más.
Más caciques opositores que indios
En este texto hablé de la falta de liderazgos. Debo decir que mentí, hay líderes, lo que no hay es gente que siga a esos líderes. Tetaz, Lousteau, De Loredo y Manes se disputan el espacio radical entre los que quieren acompañar la liberalización de manera crítica (Tetaz y De Loredo) y los que quieren abrir un espacio progresista de resistencia con pequeñas concesiones (Lousteau y Manes). Probablemente el que tenga más espacio para crecimiento sea el propio Martín Lousteau, quien ha demostrado su poder de fuego en anteriores elecciones pero nunca pudiendo derrotar al PRO en capital federal. Sin embargo, el propio Lousteau tiene un propio problema: es líder y presidente de un partido que no puede liderar cuando lo demanda. El caso de su propio pliego de la ley bases, con distintos agregados buscando liderar al peronismo con una reinterpretación del RIGI, cayó con una cosecha de 3 magros votos a favor y toda la cámara de senadores en contra. No se puede liderar cuando ni tu partido te acompaña.
Por otro lado el PRO es quien más complicado está en este momento. Macri casi sepultó a su partido a la suerte de Milei en el gobierno: “Si le sale bien nos absorbe, si le sale mal nos arrastra con él” es la frase que todo el tiempo repetía Macri en mayo del 2024. Milei absorbió a Petri, Bullrich y varios legisladores del PRO y este conflicto identitario de ser los “antiperonista” los hace seguir a lo que sus electores votaron, a pesar de sus intentos de independencia. Milei resistió todos los take overs que intentó Macri y terminó fortalecido, con diputados del PRO negociando a espaldas de Mauricio Macri. Los únicos que cuentan con algo de autonomía son los gobernadores del PRO, quienes han demostrado ser mayores opositores, solamente buscando la supervivencia en un conflicto de falta de apoyo económico del gobierno central (Caso Nacho Torres en Chubut). Además hay que agregar que Patricia Bullrich quiere ser la que encarne la fusión natural del PRO con LLA, sin embargo todavía no puede tomar el liderazgo del PRO y siempre que lo intenta termina obligada a no confrontar con Macri o Ritondo.
En último caso quedaría el peronismo, tanto K como peronismo federal. El Kirchenerismo está en un conflicto interno enorme. Por un lado está el Cristinismo, movimiento que toma a Cristina como bandera y liderado por Máximo Kirchner, que busca tomar el liderazgo del movimiento peronista encarnando un progresismo basado en el resistiendo con aguante del 2016. Estos ven en Axel Kicillof como enemigo interno que deben doblegar para tomar el liderazgo. Por otro lado está el Kicillofismo, con gente que ve en Axel Kicillof la figura que encarna mejor la imagen de Cristina y que permite pegarle a Máximo Kirchner sin tener que enfrentarse a él directamente. El propio Axel no está dando muestras de guerra abierta, no como el cristinismo, sino que permite a distintos actores actuar en su nombre aumentando una conflictividad latente por ser los sucesores de Cristina. Lo gracioso de esto es que la propia Cristina todavía no eligió quien es su sucesor, si su hijo político o su hijo real. El peronismo federal quiere saltearse el este conflicto k y ser el sucesor natural del liderazgo. Todos sus actores parecen entender que el rasgo programático es parecido, una industrialización de buenos modales y con una liberalización parcial de la economía pero con empresas estratégicas dominadas por el estado (Aerolíneas Argentinas, RTA, YPF entre otras). El tema es que cuentan con el problema de que no cuentan con representación real en el territorio, lo que se llaman "votos". Pichetto, Insfran, Manzur, Daer parecen haber encontrado en Guillermo Moreno la mejor representación de un liderazgo con cercanía a las masas. Un personaje que puede llegar a ser atractivo al votante kirchnerista que tanto no le importa las internas políticas. El problema es que todas las veces que se probó en las urnas terminó mal, pero ¿Quién te dice que esta vez sale bien?
En conclusión, algo que comparten todos los aliados y los dialoguistas al gobierno es que hay que negociar las herramientas a Milei, mientras que los enemigos acérrimos no quieren negociar nada, pero en el primer punto radica lo fundamental. Tanto el PRO como la UCR y el peronismo dialoguista/federal encuentran en las “herramientas” que le quieren dar a Milei un punto para zanjar diálogos que no se prestaban durante la hegemonía K, hegemonía en sentido Gramsiano. El problema es que Milei liberaliza por demás la discusión. El tema es que ven en estas herramientas la salida política para terminar con la discusión fiscal, laboral y del tamaño del estado para abrir la nueva etapa política para cuando se comience la nueva discusión por los liderazgos. El año 2025, con las legislativas en puerta, los debates internos van a tender a zanjar los liderazgos y los candidatos de cada fuerza. Ven en este momento algo que tiene que suceder para dar un marco para el tablero político. Como dijo Guillermo Moreno, “el gobierno está terminado, ahora hay que arreglar esto para que llegue el siguiente gobierno”. Mucho ven en Milei un gobierno de Transición para lo que venga. Todos parecen entender esto menos el propio Milei, un funambulista en este contexto histórico.
26/6/2024











