¿Puedes creer...
¿Interés? —Entrecerró los ojos—Tú te imaginas cosas…—se encogió de hombros e imitó el gesto de él al sacarle la lengua también. —Parece que tienes muchas admiradoras en casa.
Giró la cabeza y le guiño un ojo a Harmony--Siempre, Mony, siempre--transladó su atencón de vuelta a la carta y empezó a reir--Si, son las mejores y no podria desear otras--guardó la segunda carta en su mochila y destapó la ultima, que era de los colores de un atardecer.














