-"Eres muy linda" - me dijo.
¿Seré linda? es lo que me pregunto cuando me lo dice, luego mi mente viaja a mi "gran conclusión" respecto a los hombres que les gusto.
Normalmente no les llamo la atención de primera; no entro por la mirada. Pero llega un momento en que se fijan en detalles como mi risa, mi pelo, mi trasero e incluso mi actitud extrovertida "simpática" (aparentemente). Luego, quienes deciden ir más allá, reconocen algo en mí que les falta, como atención, alegría o hasta que los traten mal.
No es que les guste o atraiga, sino, que crean algún tipo de obsesión con eso que les falta. No es que les guste mi forma de pensar, de ver las cosas o mi físico; me idealizan.
En este caso, no sé qué será... aún no lo descubro, pero me gusta lo que me hace sentir, lo que me dice y lo que me hace...
No pensé engancharme como una adolescente nuevamente.
No puedo evitar dudar...
¿Realmente le gusto?
Veremos...















