No sé cómo pasó, pero me volví a enamorar cuando juraba que ya no tenía fuerzas para hacerlo. Después de tantas veces que me rompieron el corazón, pensé que ya no sería capaz de volver a sentir algo tan bonito por alguien. Y, sin embargo, llegaste tú.
Volví a tener ganas de escribir un “buenos días”, de contarte cómo estuvo mi día, de desearte buenas noches y de emocionarme cuando veo un mensaje tuyo. Volví a sentir esa ilusión que creía perdida.
No sé qué vaya a pasar entre nosotras. No sé si el destino nos permita escribir una historia larga o una corta. Lo único que sé es que hoy estoy eligiendo volver a apostar por el amor, aun con todos mis miedos. Porque cuando alguien llega a tocar tu corazón de verdad, no sabes de dónde salen las fuerzas… simplemente aparecen. Y contigo aparecieron.

















