Un aspecto especialmente interesante de la sociedad, cuyo tamaño está íntimamente relacionado con la economía de donaciones en general, es el crimen. Si pensamos en el crimen como un “sector” que, bajo condiciones de mercado perfectas (esto es, en ausencia de una organización pública), tiene una fuerte tendencia a ser «demasiado grande», podemos pensar en la policía y demás esfuerzos para disminuirlo como una empresa que existe principalmente en el sector de donaciones de la economía, preocupada por la disminución de un sector considerado indeseable. El propio sector del crimen, sin embargo, implica también sustanciales redistribuciones ilegítimas de activos cuyo efecto no se comprende bien.
















