Welcome to the Bad City
(La ciudad de las tuberías oxidadas)
Desde que me mude a Bad City, soy un amante de las caminatas por la ciudad, encuentro algo relajante en la inmensidad y el ruido, el sentirme insignificante y pequeño en una ciudad tan grande mientras paseo por ahí sin ningún plan, a donde ir o con quien quedar.
siempre me gusto caminar, me estimula el cerebro; me fuerza a pensar y crear desde melodías hasta imágenes e historias, que si son lo suficientemente buenas se quedaran en mi mente por unos meses hasta que las materialice y me pueda olvidar de ellas parcialmente, es como una hoja en blanco para mi mente, el ritmo de mis pasos casi una guía para el ritmo de mis ideas que se mesclan con el entorno y mi estado de animo en ese momento. Y eso son las caminatas para mi una forma de llevar mi mente afuera.
Pero Caminar entre la gente sabiendo que nadie me conoce, que no me voy a cruzar con nadie mas de una vez, y la presión en el pecho de pensar que voy a encontrarme con alguien que conozco por la calle, y no saber como actuar de una forma natural... es un sentimiento borroso.
Eso siendo un fantasma sin cara en una ciudad tan grande es muy difícil que suceda, no como en un pueblo pequeño donde todos se conocen, que asco... Envidio a la gente que es capas de tener un sentimiento de comunidad, para mi es prácticamente imposible, estoy tan acostumbrado a la insolación, tan adentro de mi propio mundo que me es imposible conectar con gente nueva.
Tampoco es algo que me suela preocupar, pocas cosas lo logran y la mayoría hacen parte de él mundo imaginario que hay dentro de mi, ese que cree para evadir la realidad y esconderme de mis problemas físicos..._//_















