Peña de Bernal - Mayo 13, 2013
No se como empezar a describir este fin de semana, voy a escribirlo tal y como lo siento ahora, pero puede que algunas emociones estén distorsionadas.
*Vámonos a Bernal!. No sabĂa lo que me esperaba este fin de semana
Fuimos a Peña de Bernal este fin de semana, al viaje se sumaron Lalo y Karime (amigos de Rodrigo).
Salimos el sábado a las 11:00 am y llegamos alrededor de la 1:00 pm a Bernal. Rentamos un cuarto en “Posada Peña” por $380.00 pesos, un hotel chiquito en el centro, al lado de la catedral. Dejamos nuestras cosas y nos fuimos a escalar.Â
*El pueblo de Bernal. (Lalo de blanco).
La peña esta a unos minutos del centro del pueblo, es el tercer monolito más grande del mundo y (segĂşn la informaciĂłn) se formĂł a partir de un volcán inactivo, al parecer el monolito es 100% lava que se solidifico, el cono que lo rodeaba se erosionĂł y quedĂł lo que ahora es la Peña de Bernal. Aunque no se vaya escalar se puede subir hasta cierta altura, es un poco peligrosa la subida en su parte final, pero si se tiene cuidado se llega casi hasta arriba. La caminata a la base de las vĂas es de unos 20 - 30 minutos.
El primer dĂa subimos “El Filo Suroeste”, que consta de 4 largos:
SubĂ punteando TODOS los largos!, algo realmente sorprendente en mi y aunque tenĂa miedo, lo logrĂ©. Solamente hubo un momento donde me sentĂ a punto de darme por vencida, en el tercer largo se hace mucha fricciĂłn y aunque en este tramo casĂ todo es caminando, hay dos anillas en las cuales si hay que puntear y los agarres son pequeños, para este momento la fricciĂłn está al máximo y si sientes mucha resistencia al jalar la cuerda, incluso al avanzar.
En Peña es difĂcil escuchar a tu asegurador por lo que gritarle que tienes miedo y que ya no puedes es difĂci, sĂ© que de no ser asĂ no lo hubiera hecho, si Rodrigo me hubiera podido escuchar, no hubiera subido ese cachito, tenĂa mucho miedo, pero al final, no pasĂł nada y pude llegar a la reuniĂłn.
*En el segundo largo hay una repisa gigante en la que puedes asegurar.Â
*ReuniĂłn del segundo largo, aquĂ estaba pensando que era increĂble lo que estaba haciendo. jaja :)
*AsĂ se ve el tercer largo desde la reuniĂłn del segundo, pasando la Ăşltima piedra hay que hacer una clase 3, es larga y un poco peligrosa, es donde empieza la fricciĂłn, este es el largo en donde menos se escucha. Para mi suerte, desde donde yo estaba, podĂa ver a Lalo y el me podĂa escuchar, entonces le avisĂł a Rodrigo cuando podĂa liberarme y cuando empezar a subir.
Pasando el tercer largo, empezĂł a hacer frĂo, amenzaba con llover pero no lo hizo, solo se nublĂł un poco.
*Chamarra puesta!, hace frĂo y por mi aspecto, tengo más miedo.
Por fĂn LA CIMA!!, despuĂ©s de varias horas, me parece que fueron 5 horas de subida, ya que empezamos a las 2 y terminamos cuando se metĂa el sol. Lalo venĂa detrás de nosotros con Karime, en el Ăşltimo largo tuvieron problemas para escucharse, por lo que ella no supo cuando podĂa subir y tardĂł un poco, subiĂł de noche (lo que a mi me hubiera dado mucho miedo).
*Mientras esperábamos que Karime subiera,Â
Rodrigo y yo vimos las estrellas y comimos pasta (http://www.youtube.com/watch?v=7zfVQgZRtVY&feature=youtu.be) :), Fue una noche muy linda, me sentĂa contenta por terminar todos los largos sin terror. Rodrigo fue muy paciente y un gran apoyo, cada largo me animaba a seguir al siguiente “Vas muy bien!”.
Por fin estabamos todos arriba!, algunos sustos y mucho frĂo, pero todos bien, ahora tocaba el rappel hacĂa abajo. Nos perdimos un poco en encontrarlo, pero la verdad es que no es fácil. La noche, el viento y el frĂo nos lo dificultaron un poco y la bajada para llegar a el esta un poco de miedo. Rodrigo lo encontrĂł y lo armo, primero bajamos el y yo, tenĂamos dos cuerdas, la de Lalo y la de Rodri por lo que no usamos la reuniĂłn intermedia, que generalmente se necesita para hacer dos rappeles en lugar de solo uno ya que una sola cuerda no llega.
