No quiero ser una opciĂłn cĂłmoda, ni alguien que simplemente encajĂł en el momento correcto. No quiero que me elijan porque estaba ahĂ, porque era fácil o porque no habĂa motivos para irse.
Quiero algo mucho más raro que eso.
Quiero un hombre que no se enamore de cualquiera. De esos que pasan años sin sentir algo de verdad. De esos que pueden admirar a muchas personas, querer a algunas, compartir tiempo con otras, pero enamorarse de muy pocas.
Y cuando se enamore, quiero que sea de mĂ.
No por perfección. No porque sea la más linda, la más inteligente o la más interesante. Quiero que se enamore de mà porque entre todas las personas del mundo encuentre algo en mà que no puede encontrar en nadie más.
Quiero que me mire distinto.
Que vea cosas que los demás pasan por alto. Que conozca mis manĂas, mis contradicciones, mis miedos, mis versiones difĂciles y que aun asĂ me siga eligiendo. Que se preocupe cuando algo me pasa. Que note cuando estoy bien, pero tambiĂ©n cuando sonrĂo menos de lo normal. Que mi ausencia le haga ruido y que mi presencia le haga bien.
No desde la dependencia, sino desde el amor.
Quiero un hombre que no solo diga que me quiere en su vida, sino que construya una vida donde yo tenga un lugar. Que me presente a sus amigos porque quiera que me conozcan. Que me incluya en sus planes porque imagina un futuro en el que sigo estando. Que me abra las puertas de su mundo porque siente orgullo de que yo forme parte de él.
Porque las palabras son hermosas, pero las decisiones son las que cuentan la verdad.
Cualquiera puede decir "te quiero". Cualquiera puede prometer que se va a quedar.
Lo extraordinario es demostrarlo.
Y yo no busco a alguien que simplemente se quede conmigo.
Busco a alguien que, pudiendo vivir perfectamente sin mĂ, decida todos los dĂas que me quiere en su vida. Que me elija de una forma tan clara, tan firme y tan evidente, que nunca tenga que preguntarme cuál es mi lugar a su lado.
Porque cuando alguien te ama de verdad, no te deja adivinando.
Te hace sentir parte. Te hace sentir importante.
Y, sobre todo, te hace sentir elegida.