Lint Roller? I Barely Know Her
Interview Vampire Daily

Kiana Khansmith
2025 on Tumblr: Trends That Defined the Year

Game Changer & Make Some Noise



Love Begins
EXPECTATIONS
art blog(derogatory)
Noah Kahan
Game of Thrones Daily
$LAYYYTER
NASA
Sade Olutola
Color Me Curious
Doug Jones
macklin celebrini has autism

gracie abrams
I'd rather be in outer space 🛸
seen from United States

seen from Chile
seen from Indonesia

seen from Russia
seen from United States

seen from United States
seen from Morocco
seen from United States

seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from Israel

seen from United States
seen from United States
seen from Angola

seen from United States
seen from United States
seen from Argentina
seen from United States
@eradiciembredel97

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
Maria Emanuela Putman
Young summer
San Diego, California
Un buen presagio
(I)
A veces con el amor no alcanza. Dijo, y se quedó jugando con el humo en la boca, hasta que finalmente lo expulsó. La frase, por trillada, me dejó muda, o tal vez fue por demasiado cierta que me enmudeció. Es que si aún amando, como decimos y repetimos, tantas diferencias vuelven insoportable la convivencia, y dos egos no saben conciliar juntos su dramatismo, el amor de verdad no alcanza, como dice José y fuma triste y me mira, como si yo pudiera articular una frase salvadora, que nos traiga de este lado del puente, y no de aquél lado del precipicio en donde estamos. Aunque este precipicio en particular sea un café de barrio en Urquiza, y ésta nuestra especie de “audiencia de conciliación obligatoria” para saber quién se queda con qué, y qué sólo se tira, cuando definamos quién se queda en la casa, y quién se muda.
(II)
A veces con el desamor tampoco alcanza. Pensé y no le dije. Porque ya no amar, no siempre es suficiente para tirar por la borda una relación de años, cuando el miedo a la soledad, a empezar de nuevo, al tiempo invertido, y el bendito “todavía te quiero un poco”, pugnan por hacernos creer que todavía se puede, se debe y se quiere intentar salvar algo que, por ahorcado o ahogado, ya no sabe respirar solo, y hay que inyectarle todos los días una nueva pelea, con gritos o silenciosa, pero que termine en reconciliación de sexo furioso, o en un abrazo que apague los llantos, o en un portazo. No le digo, y lo miro triste, como sabiendo de antemano que no va a conseguir ninguna frase salvadora, que nos haga borrar las mil veces que intentamos y no supimos, todo lo que prometimos, y cuando juramos nunca más.
(III)
Tal vez no es el amor o el desamor lo que tiene que alcanzar. Porque tanto uno como otro resultan en el fondo estereotipos prefabricados, a fuerza de mirar y comparar relaciones ajenas, películas románticas y lo que nos enseñaron a creer y profesar. Nadie viene con un manual debajo del brazo para saber qué clase de amor sí alcanza, ni qué desamor va a lograr que se desate el nudo del apego, y uno corra raudo a recuperar la estima personal y la esperanza de poder compartir la vida con alguien más que ese, ese que está enfrente, esperando la frase salvadora, un beso, una puteada o un abrazo, pero algo más que este silencio pesado que nos atraviesa a los dos. Pero a veces el amor sí alcanza. Dijo, y se quedó mirándome con un brillo en los ojos más parecido a una bienvenida que a un adiós.
(IV)
-¿Alcanzará el nuestro? Respondí casi susurrando. -Qué sé yo. Dijo bajito igual que yo. A veces un simple qué sé yo, alcanza para ver de golpe las fotografías que nos muestran viviendo juntos. Esa vez que llovía tanto y nos empapamos y no nos importó nada manchar todo el sillón de agua, y todo era piel y manos y ganas. El primer te quiero y yo también, en aquél cine. Cuando lo miré llena de orgullo y lo vi ahí, paradito como un granadero, con el diploma en la mano, diciéndome: No lo hubiera logrado sin vos. Las vacaciones en el mar, que amábamos por igual. Los silencios de la siesta, abrazados aunque hiciera calor. La mudanza y los dos manchados de pintura para ahorrar algo de guita. Tantas risas, y no sé cómo se olvidan las risas, pero también hubo llantos, y tampoco sé cómo se olvidan los llantos.
(V)
-Yo tampoco sé nada ya. Respondí sin mirarlo. -Sé que te extraño. Me dijo y lo miré. -Vos también me hacés falta. Y el que bajó la vista fue él. A veces una duda puede ser un buen comienzo o un buen final, según como se mire o se sienta. Yo lo miro y lo siento a José como si fuera la primera vez, pero también como la última. José me mira como si nunca me hubiera visto, o como si me conociera de memoria. El mozo trae otro café, que no sé quién de los dos pidió, pero llega justo. Afuera hay un sol radiante y se está yendo el invierno. Por ahí es un buen presagio. O tal vez no. Pero díganme ustedes si saben qué es un buen presagio, porque acá sólo estamos José y yo frente a un sueño, que no sabemos si rescatar o romper.

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming