una risa corta se le escapa por lo bajo, mientras arquea ambas cejas y asiente al notar las manchas de pintura en piel del hombre. ella misma debe estar en condiciones similares, con manchas secas que la acompañan como recuerdos de la diversión. “ qué va, toca decir feliz primavera, entonces ” contesta con un tono ligero. por ese día, no existía la estúpida sociedad ni sus reglas. estaba allí solo para disfrutar. aria encoge sus hombros, con una sonrisa divertida, y se dirige a él, manteniendo la mirada fija en el lienzo mientras habla. “ nah, no lo soy, sólo hago lo que me nace ” niega, sacudiendo la cabeza. la idea de compararse con un verdadero artista es casi un sacrilegio. “ ósea, ¿cuándo más tienes la oportunidad de dibujar en un lienzo enorme, eh? toca aprovechar y, sobre todo, fingir que tienes cinco años de nuevo ” con un gesto tonto, levanta las manos llenas de pintura, como si fueran trozos de su alma, y pronto pone mirada en blanco con humor. “ y la verdad, lo hago cada año ” un pequeño ritual de libertad al que nunca renunciaría. posando mirada sobre el mayor, ladea rostro a un lado. “ ¿tú qué? no me digas, que sí eres un artista y acabo de ofenderte con mi arte rudimentario ” exagera.