icaint:
‘ sí, un animal llamado ildra hijos de puta. ¿los has visto? les voy a cortar la pija uno a uno ’ afirma como si nada, frunciendo el ceño cuando el otro efectúa contacto en su mentón, ‘ tsk, no seas tan confianzudo ’ le insta así, mas reclamo viene por una razón diferente: en realidad, no le agrada la idea de que le inspeccionen las heridas que tiene. se siente avergonzado por ellas, quizás porque le recuerdan que fue un completo inútil durante el tiroteo. luego de removerse, chasquea la lengua. ‘ ¿a quién llamas imbécil, imbécil?’ le suelta con disgusto, recibiendo la billetera que el otro le extiende para llevársela de mala gana al bolsillo. ‘ no leíste ni un documento, ¿o sí? mira que no me fio ’ cuestiona, entrecerrando los ojos. de todos modos, quizás está por agradecer con un poquito de fastidio el gesto opuesto, mas sermoneo posterior le lleva a adoptar una postura de desinterés, rodar de ojos tomando el timón de sus expresiones. ‘ ¿cuando dije que estabas en tu derecho de andarme sermoneando, cara de tabla? mucha confianza andas agarrando. para que sepas, yo me sé cuidar más que bien solo ’ o eso es lo que él cree, por supuesto. ‘ ¿y a ti? ¿no te reventó nadie? vaya suertecita, te tuvieron piedad después de dos derrotas consecutivas contra el mar y la montaña ’
“así que ildra... tu lista de vendetta no hace más que crecer y crecer estos días,” comenta con ecuánime inflexión, apenas y enarcando las cejas cuando intenta hacer memoria de quién se encuentra en aquel equipo. un par de nombres resuenan en psique, aunque ninguno con el que sea realmente cercano, pero hay algo certero; no hubiera pensado que tendrían las agallas. “no están tan mal...” agrega al final, devolviendo su mano hacia un costado y elevando los hombros para restarle importancia a observación realizada. al menos, contrario sigue como siempre, con ese odioso ímpetu que parece no tener fin. “preferí no hacerlo,” miente, clavando la mirada en la contraria por, tal vez, más tiempo del necesario. “¿me vas a contar qué te pasó?” señala con un gesto ligero de su barbilla el inmovilizado brazo, o en realidad, debería ser el cuerpo completo del más joven. desconoce el alcance de todo lo que ocurrió en la cabaña de su equipo, de aquel ataque con armas de fuego, más por lo que ha logrado escuchar, por lo que leyó del informe. “ah, nunca lo dijiste, pero es uno de mis pasatiempos favoritos,” respuesta alcanza ironía discreta, apenas y dejando que una pequeña curva aparezca por la comisura derecha de sus labios. “estoy seguro que sí... pero a nadie le viene un poco de ayuda de vez en cuando. puede hacer las cosas más fáciles,” especialmente en aquel juego, había aprendido a la mala a tomar todo lo que le dieran, cualquier pista, cualquier supuesto regalo. despreciar ayuda de cualquier tipo podría significar la diferencia entre quedar abajo de la tabla u obtener un buen resultado. “estoy en una pieza,” eleva los brazos, como mostrando lo ileso que había salido de todo ese lío de las cabañas. “aquí no existe la piedad. y me gusta contar ambas como victorias. salí mejor parado de esos dos lugares que muchos, terminé la misión... estoy medianamente satisfecho.”














