‘ me hubieras dicho antes y habría usado una sudadera naranja, así te calmas un poco ’ chasqueó su lengua contra su paladar, una, dos y hasta tres veces, mientras negaba con su cabeza. una especie de risa continúo escapándose por su garganta, quién iba a decir que disfrutaría tanto el tocarle la moral a la pelinegra. ‘ ¿tú? ¿indecisa? qué raro ’ sarcástico, deja que sus palabras se envuelvan en una ironía jocosa, porque en el fondo la entiende. de no ser por cómo continuaron las cosas con el chino, quizás estaría en la misma disyuntiva, no sabría dónde ir. no tenía un lugar de pertenencia. aún sentía que debía buscarlo de alguna forma, ¿pero se lo diría? no quería volver más triste la despedida. ‘ no tienes que volver donde no quieres, dawn ’ dijo con la poca seriedad que cargaba, sus manos salieron del bolsillo de su pantalón y con su diestra desordenó sus hebras azabaches. ‘ ¿sólo a uno? ’ levantó una de sus cejas y rió. era fácil desconectarse con ella a un lado. ‘ la primera opción es shanghai ’ las demás sólo las buscó en caso de no recibir una respuesta positiva, aunque esperaba que sí. ‘ luego estaba pensando en manchester, niza, amsterdam y — no tengo más ’ eran lugares donde hablaban los idiomas que él ya manejaba, y al mismo tiempo le permitirían empezar de cero.
‘ no, no quiero una última confesión de amor ’ dibujó una mueca en su rostro, seguía siendo incómodo para él la situación. no por el hecho de que dawn le pareciera fea o no le agradara, sino que le daba un mal sabor no poder corresponderle de alguna forma. quería que fuese feliz. ‘ va — pero tendrán que ser dos ’ hizo una pausa en medio para sonreírle de vuelta, estiró sus brazos, la tomó del borde superior de su hombro, y la atrajó a él. ‘ ¿te vas a cuidar? no sé si todos tengan la paciencia que tengo yo ’ ¡y con ella apenas tenía! pero le agradaba, era gracioso como, de alguna forma, había comenzado a crear una especie de familia sin lazo sanguíneo y dawn era un recuerdo que siempre llevaría con él. ‘ te diría que me verás en instagram, pero no subo nada, tendrás que ser tú la que de señales de vida ’ y esperaba poder seguir viéndola, aunque fuese a la distancia.