*El rappel (justo abajo de mi estaba Rodri)
Llegamos a la base de la peña, pero aĂşn habĂa que bajar. Debo decir que esta parte estuvo complicada, la piedra es resbalosa y no hay un camino definido asĂ que hay que tener cuidado de no patinarse y volar hacia abajo.
*Pinacátes. HabĂa muchĂsimos. EstĂ©, decĂa Rodrigo, “está en posiciĂłn de gasificarte”. Al parecer, estos escarabajos, si se sienten amenazados, rocĂan un olor asqueroso.Â
*Señalamiento en la base de la peña que todo el mundo ignora.
Tardamos muchĂsimo en bajar, no veĂamos nada y no sabĂamos por donde era, Lalo no traĂa lampara, pobre!. Llegamos al pueblo alrededor de la 1:00 am. Para este momento, en este tipo de pueblos, no encuentras ni un alma, no hay restaurantes abiertos, no hay gente en las calles, ¡nada!, sĂłlo se escuchaban algunos pájaros despiertos dentro de los árboles.
Pensamos en ir a la carretera y buscar algĂşn restaurante, pero para nuestra suerte, encontramos un puesto/local de tacos abierto, nos comimos unas gringas y unos tacos que estaban deliciosos. Llegamos al hotel a las 2:00 am y ¡a dormir!, mañana subirĂamos la peña de nuevo por una nueva vĂa.
Al dĂa siguiente, despertamos a las 11:00 am. SeguĂa emocionada, sabĂa que iba a tener miedo, pero pensaba que el dĂa de ayer lo habĂa enfrentado y que hoy verĂa un avance en mi manera de escalar. Nos vimos con Lalo, ellos no pensaban subir toda la peña, tal vez alguna otra ruta, por lo que Rodrigo y yo fuimos a desayunar al mercado.
*En el camino hacĂa el mercado, nos encontramos con esta casa. Para mĂ es muy hermosa!, me llamĂł mucho la atenciĂłn que fuera tan tan linda.
*La entrada al mercado. Rodrigo y yo Ăbamos babeando.
*El interior del mercado. No nos fue difĂcil encontrar donde sentarnos, a mi y a Rodrigo nos encanta la grasa, las gorditas, los pambazos, los tacos y las enchiladas y justo cuando entramos, habĂa un señor gritando todas estas deliciosidades, nos sentamos en su local.
Nos sentamos a comer, pedimos un pambazo, unas enchiladas verdes para compartir y un jugo de naranja cada quien. Mientras esperábamos nuestra comida, se oĂa como las señoras de los distintos puestos golpeaban la masa, haciendo gorditas y quesadillas, ¡el paraĂso de la deliciosidad!. Nos comimos el pambazo que estaba delicioso, las enchiladas mas o menos, ya habĂamos terminado, solo faltaba el jugo, de repente, vĂ que Rodrigo veĂa muy atento su jugo de naranja, le movĂa con el popote, empezaba a hacer una cara rara, lo dejĂł sobre la mesa y me dijo “No te lo tomes”, mientras hacĂa una cara de horror. Le preguntĂ© que Âżpor que?, pero no me respondĂa, entonces tomĂ© mi jugo y lo analicĂ© ¡¡TENĂŤA UNOS GUSANOS NADANDO!!, sentĂ como me ponĂa toda roja y volteaba a ver a Rodri con cara de “!Salvame¡”, pero el igual tenĂa una cara de horror/risa. Le llamamos al mesero, a quien no le pagamos los jugos y salimos del mercado, ¡con la cara blanca del horror! jaja. Una vez afuera, nos reĂmos un buen, pero creo que muy dentro de nosotros sentĂamos el arrepentiemiento mientras recordabamos si habĂamos sentido que tragabamos algĂşn gusano o no.
*El puesto de falsa deliciosidad.
Para nuestra suerte, nos encontramos a Lalo con Karime, quienes nos dijeron que no escalarĂan y que nos llevarĂan a la Peña para que nos diera tiempo de subir. Llegamos a la Peña y subimos a la base en donde se encuentran las vĂas, esta vez, Rodrigo me llevo a la pared frontal para que subieramos otra ruta, de nuevo yo iba a puntear.
Nos dijeron que nuestra vĂa se llamaba “La vĂa del padre” (que en este topo no esta señalada pero debe de estar entre la 4 y la 6). SubĂ punteando el primer largo, me costĂł mucho trabajo, sentĂa vertigo y miedo, pero Rodrigo me animaba desde abajo. PensĂ© que despuĂ©s del dĂa pasado, se me harĂa más fácil, tendrĂa más confianza, no se, esperaba otra cosa. SubiĂł Rodrigo y habĂamos acordado que yo puntearĂa un largo y el otro y luego yo de nuevo.
*Esta soy yo en la primera reunión. Estoy asustada por que me dió mucho miedo puntear y estoy regañando a Rodrigo por que me acomodó de acuerdo a “su comodidad” mi ATC.
