Quiero verte en mis sueños y contarte todo lo que acontece desde que te fuiste. Te anhelo, y te recuerdo. Amo tu imagen en mi mente en aquel verano en que me acariciabas en tu camioneta mientras me cantabas viéndome a los ojos. Mi corazón siempre amará al hombre que eras, y extrañará tu olor impregnado en mi ropa.
Hoy ya no somos, pero sueño con el “seremos”.









