El día más doloroso de mi vida en pareja, en el que me sentí más traicionada, más sola, más deshumanizada, fué cuando mí marido me ocultó que le había entrado un pago.
Todos en casa, incluidos nuestros hijos estábamos al pendiente, no nos faltaba para comer, nuestras necesidades básicas estaban cubiertas, pero no mucho más. Siempre con el agua al cuello. A él le debían mucha plata, mucha.
Yo no soy avariciosa, no me interesan los lujos, siempre fuí y seré modesta, pero estaba muy preocupada, y cuando por casualidad pude ver el mensaje, que no era para mí de que le habían depositado parte de la deuda me alegré muchísimo, el estaba volviendo del trabajo, y pensé que cuando abriera la puerta nos íbamos a dar un abrazo y a reírnos y festejar.
Pero llegó y no me dijo ni mu, el no sabía que yo había visto el mensaje. Aclaración, el mensaje lo vi porque estaba usando un dispositivo en que está logueada una cuenta de él y se abren ventanas cuando recibe mensajes, mí marido sabe que yo uso ese dispositivo y que puedo ver esos mensajes, no es ningún secreto.
Ingenuamente pensé, seguramente no le llegó la notificación al celu, ahora cuando prenda la compu la va a ver, y no le dije nada, quería ver su cara de alegría, pero nada, y seguí pensando que no sabía. Aunque en el fondo me daba cuenta que sí sabía y no me estaba queriendo decir.
También llegué a pensar que por ahí si bien había recibido el mensaje todavía no le habían depositado la plata y no me quería ilusionar hasta que el hecho no fuera una realidad.
No quería ver la verdad, mí marido me estaba ocultando un ingreso de plata, lo que me dejaba totalmente abandonada, yo abandoné todo por cuidar a nuestra familia, fué mí decisión me hago cargo, él no me obligó, pero no tengo nada material fuera de o que él me de, y nunca NUNCA, tuvo una actitud mezquina, sino todo lo contrario. Siempre fuimos un bloque, el traía la plata, y yo me ocupaba del resto, como una empresa, y siempre todo funcionó, sin lujos, pero sin faltantes, criando a nuestros hijos con mucho amor.
Pero hace un tiempo nuestra situación económica está complicada, en su trabajo empezaron a incumplir pagos, y él se siente muy presionado.
Reconozco que después de tantos años de no laburar fuera de casa me siento totalmente inútil como para enfrentarme a eso, y si bien los chicos están grandes y podría buscar ganar un sueldo no me es tan fácil y en algún punto siento que el me lo echa en cara como si fuera que no quiero trabajar por vaga.
Algo se rompió entre nosotros, y ese día hizo eclosión.
Pero no fuí capaz de decirle nada, seguí aferrada a la idea de que estaba esperando a estar seguro, decidí darle 48hs antes de enfrentarlo.
En el transcurso de esos dos días, en los que no dormí y estuve muy angustiada, sucedió algo con una amiga mía, cuyo exmarido le negaba la cuota de alimentos, y bueno, toda una situación horrible, que se ve que algo lo movilizó al ver tanta vileza (uno de los hijos de mí amiga tiene una discapacidad y conlleva muchísimos gastos), y me dijo como al pasar que le habían pagado algo. No me dijo que había sido hacía dos días, pero bueno me lo dijo, y yo nunca le dije que ya sabía.
Es algo que tengo guardadísimo, y no me hace bien, creo que él se sintió mal, porque después de eso se está portando de una manera ejemplar, como si se sintiera culpable.
Pudimos hablar mucho con respecto a mis posibilidades de reinsertarme laboralmente y a mis miedos.
Pero tarde o temprano se lo voy a tener que decir.