Y si todavía te lo preguntas:
La respuesta es No.

❣ Chile in a Photography ❣
art blog(derogatory)

if i look back, i am lost

roma★
Sade Olutola
tumblr dot com
let's talk about Bridgerton tea, my ask is open

tannertan36
wallacepolsom
NASA
"I'm Dorothy Gale from Kansas"
Show & Tell
Stranger Things
One Nice Bug Per Day
I'd rather be in outer space 🛸
Jules of Nature
macklin celebrini has autism
trying on a metaphor
Fai_Ryy

seen from Türkiye

seen from Vietnam

seen from Germany

seen from United Kingdom

seen from United States
seen from Türkiye

seen from Germany

seen from United States

seen from United States
seen from Venezuela
seen from Netherlands
seen from United States
seen from United States

seen from Malaysia
seen from United States
seen from United States

seen from United States
seen from Malaysia
seen from Germany

seen from Russia
@deletrasyarte
Y si todavía te lo preguntas:
La respuesta es No.

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
Estoy segura de que vas a encontrar a muchas mujeres que te quieran, siempre y cuando les permitas conocerte. También estoy segura de que la vida va a cruzarte con personas buenas, de esas que eligen quedarse y hacer las cosas bien.
Pero hay algo de lo que también estoy segura.
No me preguntes por qué.
Estoy convencida de que ninguna va a quererte tanto como te quise yo en tan poco tiempo.
No porque yo sea mejor que nadie.
Sino porque hay personas que tardan años en entregar lo que yo te di en poco tiempo. Porque yo no te quise a medias, no te quise con reservas ni esperando garantías. Te quise con una intensidad que ni yo sabía que existía dentro mío.
Y ojalá algún día entiendas que no todas las personas aman igual.
Porque estoy segura de que vas a volver a sentirte querido.
Pero no estoy tan segura de que alguna vez vuelvas a sentirte querido de la manera en que yo te quise.
Rubia.
Hay algo que me está doliendo incluso más que perderte. Y es pensar que la última versión de mí que conociste no era yo. No soy la persona que vive bloqueando. No soy la persona que exige amor a los gritos. No soy la persona que un día abraza y al otro empuja. No soy esa mujer que parece estar siempre en guerra con todo.
Pero durante esos últimos días... sí fui ella.
Y ahora entiendo algo que antes no quería mirar. Yo creía que me había ido a tiempo. Creía que había dado un paso al costado antes de romper lo poco que todavía quedaba.
Pero no.
La había empezado a romper mucho antes de irme.
El martes salí de la internación y volví a leer nuestras conversaciones. Escuché nuestras llamadas. Y fue como verme desde los ojos de una desconocida. Por momentos ni siquiera pude reconocerme. Entendí por qué te alejaste. Entendí por qué probablemente nunca vuelvas.
Y, por primera vez, dejé de buscar culparte.
Porque la imagen que debe haberte quedado de mí está tan lejos de quien realmente soy, que hasta yo hubiese elegido alejarme.
Eso es lo que más pesa.
No haber perdido solamente a alguien que quise. Sino haber dejado como último recuerdo una versión de mí que nació del dolor, del miedo y del desborde. Espero que algún día la vida te muestre a la mujer que yo también estoy intentando volver a encontrar.
Porque esa versión que conociste al final no es la que quería que recordaras para siempre.
Fer
Antes de rendirme con alguien, peleo.
No hablo de esas peleas donde uno levanta la voz para tener razón. Hablo de las otras. Las que nadie ve. Las que desgastan. Las que te dejan despierta a las tres de la mañana pensando cómo llegar a alguien que parece cada vez más lejos.
Intento hablar. Intento entender. Intento explicar.
Y cuando eso no alcanza, vuelvo a intentarlo.
Busco formas nuevas de llegar a donde mis palabras no llegan. Cambio el tono. Cambio la estrategia. Cambio el orgullo por vulnerabilidad. Cambio el enojo por paciencia. Cambio el cansancio por un último esfuerzo. Porque cuando quiero a alguien, no lo abandono en la primera tormenta. Lo busco. Lo cuido. Lo sostengo. A veces incluso más de lo que debería. Por eso me cuesta tanto escuchar a alguien decir que me fui fácil. Que me rendí rápido. Que no luché.
Porque nadie vio todas las veces que me quedé cuando tenía motivos para irme. Nadie contó los mensajes escritos y borrados. Las conversaciones incómodas que tuve por miedo a perder. Las lágrimas que me tragué para seguir construyendo. Las oportunidades que di cuando cualquier otra persona ya habría cerrado la puerta.
La gente suele ver el final. Nunca el recorrido. Ven el momento en que soltás. No los cientos de momentos en que elegiste quedarte. Y ahí está la diferencia.
Yo no me voy cuando las cosas se ponen difíciles. Me voy cuando ya hice todo lo que estaba a mi alcance. Cuando ya no queda una conversación pendiente. Una pregunta sin hacer. Ya no queda un puente que intentar construir. Me voy cuando seguir intentándolo significa abandonarme a mí misma.
Porque el amor no debería ser una condena. La paciencia no debería ser infinita. Y la esperanza tampoco. Entonces sí. Llega un día en que dejo de correr detrás. Dejo de explicar. Dejo de insistir. No porque haya dejado de sentir. Sino porque entendí que algunas personas prefieren perderte antes que encontrarte. Y cuando ya no queda nada más por hacer, nada más por decir, nada más por salvar… Con el corazón roto, pero con la conciencia tranquila, te dejo ir.
Fer