*Rodrigo post-regaño. (te quiero lindo, pero a veces te portas mal).
Rodrigo subiĂł el largo que le tocaba mientras yo aseguraba abajo, me sentĂa tranquila asegurando, pensĂ© que me sentirĂa bien en yoyo y que llegando a la reuniĂłn podrĂa seguir punteando. ¡ERROR!, ¡ERROR!, ¡ERROR!, cuando era mi turno de subir, me quite mis auto-seguros, me puse mis zapatos y me puse la mochila (nunca habĂa escalado con mochila), dĂ unos pasos y vĂ que me costaba mucho trabajo, pero pensaba a mi misma “no te preocupes, esta fácil, ayer lo hiciste muy bien”, avance me parece que dos cintas y se me vino abajo toda la confianza construida el dĂa de ayer. EmpecĂ© a pensar que no podĂa, empece a pensar en lo que estaba haciendo, en donde estaba y en el equipo. Vi que la cuerda estaba “peluda”, me pesaba muchĂsimo la mochila y cuando querĂa estar tensa, la cuerda elongaba muchĂsimo. EmpecĂ© a llorar, me tardĂ© mucho en subir :(.
*Fracaso total, estoy llorando.
De milagro lleguĂ© a donde estaba Rodrigo, en donde soltĂ© el llanto total. Me abrazo y me dijo que el puntearĂa el resto, que todo estaba bien y que no me iba a pasar nada, siempre y cuando supiĂ©ramos lo que estábamos haciendo y nos concentráramos. Me pidiĂł que no me distrajera de lo que estaba  haciendo y que confiara en mi y en el equipo - me tranquilizo mucho - fue increĂble saber que contaba con el y que  además de ser bueno escalando, tiene una mente muy firme en situaciones difĂciles, sabe que hacer y cuando hacerlo. Si no hubiera estado el ahĂ para calmarme, me hubiera pegado la loquera, asĂ que intentĂ© calmarme y seguir subiendo. Lo hice lento, pero trate de no equivocarme cuando llegaba a las reuniones.
*ReuniĂłn del tercer largo. Ya me sentĂa más tranquila, no del todo bien pero mejor. DespuĂ©s de ese momento además del miedo, pensaba en lo que estaba haciendo y por que lo hacĂa, en este miedo incontrolable.
El cuarto largo es de nuevo una clase 3 muy ebrada y algo confusa. Los bolts quien sabe donde están y tambiĂ©n hay mucha fricciĂłn. Pero ya habĂa pasado el momento más difĂcil. EmpezĂł a llover un poco y se cerrĂł el cielo, habĂa que apurarnos para que no se hiciera de noche y en caso de que lloviera más fuerte, estar en la cima. Por suerte, no lloviĂł más que unas cuantas gotas.
*Rodrigo marcando la cuerda para el rappel. Esta vez no viene Lalo, no tenemos 2 cuerdas, entonces, el marca la cuerda por la mitad para bajar por el rappel y usar la reunión intermedia, de ahà montará otro rappel para llegar hasta abajo.
*Nos tocĂł mucha neblina.
LleguĂ© cansada y decepcionada hasta arriba, por lo que no disfrutĂ© la cima tanto como el dĂa anterior. No hablamos, ni celebramos mucho, habĂa mucho viento y mucho frĂo, se estaba haciendo tarde y aĂşn debĂamos bajar al rappel, solo que esta vez lo encontramos facilmente, tenĂamos luz y el camino lo habĂamos recorrido el dĂa anterior.
*Rodrigo preparando el rappel.
Bajamos con luz de dĂa, en la base de la peña no habĂa frĂo y caminamos sin problemas hasta abajo. Llegamos abajo a las 8:00 pm, Lalo y Karime estaban esperándonos en el coche, bien buena onda, nos trajeron unas quesadillas buenĂsimas. Nos metimos al coche y comenzamos nuestro regreso al DF.
Tengo sentimientos encontrados con este viaje, por un lado creo que es increĂble que haya logrado subir tan bien el primer dĂa, que haya podido controlarme hasta el final y por el otro, siento que debo concentrarme más en que sĂ puedo hacer las cosas. Siento que me va a tomar tiempo en aprender a controlar mi miedo y que me va a costar trabajo, que va a haber muchos dĂas como el de ayer, pero que vale la pena llegar hasta arriba y saber que sĂ puedo aunque al principio sea solo un dĂa en el que sĂ pueda.
No creo regresar pronto a Bernal, pero espero que cuando lo haga me pueda acordar de ayer y saber que sĂ puedo subir. De lo más importante es que Rodrigo estaba ahĂ, el fuĂ© quien me diĂł todo el apoyo, el aminora mi estres y suaviza mi miedo.
Nos vemos luego Bernal, ¡me debes una! *Puño al aire*